jueves, 23 de agosto de 2012

UN ENCUENTRO ESPERANZADOR

Como dice El Arrebato al inicio de una de sus canciones "Cuando menos te lo esperas va la vida y te sorprende..." Y bien cierto que es. Como todo buen lector de este blog que se precie sabrá he estado una semana en Nueva York hace unos días, gozando de la compañía de mi  mujer, de mi hermana y de mi compadre y hermano que la vida me ha regalado, Narciso Orovio. Uno de los lugares a visitar y de obligado cumplimiento en la Gran Manzana es la llamada Zona Cero. Se encuentra al sur de la isla de Manhattan y ocupa el centro del distrito World Trade Center, donde se ubicaban las Torres Gemelas hasta su destrucción por el atentado terrorista más grande de la historia del mundo. Quedan escasos días para que hayan transcurrido once años desde aquella masacre y todavía se emociona hasta el más duro de alma al pasar por el lugar. Las calles aledañas son un panteón originado a base de recuerdos, fotografías, escritos, monumentos, memoriales, lágrimas y llanto.
En el rinconcito se aprecia la vela.

Y allí en un rincón te encontré. Hay flores de todo tipo, escritos de todo tipo y en todas las lenguas del hombre. Memorándum plagan el lugar y había una pequeña vela. Sólo una. Era curioso que con todas las flores y reliquias que hacen llorar al alma recordando y mostrando a tumba abierta lo que pasó, tan sólo hubiera una vela, una única, solitaria y pequeña vela. ¡Pero qué luz da esa vela! Se me saltaron las lágrimas al verla. Si ya llevaba el alma a flor de piel transitando por la zona y recordando el derrumbe de las Torres fue verte y llorar. Mi corazón exclamó: "¡¡Madre!!, ¿cómo has llegado Tú aquí?" Una sonrisa desde el Cielo me respondió: "Atrevido, siendo quien soy, ¿dudabas de que estuviera aquí también? ¿No dices tú mismo que siempre te acompaño y soy la Esperanza del Mundo?" Me quedé helado, sin palabras y mi alma con júbilo fue quien contestó: "En verdad eres grande, Mamá, eres la Madre de Dios y la Esperanza del Mundo. Yo te imaginaba allí en San Gil, recibiendo las oraciones de todo el mundo; lo que no me esperaba era verte en la otra orilla del mundo, allí donde brotaron las cinco verdes esmeraldas que Gallito te trajera para realzar tu belleza. Por eso Reinas habrá, pero como Tú ninguna, Macarena".
Esperanza Macarena en Nueva York.

Sin duda fue el encuentro que más me ha impactado con Ella. Me la encontré radiante en su paso el día de su 400 cumpleaños en la Bética urbe, allá por Septiembre de 1995; fue entonces cuando juré que algún día sería su Hijo y hermano de su Cofradía y hoy ya lleva siendo así varios años. Me la encontré también casualmente en una pequeña iglesita del Camino de Santiago en el Año Santo 2010, una dura jornada cuando mis fuerzas físicas y morales flaqueaban Ella apareció, tan radiante como siempre, en una pequeña estampa de un panel de anuncios en Boente de Abajo. Allí había esperanza para todo peregrino. Retomé la marcha con savia renovada y llegué feliz al albergue. Me la he encontrado también en múltiples ocasiones allá donde la mano de una Hermanita de la Cruz da un mendrugo de pan a un mendigo. La he encontrado en los lugares más recónditos que pudiera imaginar y, por si me quedaba alguna duda de su poderío y grandeza, allí estaba Ella repartiendo esperanza al pueblo americano desde esa pequeña vela, donde su imagen se me hizo más bella que  nunca por el lugar donde nos encontramos, por lo que allí significó y porque algún macareno del mundo la hubo llevado hasta allí por voluntad celestial que única y exclusivamente emana de la calle Bécquer de Sevilla y del Arco de la Macarena que da triunfal entrada a la calle San Luis. Para mí Ella es lo más grande que hay y así lo manifesté en una de las primeras entradas de este humilde blog. Por eso mismo, un detalle tan pequeñito como una vela me hizo llorar. Los macarenos me entenderán. No era una vela cualquiera. Era una vela verde de la Esperanza Macarena. Y estaba allí donde nosotros nunca habríamos esperado hallarla. La Esperanza está en todo el mundo. Demostrado queda.

Un encuentro esperanzador. Un encuentro inesperado como siempre. Un encuentro imprevisto y que jamás habría imaginado. Un encuentro que sólo Ella hizo que fuera posible. ¿Cómo iba yo a pensar que la Macarena estaría presente en Nueva York? Si bien y siendo aristotélico y metafísico, como a mí me gusta, indagando siempre en el origen y el por qué, la pregunta es:
¿Cómo no iba a estar Ella repartiendo la Esperanza que lleva por nombre a toda persona que la necesite en cualquier confín del Mundo? No podía ser de otra manera.
Es necesario llevar la esperanza a un lugar como este y sólo Ella puede hacerlo. Con algunas fotografías intentaré acercaros el dolor que emana el lugar para que podáis entender mejor lo impactante que es verlo in situ y por ende lo grandioso que fue para mí, macareno cerrado y confeso, encontrarme con Ella allí. Una de las fotografías sigue haciéndome llorar. Es un dibujo de un niño pequeño que lleva por título "Así murió mi papá" y muestra las Torres Gemelas, los aviones y los bomberos bajo el prisma de un niño de no más de cinco años. Doloroso donde lo haya y más merecedor de la Esperanza de la Madre de Dios que nada en el mundo. Ya lo dijo el Rabí de Galilea: "Dejad que los niños se acerquen a Mí". Otra de las instantáneas es un mural con manos en blanco que gentes de todos los lugares han dibujado, coloreado y escrito dejando sus mensajes de ánimo, recuerdo o simple y duramente preguntándose y preguntándonos el por qué de esta barbarie. Os dejo con las fotografías. No os dejarán indiferentes.

