martes, 28 de marzo de 2017

ÚLTIMA VISITA AL VICENTE CALDERÓN

Corría el 25 de Mayo de 1996 cuando mi amigo Tinín me invitaba al fútbol al Estadio Vicente Calderón. Ese día precisamente era su cumpleaños y sumaba quince primaveras. Colchonero desde que nació irradiaba felicidad. Su Atleti se jugaba ganar la liga y el Albacete se jugaba permanecer en primera división. Y estuve presente con él en aquel inolvidable partido que fue, a la sazón, la primera vez en mi vida que iba a un campo de fútbol. Evidentemente luego he estado es otros tantos más, entre ellos, obviamente el Santiago Bernabéu y el Benito Villamarín, como buen madridista y bético que soy. Y hoy recordaba aquella visita porque hace poco estuve de nuevo en ese campo y será la última vez que lo visite, pues el Atlético de Madrid se traslada al nuevo estadio Wanda Metropolitano. Conforme me invitaron ir al ver el duelo futbolístico entre el Atleti y el Real Betis Balompié no dude en aceptar y allá que fui. El partido, la verdad es que fue para aburrir a las ovejas y no mostrarlo jamás en escuelas de fútbol. Malo, malísimo. Y se saldó con una pírrica y muy sufrida victoria por 1-0 en el marcador a favor del equipo local. Pero echamos un buen día y eso se pretendía.

Mi amigo Julián, al que el Camino de Santiago y las cofradías pusieron en mi vida, me prestó dos abonos para disfrutar del evento que se disputaría el 14 de Enero de este año 2017 y me llevé a mi padre que siempre le ha gustado asistir de vez en cuando a ver un partido en directo. Abonamos a la Peña Atlética de Ciudad Real las dos plazas de autobús que significaban la reserva del viaje y allá que nos fuimos. Se antojaba un día grande y así fue. Llegamos un poco antes de la hora de comer a Madrid y nos metimos entre pecho y espalda u buen menú y su cuartillo de vino. Hubo tiempo de pasear un rato por las inmediaciones y estuvimos observando el Puente de los Franceses y los aledaños donde ocurrieron los desafortunados episodios de violencia entre aficiones que debería erradicarse del mundo del fútbol y conllevaron a la tragedia del "Caso Jimmy". Se hace duro pensar que algo tan grande como es un espectáculo deportivo que mueve a millones de personas tenga infortunios como aquel, pero la mente humana es capaz de lo más bello y de lo más aterrador. En fin, el día iba a ser una feliz excursión y eso es lo que importaba y a lo que íbamos. Y a despedirnos para siempre de ese estadio de fútbol. Y así fue.

Avanzamos lentamente hacia el estadio y lo bordeamos entero para observar todo lo que se cuece en los momentos previos. La llegada de la prensa, los jugadores, los aficionados, la reventa de entradas, la gente que sólo va por ver el ambiente y los numerosos puestos de bufandas y banderas convierten la zona en un verdadero hervidero de sensaciones y un espectáculo digno de ver y sentir. Es indefinible la cantidad de sentires, emociones y sentimientos que despierta el fútbol en la sociedad. Es, sin duda, el deporte rey. Y si el partido es de máxima categoría como lo son los de Champions o los enfrentamientos entre rivales históricos de multiplica todo mucho más. Creo que todo el mundo debería asistir alguna vez a ver un partido de fútbol en el estadio aunque no le guste el fútbol. Simplemente ver casi cien mil personas juntas sentadas en torno al terreno de juego, animando, gritando, cantando, aplaudiendo, etc, ya es un soberano espectáculo que merece la pena conocer. A mí desde luego me impacta cada vez que voy.


Y esta vez no fue menos. Un bonito día y una alegre excursión para despedir un campo de fútbol que me ha regalado bellos recuerdos desde aquel año de 1996 en que lo pisé por primera vez. Fue una jornada diferente que me apetecía contar en el Rincón y desde que se fraguó la misma supe que lo haría. Me sentí como cuando tenía quince años y me iba con los amigos al fútbol bajo la supervisión del padre de alguno de ellos, disfrutando de un Sábado distinto, con viaje a Madrid, partido de fútbol disfrutado (lástima no ganara el equipo al que animaba) y sobre todo anécdotas por contar y un capítulo más en el libro de recuerdos de la vida. Al fin y al cabo es de lo que se trataba. Y así fue. Sonreí aquel 14 de Enero de este 2017 como sonreí aquel 25 de Mayo de hace casi veintiún años y sonrío ahora al recordarlo. Y cuando relea estas líneas pasado un tiempo sonreiré de nuevo. ¡Hasta siempre Vicente Calderón!

martes, 7 de marzo de 2017

ENTREVISTA AL CHEF ALBERTO CHICOTE

Sé que lo esperabais. Sé que la queríais. Sé que sabéis que tuiteo a menudo con él y que soy su seguidor y él mi maestro de cocina. Hace tiempo le hice una pequeña entrevista al amigo Alberto Chicote y hoy os la traigo al Rincón para compartirla con vosotros. Entremedias me ha resuelto alguna duda sobre los usos de la pimienta de sichuan, me ha mandado alguna recetilla o me ha dado algún consejo para seguir formándome en el arte de los fogones que tengo como afición. Él siempre dice que los dos ingredientes principales para asegurarnos el éxito en un buen plato son el tiempo y el cariño. Y no le falta razón. Probadlo y ya me diréis. Y meteros a cocinar, meteros sin miedo. Es apasionante, te despeja de la rutina y te hace concentrarte en lo que estás haciendo. Hacer creaciones y elaboraciones. Pero, ojo, con conocimiento de causa y siguiendo una finalidad que no es sino la correcta consecución del plato, pues como dice Chicote a lo largo de la entrevista "crear mola, pero no todo es crear".