Memorial del atentado.
"Así murió mi papá".
"¿Por qué?"



Por eso, cuando la gran construcción que el hombre está levantando allá donde estuvieron las Torres Gemelas, construcción que lleva por nombre Torre de la Libertad y que para los amantes de los datos curiosos diré que desde Marzo de este año de 2012 ya es superior en altura al Empire State, cuando se culmine dicha obra no será sino otro de los faros de Esperanza que ilumina al Mundo, porque para el que lo crea y para el que no también, Ella está siempre. Y así lo demuestra. Esta mera anécdota no es para mí sino el mejor encuentro de Esperanza que he tenido en mi vida. Siempre lo recordaré y cuando fallase mi fe tendré de nuevo Esperanza con tan sólo recordarlo. Por ello, no puedo sino despedir esta entrada con el poema que todo macareno (europeo, americano o de dónde sea) sabe y recita a modo de oración cual Pirata de Espronceda a ritmo de "Con cien cañones por banda, viento en popa a toda vela, no cruza el mar sino vuela..."



Pero como Tú, ninguna,
Estrella de la Mañana
de Morena de Juncal,
y de Gracia Sevillana.
Pero como Tú, ninguna,
porque Tú eres la Giralda
en repique de alegría
por los caminos del alba
y también Torre del Oro
entre espumas recamada,
y Guadalquivir de encajes
con orilla de esmeraldas,
para que en sus cauces navegue
tu Pena de Sal Amarga.
Pero como Tú ninguna,
porque Tú eres la bandera
del candor y la ternura,
rincón de amor y ventura
y eres su calle de Cielo
y eres su Plaza escondida,
y eres cristal de sus fuentes
y eres Luz de sus esquinas,
y eres Flor de sus jardines
y eres venda de su herida,
y eres su Escudo de Gloria
y eres Sangre de su vida,
y eres árbol de su sombra
y eres Rosa de su espina
y eres Ala de su vuelo,
y eres Campana en su arista
y eres Perfume en su ambiente,
y eres Color de sus días
y eres Copla en sus sentires
y eres Faro y su Guía.
Por eso a Ti, Macarena,
talla en jardín de brisas,
con las Gubias Celestiales
del Dolor y la Sonrisa,
Te hicieron la Soberana
De las Legiones Divinas,
Te coronaron de estrellas
Te proclamaron Bendita 
y te bajaron los Ángeles
para dejarte en Sevilla.
Por eso Reinas habrá
Pero como Tú... ¡ninguna!


SPES NOSTRA
MATER DEI.

miércoles, 8 de agosto de 2012

VIAJE A NUEVA YORK (7ª PARTE)

Pues sí. Llegó la hora. El reloj cuenta atrás finaliza su función e indica que sólo quedan unas horas para que llegue el esperado día. Hoy empieza el viaje. Esta  noche saldremos en AVE hacia Madrid donde pernoctaremos en casa de nuestra amiga Alicia y su novio Javi (que por cierto se nos casan ya mismo). Mañana sobre las 07:30 horas estaremos en la Terminal 1 del Aeropuerto de Barajas y a las 10:25 horas despegará el avión que nos llevará a la Gran Manzana. Allí ya sabéis lo que haremos pues os he ido contando las rutas y excursiones programadas en diversas entradas anteriores. Sin embargo os debía una entrada y aquí está. Os anticipé que sería la última pero que habría una más sobre el gran viaje y ahora derramo letras dándole forma al post. Tan sólo espero que todos podáis visitar alguna vez Nueva York y comprobar por vosotros mismos todo lo que os he ido contando en las entradas referentes a esta enorme y cosmopolita urbe. Merece la pena y no poco.

Los últimos retoques han sido realizar el cambio de moneda y solicitar vía on line el ESTA. El ESTA es un visado (aunque los americanos dicen que no) que hay que solicitar y expedir obligatoriamente para viajar y acceder a Estados Unidos. Digo que es un visado (aunque los americanos digan que no) porque para que te expidan el mismo hay que abonar anticipadamente una tasa, lo que implica que estás comprando un permiso de acceso a un determinado lugar, lo que viene siendo... ¡¡un visado!! (por más que los americanos digan que no). Bien, pagada la tasa del ESTA hay que rellenar un curioso formulario (americanada pura) donde te preguntan cosas como si has tenido algo que ver con la Alianza Nazi alemana de la Guerra Mundial, si te has opuesto a la adopción de un niño estadounidense, si tienes alguna enfermedad contagiosa que pueda poner en riesgo la salud del pueblo estadounidense, etc. Y no estoy de cachondeo, ¿eh? Preguntan eso. Y lo que es más, como dan por hecho que todo el mundo dirá que "no a todas las preguntas", cuando por fin te expiden y envían el ESTA te hacen saber muy claramente: Usted puede viajar a los Estados Unidos de América y es apto para entrar en el territorio americano, no obstante, en la aduana, personal cualificado estadounidense tomará la decisión final". Dícese que con el ESTA o sin el ESTA, con tasas o sin tasas pagadas, con visado o sin visado, con pasaporte o sin pasaporte, como en el control de acceso fronterizo del aeropuerto no le caigas en gracia al personal no accedes a los Estados Unidos de América. Así de fácil.

La primera toma de contacto se produce en los accesos a la recogida de equipajes. Antes siquiera de recoger las maletas hay que pasar el control y hasta que no pones un pie legalmente al otro lado del control no tienes derecho a nada, eso sí, superado el control eres "ciudadano americano".
El control comienza con la toma de huellas. Hay un dispositivo en el que hay que poner la huella del pulgar de la mano derecha y, tomada ésta, la de los otros cuatro dedos de la mano. Acto seguido igual pero con la mano izquierda. Prestadas las huellas de los diez dedos, sí de los diez, de todos, no es como aquí para sacar el D.N.I. que bastan dos, comienza la sesión de fotos. La primera foto es general del tronco y cara, vamos como los presos. La segunda foto es exclusivamente de la retina ocular. Flipante pero cierto. Y con esa foto comienza la inspección pura y dura acerca de tu persona para determinar si eres realmente apto (aunque el ESTA diga que sí) para pasar a Estados Unidos. El ritual es el siguiente. Tus huellas dactilares y tu foto de la retina son enviadas vía intranet rápidamente al edificio central del F.B.I. situado en Whasington. Allí se procesan tus datos y se emite respuesta ultra rápida al acceso de control aeroportuario. Insisto en que lo que narro es real. En ese proceso que dura apenas tres o cuatro minutos, el funcionario, policía o agente que te está atendiendo te hace varias preguntas para entretenerte a modo "¿A qué vienes a Estados Unidos?", "¿Has estado ya alguna vez?", "¿Cuánto tiempo vas a estar?" y sin duda la mejor: "¿De dónde eres?" Mmmm, el personal cualificado y con mi pasaporte y mi D.N.I. en sus manos y en el mostrador, me pregunta que de dónde soy. Inquietante que no vean que soy español teniendo ellos mi documentación y estando fichado por el F.B.I. (que lo estamos todos, por cierto). En fin... americanos. Hechas las preguntillas de rigor para ganar tiempo y que el F.B.I. diga si soy apto o no (como en Selectividad, jaja) desde Whasington se emite una respuesta y la misma se refleja en el acceso. ¿Cómo? Muy fácil. Bajo el mostrador y a la vista de la persona que te atiende hay un pequeño semáforo en posición horizontal. Dependiendo de la respuesta tramitada y dada por el F.B.I. se enciende una luz u otra. Si se enciende la luz verde, el policía de turno te dirá muy sonriente el clásico "Welcome to the U.S.A.", podrás girar el torno y ya sí que sí eres ciudadano americano. Si la luz encendida es la amarilla o ámbar, la cara del policía se tornará seria y te dirá que puedes permanecer en Estados Unidos pero que estarás bajo control y permanentemente vigilado. Si el semáforo desprende luz roja, sin mediar palabra te arrestarán y te devolverán a tu país de origen en el siguiente vuelo hacia el mismo. Sin más, sin recoger equipaje ni nada. Lógicamente para que esto ocurra hay que tener unos antecedentes penales más que curiosos y el F.B.I. no te querrá ni ver por su país. La verdad es que a turistas normales, como nosotros, el semáforo nos deja pasar sin problemas; eso sí, que el F.B.I. nos tenga a todos fichados para decir si somos aptos o no, mosquea mucho. Hay que hacer el paripé hasta que Whasington dé luz verde a nuestra estancia.

Pues queridos amigos, el vuelo y el acceso de controles son los últimos escollos a evitar. Ya tenemos todo organizado y las maletas listas. Tenemos dólares y pasaportes en regla. Tenemos muchas ganas de que empiece esta magnífica aventura y los billetes de tren nos arden en las manos ya. Os pondré fotos cuando volvamos. Os regalaré una entrada fotográfica con algunos de los grandes momentos que vamos a vivir estos días. Prometo disfrutar por todos vosotros. Y ahora durante estos días disculpad mi ausencia. Ya se abren los controles... ¡¡Pasajeros al tren!!

GO TO THE UNITED ESTATES OF AMERICA!!

sábado, 4 de agosto de 2012

EXCUSATIO NON PETITA, ACCUSATIO MANIFIESTA


Quiere decir el latinismo jurídico que da título a esta entrada que la excusa dada sin ser pedida no es sino una manifiesta (auto) acusación. En román paladino: "Si no te pido explicaciones no me las des; si lo haces será para enmendar tu acción". El que algo enmienda, algo erró; el que algo teme, algo debe. Sin embargo allá que voy yo y hoy haré todo lo contrario. Vengo a daros excusas. Vengo a autoimputarme. Jamás pensé que tantos conocidos leyérais este Rincón de mis Pasiones y por eso mismo os debo una disculpa por teneros algo de tiempo abandonados. Sé que no me habéis pedido explicación alguna pero aún así yo vengo a manifestarla. Me autoinculpo de haber estado muy ocupado laboralmente en el último tramo del mes de Julio y, cuando no lo he estado en ese aspecto, he gastado mi tiempo en eventos festivos, deportivos, veraniegos y de oscuro placer como es tomarme una jarra de cerveza helada en una terracita de verano o hacer barbacoa en el chalet.