Alberto se define como "Cocinero de esos que le corre el aceite de oliva por las venas, que cocina más con las tripas que con la cabeza y que se come la vida a bocados de placer". Es amante del rugby y de la saga de Star Wars, además de estar enamorado de su trabajo, claro. Estudió cocina por puro convencimiento y vocación y a día de hoy cuenta con dos restaurates propios en Madrid, el ultra conocido "Yakitoro" en el Paseo de la Castellana y el "PuertalSol" ubicado en la terraza de la quinta planta del Corte Inglés de la Puerta del Sol. Suele vestir chaquetillas de colores vivos, llamativos y chillones diseñadas por Agatha Ruiz de la Prada, presenta dos espacios televisivos de enorme audiencia como son Top Chef y Pesadilla en la Cocina y, desde hace unos meses, dirige y edita una revista que lleva su nombre y es mucho más que una revista de cocina, pues cuenta con infinidad de recetas, consejos, entrevistas y otros datos (sé de lo que hablo pues no fallo a la cita mensual con el kiosco de prensa). En fin, sin más prolegómenos os dejo con Alberto para que disfrutéis de esta pequeña y breve pero interesante entrevista de la que, sin duda, en pocas líneas conoceréis un poquito más a Chicote y aprenderéis bastante más de amor por la cocina que de cocina en sí (que en realidad es lo más necesario para disfrutar con ella y de ella).


Nombre completo y edad: 
Alberto Chicote Del Olmo. 47 a día de hoy.

¿Cuándo y cómo empezaste a cocinar?
Empecé hace 29 años en la Escuela de Hostelería de la Casa de Campo de Madrid

¿Y hacerte profesional de ello?
Me enamoré del oficio el primer día que entre en la cocina de la escuela, ese día supe que esto era lo mío y que me iba a dedicar a cocinar profesionalmente.

¿De dónde viene tu amor por los fogones?
De que me parece magia pura poder lograr, o intentarlo al menos, que alguien sea más feliz con algo que yo puedo hacer con mis manos. Me parece apasionante.

¿nde estudiaste cocina?
En la escuela de hostelería de la casa de campo comencé a estudiar, desde entonces no he dejado ni de estudiar, ni de aprender.

Tu plato favorito para elaborar:
Me da un poco lo mismo pero soy muy muy fan de las aves en general.

Tu plato favorito para comer:
Hay muchas cosas, pero me encanta el conejo con tomate de mi madre.

Un truco de cocina:
Guardar extrema concentración en lo que estás haciendo.

¿Prefieres la comida tradicional o las nuevas técnicas?
La tradición no es más que la vanguardia de otra época que se ha quedado con nosotros. No creo en la batalla Tradición vs Vanguardia.
La tortilla de patatas fue vanguardia el día de su creación y el primer día que alguien sumergió un producto en una grasa caliente... inventó el principio de la fritura.

Una receta sencilla pero deliciosa:
Puerros cocidos, fríos, aliñados con mayonesa de pistachos y una pizca de mostaza.

Algún consejo a los que amamos la cocina:
Crear mola, pero no todo es crear.

Quizás esperabais una entrevista más profunda y con muchas cuestiones de cocina, pero Chicote no es demasiado dicharachero y de hablar por hablar, sino directo y frontal. El chef habla con contundencia y sin rodeos. Además tampoco quise ser muy pesado con él que bastante me atiende muchas veces con el lío que tiene. Y, por supuesto, para aprender de él como cocinero ya están sus redes sociales y su canal de youtube en el que, por cierto, encontraréis la receta del famoso conejo con tomate que le chifla e infinidad de consejos y trucos. Y aunque escueta la entrevista seguro que habéis obtenido datos y curiosidades que ignorábais a través de estas líneas. Lanzaros a la cocina sin miedo si de verdad os gusta. Probad, combinad, experimentad y sobre todo disfrutad viendo que lográis un plato agradable y que guste a familiares y amigos. Y poneros el delantal. Ponéroslo y cocinar. Merecerá la pena. ¡Ah! ¡Y no dejéis de probar la receta de los puerros que ha mencionado Alberto Chicote! Os encantará y no os defraudará en absoluto.

Sólo me queda dar las gracias a mi mentor en el arte de los fogones por atender mi correo y darse a conocer un poquito más. ¡Gracias Chef! Y, por supuesto, a vosotros por seguir leyendo lo que muestro en mi humilde Rincón. Gracias a todos y hasta la próxima.