No osbtante y lo crean o no sus Señorías ya que les estoy dando una excusa no pedida, os he tenido muy presentes en este tiempo, tanto que me habéis hecho sentirme como un buen escritor que tiene en desamparo a sus fieles lectores, más seamos serios en este pleito, en pleno estío ni yo tengo tanto tiempo de relato ni vuesas mercedes de lectura. Y al que lo niegue no le rogaré una excusa sino que lo acusaré directamente de falaz (salvo que sea una de esas personas que cabalgan con el portátil a cuestas y en cualquier bar o zona verde se conectan a una wifi gratuita y saborean una horchata a la vez que leen mi blog. Vaya para ellos mi admiración y mi piropo de locura).

Así pues, decía, estoy gozando desde el pasado día 1 de Agosto de mis vacaciones de verano lo que ha conllevado que los días justamente anteriores he tenido que atender mil y uno quehaceres y haya dejado escuetamente de lado el blog. Como bien sabéis soy un tradicional y clásico y debuté en casi vacaciones (y digo casi porque no lo estaba oficialmente) en la alegre fiesta de la Zurra. En la foto podéis ver mis zapatillas de la Zurra. Son las mismas desde el año 1994. Me las pongo únicamente para ese evento. Sólo ven la luz del sol durante las tardes de los días 30 de Julio año tras año. El resto del tiempo permanecen en una bolsa de Mercadona toscamente anudada y guardada en el patio de casa. Los que me conocen bien saben que esto que cuento es real y llevan gozando de la presencia de las zapatillas durante 18 años. Vamos que son unas zapatillas mayores de edad en esto de la Zurra. Son, poco más, que una institución y de corazón os digo que el año que viene volverán y seguramente sea su última Zurra (la zapatilla derecha ya está en avanzado inicio de podredumbre y descomposición). Resta decir que las zapatillas eran en su inicio unas Reebok "Above the Rim" y que nunca han sabido ni sabrán 1o que es pasar por la lavadora. Salen de la bolsa, las calzo unas horas, disfrutan de los efluvios de la Zurra, vuelven a su bolsa y al patio. Y así año tras año. La suciedad que llevan incrustada no es de este año, de hecho la foto está sacada justo antes de ponérmelas el pasado día 30 de Julio, la suciedad es el cúmulo y magia de años y años. ¡¡Tienen inclusive arena del Prado!! Ay, si las zapatillas hablasen...


Contada esta anécdota, merecedora de ello sin duda e igualmente contada porque yo quiero y no porque lo hayáis pedido (pero bien que os ha gustado a los que me preguntáis año tras año "¿Te vas a poner las zapatillas míticas para la Zurra?" y bien que os ha sorprendido a los que lo ignorábais), decir que en poco menos de una semana marcharé a Nueva York y no, no se me ha olvidado, sé que os debo una entrada, la última, sobre el Gran Viaje. El miércoles la publicaré. Mientras tanto os dejo estas acusaciones vertidas hacia mi persona, unas más reales, otras menos, otras rayando la absurdez, pero todas ellas verdaderas.

"No escribe porque le vencen los plazos judiciales y no tiene tiempo".
"No actualiza el blog pero bien que se va a jugar al pádel de 20 a 22 horas algún día que otro".
"Me lo he cruzado hoy y está saturado. Los últimos días de curro..."
"Nos tiene abandonados pero seguro que no tiene abandonada la maleta del viajecito de marras a Nueva York".
"Míralo, pasa del blog pero ahí va el tío con las zapatillas esas guarras a la Zurra. Escribir no pero cazos de vino sí."
"¿Fue a la Zurra? Pues esta mañana lo he visto yo en el Juzgado presentando escritos. No tendrá tiempo para el Rincón.
"¡Pues anda! Ni una mísera entrada nueva en el blog pero se toma una cervecita en Almagro al salir del Juzgado de ese pueblo."
"¿Sabéis qué? El otro día lo ví de barbacoa en el chalet..."
"Ya escribirá, ya, cuando se le pasen las ganas de Pandorga."
"Estando de vacaciones sí va a escribir, sí..."
"A ver cuándo vuelva qué excusa nos pone".

Y digo yo: ¿Os pido yo acusaciones? No, pero me las hacéis. ¿Me pedís vosotros excusas? No, pero os las doy. ¿Entonces? Como la vida misma, ladies and gentlemans. Os sigo escribiendo. Me seguís leyendo. Todos contentos. Las zapatillas en su bolsa desprendiendo todavía barro y olores a vino de este año. Y el blog avanzando y entreteniendo que para eso está. Perfecta simbiosis, queridos/as.
Y ahora os dejo que estoy de vacaciones y me voy a la piscina, a jugar al pádel, a hacer la maleta para el viaje, a preparar la barbacoa y a entrenarme para el Camino de Santiago. Y a disfrutar de mi mujer, por supuesto, que esa si que no permite cualquier excusa. Ya me entienden los varones y como dice el compadre Mario: "Vas listo si lo haces y si no lo haces vas listo".


Visto para Sentencia.

viernes, 20 de julio de 2012

LEYENDA DEL PERAL DE LA TÍA MISERIA

Hoy os traigo otra leyenda. Sóis varios los que me habéis dicho que ya tocaba escribir un post cultural y aquí está. Así pues vamos a descubrir cómo la miseria, que no siempre tiene mal fondo, quedó anclada en este mundo. La leyenda tiene su origen en el levante español. Muchos pueblos se la apropian pero yo, dado su contenido y el principal papel que ostenta en ella un árbol frutal, en concreto un peral, voy a ubicarla en la Comunidad Valenciana. Frondosas huertas de limoneros y naranjos la enclavarían en la provincia de Valencia, pero seré fiel a mis fuentes y mantendré la tradición. La leyenda nació en Altea, un pueblo de Alicante y dice así...

Hace mucho, mucho tiempo, vivía en el pueblo una mujer anciana y vagabunda, andrajosa a la par que sucia, a la que la gente conocía como la Tía Miseria. Esta mujer vivía únicamente con las limosnas que los lugareños le daban y con los frutos de un peral, el único árbol que existía cercano a la cueva donde residía. La mayoría de las veces podía subsistir con las limosnas que recogía pero otras veces eran insuficientes y tenía que alimentarse con las peras del preciado árbol. La vieja pasaba desapercibida y no se metía con nadie pero eran muchos los gamberros que se acercaban hasta su cueva para increparla, meterse con ella y, sobre todo, coger las peras del frutal con las que se alimentaba la pobre Tía Miseria. Eso importunaba sobremanera a la vagabunda anciana y la hacía pasar incluso días sin comer.

Una noche de gran tormenta sobre la población de Altea, la Tía Miseria recibió una visita muy especial. Empapado, calado y chorreando agua un anciano vagabundo y andrajoso al igual que ella apareció ante su cueva para pedirle refugio y alimento. La anciana que estaba haciendo un caldo con alguna de las limosnas que había conseguido en el pueblo accedió gustosamente a hospedar al vagabundo y le ofreció un plato de alimento. Tras una noche de charla y compañía ambos quedaron agotados y dormidos en la cueva.
Al día siguiente el vagabundo anciano confesó a la Tía Miseria que, en realidad, era San Antonio y que debido al humano acto que tuvo con él la noche anterior, resguardándolo de la tormenta y dándole cobijo en la cueva y alimento, le concedería aquello que más quisiera. La anciana le dijo que no le hacía falta más que lo que tenía pero ante la insistencia del Santo accedió a realizar la petición y suplicó que todo aquel que cogiera sus peras quedara pegado al árbol hasta que ella lo dejase bajar, sirviendo así como escarmiento público y como disuasión de los ladrones. Así fue como desde ese momento todo aquel que iba a robar las frutas del peral de la Tía Miseria se quedaba adherido al árbol y no podía bajar hasta que la andrajosa anciana lo permitía, pagando el género que iba a robar y recibiendo una azotaina pública por gamberro. Así pasaron unos años en los que la Tía Miseria vivió plácidamente en su cueva y no pasó hambré jamás.

Llegada que fue su hora vino a buscarla la Parca. La vetusta anciana, haciendo gala de la sabiduría aprendida con la vida, le dijo a la Muerte que subiera al árbol para recoger unas cuantas peras y poderlas llevar con ella. La moira de la muerte tomando las palabras de la Tía Miseria como una última voluntad se encaramó al frutal y allí quedó pegada. Lógicamente la vagabunda no permitió que la Muerte bajase del árbol y de esta manera comenzó una era en la que ni la anciana ni ningún ciudadano murió. Ni epidemias ni guerras causaban baja alguna lo que, en vez de ser noticia de alabanza, rompió el discurrir normal del destino, cosa que empezó a molestar e iquietar a los más ancianos y sabios de Altea. Cansados de una vida larga y eterna decidieron armarse e ir a derribar el peral. Ellos también quedaron pegados al árbol...

El enorme peral plagado de personas pegadas se tambaleaba de un lado a otro pero no caía. Todos empezaron a implorar a la Tía Miseria que los dejase bajar y la vieja mujer, muy astuta nuevamente, dijo que los dejaría bajar con una condición: que la Muerte no fuera a buscarla hasta que ella la llamara por tres veces. La Muerte accedió y se cobró las vidas que por naturaleza le correspondían. Ciclo de la vida.

Y la Miseria... siguió anidando en este mundo, oculta en una cueva desconocida y escoltada por un peral eterno.

lunes, 16 de julio de 2012

ABUELA CARMEN

Que mejor día que hoy para escribir esta entrada. 16 de Julio, día de la Virgen del Carmen. Hoy es la onomástica de mi abuela y ella también merece unas líneas en este rincón. Hoy es el día de su santo y le hará ilusión que le diga que he escrito sobre ella en mi "periódico del ordenador". Además hoy sale la Cofradía de Gloria de la Virgen del Carmen y, como no podía ser de otra manera, allá que voy con costal y faja. Cuadrilla alta, primera trabajadera, zanco derecho. Desde ese privilegiado lugar bajo la Reina del Carmelo se elevarán oraciones de gloria acordándose de mi querida abuela. Y sé que ella las oirá de una u otra manera. Porque es su día, porque se lo merece y porque siempre he sido el nieto que ha estado pegado a sus faldas, hoy la entrada va para ella.


Jamás imaginaría que estos trastos tecnológicos permitieran hacerle fotos en color y ponerlas en la pantalla de un ordenador. Nunca podría imaginar que sería protagonista de una entrada de un blog. Ni siquiera sabrá que es un blog. De hecho, no se habrá planteado en su vida que su nieto que le compra los caprichos y está pendiente de ella, hoy  redacta unas líneas homenaje a quien antaño compraba los caprichos a quien hoy escribe. De su mano fui a mis primeras Pandorgas cuando eran pacíficas e inocentes festividades en honor a la patrona de la ciudad, la Virgen del Prado, rindiendo ofrenda en forma de cántico y baile regional, así como mostrando y donando los frutos y cosechas de nuestros campos de labranza. De su mano fui por la calle con una carnavalera careta en verano. De su mano venían los recados que yo le pedía: quiero una camiseta de manga corta en Noviembre y una bufanda en Agosto. Y ella me lo traía. Era su único nieto que vivía aquí y ella me daba mis pedidos. Ahora es al revés y todo lo que está en mi mano se lo doy a mi abuela.

Lela como comencé a llamarla cuando apenas balbuceaba y aprendía a hablar. Lela porque Inma así la llamó en un conato de decirle "abuela" y yo lo oí siendo bien niño y desde entonces así la llamé y sigo haciéndolo. Lela porque cuando yo me hice hermano de mi Cofradía del alma ella ingresó también en su filas simplemente por estar más cerca del Dios que su nieto pasea los Miércoles Santo. Lela porque la medalla de la hermandad que yo le comprase ahora ha vuelto de nuevo de mis manos. Lela porque cuando me ve le cambia la cara y sonríe. Lela porque en mi boda y conforme dije el "sí quiero" le espetó al Padre Joaquín: "¿Le puedo dar dos besos ya a mi nieto o no?" Lela porque es mucho lo que la quiero. Lela porque es su día y se lo merece más que nadie. Lela porque es mi abuela, la madre de mi madre, la hija de Leandro el encajero y la nieta del Chavó. Lela porque el que le discuta tal privilegio caerá en afrenta conmigo.

Felicidades abuela, madre y Lela por siempre. Feliz Santo. Feliz día del Carmen. Hoy estarás bajo el paso conmigo y rezaremos como cuando era pequeño y me enseñabas el Rosario. Y en el relevo merendaremos berenjenas de Almagro (tu pueblo) con limonada. Y cuando culmine la procesión comeremos galletas perrunas que tanto te gustan. Porque eso es así. Y lo será siempre. Estés aquí o estés subida al árbol de tu infancia mirándome desde el Cielo...

Te quiero, Lela.

lunes, 9 de julio de 2012

VIAJE A NUEVA YORK (6ª PARTE)

Como diría Estopa: "Ahí vamos". Antes de que os pongáis tristones porque se acaba la blogventura (aventura viajera en el blog) sobre Nueva York, prefiero anticiparos yo el final. Sólo escribiré una entrada más acerca de este viaje. La entrada final: detalles, últimos preparativos, puesta a punto y ¡vámonos! Habré compartido, cuando la última entrada newyorkina salga a la luz, siete preciosos post de la Gran Manzana con vosotros. Sabréis de la ciudad que nunca duerme tanto o más que yo y, sin duda, habréis aprendido muchas cosas sobre Nueva York. Hoy terminaré de explicaros las rutas que haremos los días que estemos por allí. En la entrada anterior os narré la mitad del viaje. Hoy os cuento el resto de días. Sigo siendo fiel a compartir mi alegría con vosotros. De esta manera seguimos ruta.

13 de Agosto, Lunes: Ring, ring, ring... El despertador sonará temprano en el Grad Hyatt Hotel, en concreto en nuestras habitaciones. Pinto levanta, tira de la manta, vestimenta de excursionista, fugaz y frugal desayuno y ¡alehop! al autobús rumbo a Whasington. Pasaremos el día en la capital de los Estados Unidos de América y la visita ya sabéis cuál será porque os la conté en la entrada "Viaje a Nueva York: 2ª Parte". No seáis vagos y leedla. Ahí tenéis explicada íntegramente toda la exursión.
Cuando volvamos a Nueva York y con el City Pass en mano gozaremos de uno de los momentos más inolvidables del viaje: la subida al Empire State. Es impresionante ver todo Nueva York desde arriba al anochecer: cómo se van encendiendo las luces de los rascacielos, el estado vecino de Nueva Jersey, los enormes camiones que apenas se vislumbran en las gigantescas avenidas, etc. Si ya impresiona cuando vas de vacaciones a Torremolinos y te toca el apartamento en una octava planta, imaginaos subir a un mirador que está en el piso 86. Sin palabras. Si os portáis bien, a la vuelta os mostraré alguna foto de este momentazo.
Cuando descendamos de las alturas newyorkinas y tras un gran día cultural, pasito a pasito al hotel. Ducha, cena, Jesusito de mi vida y hasta mañana si Dios quiere.

14 de Agosto, Martes: El día se antoja, cuanto menos, fabuloso. Amaneceremos a las 13;00 horas, no asustarse, para nosotros serán las 07;00 horas, yo creía que ya sabiáis hacer el cambio horario de aquí a allí y de allí a aquí, ¡vaya tela! Tras desayunar, Metro Card en mano cogeremos el metro en Grand Central Terminal e iremos a la 5ª Avenida al Centro Rockefeller. Una vez allí usaremos el City Pass para acceder a otra de las grandes atracciones de la ciudad: Top of the Rock. Es un mirador cuyas vistas poco tienen que envidiar al Empire State, de hecho las mejores vistas del propio Empire State se disfrutan desde el Top of the Rock. Desde este mirador se aprecia también divinamente Central Park así como amplias panorámicas de toda la ciudad.
Cuando volvamos a poner los pies en la tierra nos dirigiremos a la masa verde que a mi me tiene, como ya dije, enamorado. No es Hulk, es Central Park. Disfrutaremos de este gigantesco parque perdiéndonos entre sus senderos y caminos, viendo sus lagos y estanques, disfrutando de su fauna y su flora. Nos haremos fotografías en sus innumerables estatuas y monumentos y concluiremos la visita en Strawberry Fields, rindiendo homenaje al gran Jhon Lennon. Al margen os dejo la foto de una de las estatuas más visitadas en Central Park: Alicia en el País de las Maravillas.
Saldremos del parque dirección Columbus Circle (Rotonda de Colón) buscando ya un lugar para comer. Tras recuperar fuerzas iremos a Broadway a retirar las entradas del musical de Mary Poppins y nos dirigiremos a seguir haciendo uso del City Pass. En esta ocasión el destino será el MoMA (Museum of Modern Art). Realizaremos la visita al Museo de Arte Moderno y después de ello al hotel a cambiarnos y adecentarnos para culminar el día con una de las más maravillosas visitas que se pueden realizar en Nueva York: asistir a un musical en el corazón de Broadway. Como ya os adelanté en su día el musical elegido es Mary Poppins. En la entrada "Viaje a Nueva York (3ª Parte)" tenéis información al respecto.
Después de todo, creo que este día será de los más felices que pasemos allí. Inolvidable el Top of the Rock, Central Park, el MoMA y el Musical. Para culminar, un menú extragrande del Mc Donald´s de turno contemplando una vez más los enormes carteles publicitarios luminosos de Times Square. ¡Vamos a la cama que hay que descansar! Los que estéis por aquí ya tenéis la Feria. No os digo nada, jeje. Primera visita a las casetas.

De compras por el Soho
15 de Agosto, Miércoles: Día de la Virgen del Prado, Patrona de Ciudad Real. Me acordaré, por supuesto, de mi ciudad natal, de su festividad en honor de la Virgen de las Batallas y, todo hay que decirlo, de la inaguración del tradicional Baile del Vermú. Pero estaré, no preocuparos que estaré. Conforme aterrice de Nueva York voy para allá. ¡Eso es así! Pero como todavía seguiré en los Estados Unidos este día lo dedicaremos a los céntricos barrios Noho y Soho, así como a los grandes almacenes como Macy´s y Twenty One Century. Será el día de compras por antonomasia de modo tal que los barrios mencionados serán visitados mientras vamos de tienda en tienda.
Y llegados a este punto... Aviso a navegantes: abstenerse completamente de realizar encargos porque no atenderemos ninguno. Ni queremos ni vamos a estar pendientes de la camiseta de los Yankees que nos pidió Eulogio, el iphone liberado que quiere Ataúlfa, un polo Ralph Lauren para Chindasvinto, otro para Recesvinto, una camisita Tommy Hilfiger para Teodorico, unas bermuditas Nike para Alarico, un par de Levi´s para Maroto, un ipad para el de la moto, etc, etc. No, no y no. Ni compramos cositas y luego se nos pagan, ni vamos a cambiar más euros a dólares para encarguitos, ni somos los mercaderes de Arabia. Las cosas son como son y ésta es así: No se admite encargo alguno. Colorín colorado. Apuntad lo que queréis y se lo pedís a los Reyes Magos, no a cuatro turistas que se van a Nueva York.
Tras el día de compras sin encargos volveremos a media tarde al hotel para comenzar a empaquetar las cosas e ir haciendo las maletas. El viaje tiende a su fin y al día siguiente a mediodía partiremos del hotel rumbo al aeropuerto JFK para emprender el viaje de vuelta. Maletas medio organizadas, duchaditos y cenaditos, cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angeljjkchsmxla ZzzzZzzZzzZzzz.

16 de Agosto, Jueves: ¡Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing! ¡Ups! Me quedé dormido ayer en las oraciones. Pinto levanta, tira de la manta... Último día que amanecemos en la Gran Manzana. Suena el despertador y amanecemos nostálgicos. El viaje se acaba. Bajaremos a desayunar y daremos un paseo por Fashion District. Se encuentra en la 7ª Avenida y en él se hallan el botón y la aguja más grandes del mundo. Es un paseo dedicado a la moda y a las grandes firmas de ropa y costura, las cuales tienen placas conmemorativas repartidas por las aceras por las que vas caminando. Es otra de las curiosidades que encierran las calles de Nueva York.
A media mañana volveremos a la locura de fluorescentes, neones y luminosos más conocida en la esfera del globo terráqueo para hacernos unas últimas fotos: Times Square. Veremos el famoso NYPD (New York Police Departament) y nos despediremos del pleno corazón de Manhattan mientras vamos caminando saboreando cada paso de vuelta al hotel. Comeremos cerca de Grand Central Terminal (la Gran Estación Central) y subiremos al Grand Hyatt Hotel a recoger lo que quede por guardar y finiquitar las maletas. Nos despediremos del hotel y lo llevaremos por siempre con nosotros en la memoria. Tras ello la agencia de traslados contratada nos recogerá en la puerta y nos llevará hasta el aeropuerto JFK (Jhon Fitzgerald Kennedy) donde, tras pasar los controles de rigor, subiremos al avión que nos traerá de nuevo a la Madre Patria. Esta noche tocará cena y oración de gracias a bordo de la áeronave. Almohadilla cervical para todos, mantita por cortesía de Iberia y a dormir.

17 de Agosto, Viernes: Como diría José Mota en su más profunda imitación de la gañanería manchega: "No os digo ná y os lo digo tó". Estoy en Barajas (Madrid) y la hora son las 09:00 a.m. en España. En mi móvil son las 03:00 a.m. horas, hora de Nueva York. En mi cuerpo no se sabe ni qué hora es ni dónde estoy. Ladies and gentlemans con ustedes... ¡Jet lag! El Jet lag es una mezcla de cansancio y otros síntomas provocados por un largo viaje en el que se cruzan distintas franjas horarias. Dícese para mi cuerpo y mi mente es una hora, vengo de un país donde es otra la hora y aterrizo en un país donde es otra totalmente distinta. ¿Alguien puede decirle a mi cuerpo que hoy no toca estar dormido a estas horas porque aunque él crea que estamos de madrugada ya vamos camino de las 10 de la mañana? Claro, yo me subí al avión a las 19:00 horas en Estados Unidos (aquí ya eran las 01:00 a.m. horas). Llego a Madrid a las 09:00 horas (allí son las 03:00 horas). He volado durante 8 horas, pero la diferencia horaria es de 6 horas... Madre mía que lío. ¿Qué hora es la correcta? Ahora resulta que es mi hora de estar acostado y aquí es la hora de estar recién levantado. En fin que ahora toca poner el reloj de nuevo con otra hora distinta y amoldarse al nuevo horario. ¡Y cuanto antes mejor que estamos de Ferias y Fiestas en Ciudad Real! Saldremos del aeropuerto de Madrid, cogeremos un autobús destino a la Estación de Atocha Renfe y un último esfuerzo nos traerá en AVE hasta Ciudad Real, donde agotados, pero inmesamente felices daremos por concluido este grandioso y magnífico viaje.

Y así concluirán nuestros Diarios de Ruta. Ya sabéis cómo será el viaje. Tan sólo queda ultimar unos detalles pero eso lo contaré en la última entrada dedicada a este Viaje a Nueva York. Hoy queda justo un mes para que comience la aventura. Parece ayer cuando se fraguó la idea y está a punto de ver la luz. De hecho hoy os he contado ya como acabará, pero de momento hay que vivirla y disfrutarla. En un mes estaremos mi mujer, mi hermana y mi compadre volando hacia allá.

¡Que siga la cuenta atrás!

martes, 3 de julio de 2012

¡¡CAMPEONES!!

El día amaneció radiante. El sol brillaba con fuerza en la Isla de Sicilia. En Catania el calor se estrellaba con dureza y resplandecía en los colores verde, blanco y rojo de las banderas italianas que plagaban el lugar. Toda la plaza del Duomo así como las calles principales estaban repletas de la bandera nacional y de puestecillos ambulantes que vendían bocinas, bufandas y banderas. Se palpaba en el ambiente que estaba por llegar la gran final de la Eurocopa. La Italia se veía fuerte. Prandelli había hecho de la selección azzurra la más bella y ofensiva que se recordaba hasta la fecha. Grandes hombres y nombres del fútbol moderno conformaban la médula espinal de la selección italiana: Pirlo, Gigi Buffon, Bonucci, Di Natale, Cassano, Balotelli... Un equipo rudo, tosco, potente, de juego directo y que no practica el típico catenaccio italiano sino que trata la pelota con cariño y construye juego. Se antojaba difícil pero no imposible derrotar a los bajitos jugones españoles. Campeones del Mundo y de la anterior edición de la Eurocopa "tan sólo" lograron empatar contra Italia en el debut de esta Eurocopa 2012. 1-1. Tablas. Italia lo sabía, lo veía posible. Habían llegado a la final derrotando a míticos del fútbol europeo como Inglaterra y Alemania. Se veían fuertes. De hecho, lo son. Podían ganarle la final a España. Siempre se habían impuesto a ellos en las grandes eliminatorias y la historia y la estadística les favorecía. La azzurra emanaba confianza, con cierto resquemor, pero confianza. Ningún italiano se esperaba que su selección llegase tan lejos en este campeonato. Ya todo era posible. Ganar la final, ¿por qué no? Mi máximo respeto hacia ellos.

Todas esas sensaciones flotaban en el aire. Y allí estaba yo. Allí en Italia sitiendo lo mismo que ellos pero al revés. Mi mente sólo tenía una palabra: España. Mi país, mi patria, mi selección, mis colores. Rodeado del verde, blanco y rojo, mi corazón latía en rojo y amarillo. Pasaba por las calles y notaba las ganas de que rodara el balón y mi equipo aplastara a la Italia. Me veía yo sólo frente a todos ellos. Estaba contenido. No podía expresar nada porque ciertos tiffossi no dudarían en emplearse violentamente contra mí. Mi camiseta de la selección esperaba su momento en la maleta. Las pinturas rojigualdas aguardaban a resbalar por mi cara tiñéndome con los colores nacionales de España. Pero estaba atrapado en el país vecino y enemigo. Me encontraba sólo contra ellos. Tenía que crearme un pequeño reducto donde ver el partido y disfrutar del mismo...


Llegó la hora y me enfundé la elástica de mi selección, nuestra selección: España. Pinturas de guerra en la cara. Encerrado en un piso y desde la terraza del mismo, pizzas por delante en la mesa, me disponía a comerme a Italia: gastronómica y deportivamente. Oculto del peligro de los radicales y violentos. No estaba la cosa para tonterías. En la Piazza del Duomo no había nada rojo ni amarillo. Ni un alma española. Ni una bandera nuestra. Nada. Todo eran italianos ondeando sus banderas y luciendo sus bufandas y camisetas azules. Lógico. Estaba en su territorio. ¡Cuánto me acordaba de mi país en esos momentos! Y en esas salieron los jugadores al campo. Sonó el himno de Italia y se me pusieron los pelos de punta. Se escuchaba por las calles a un pueblo entero unido cantando su himno y eso desprende tal fortaleza que te contagias de ella. Acto seguido el himno español. Dos lágrimas rodaron por mis mejillas. Comenzaron las alineaciones y los italianos corearon y vitorearon cada uno de los nombres de su equipo, desde su guardameta Gianluigi Buffon hasta su delantero centro Mario Balotelli. Me disponía a escuchar silbidos y marabuntas cuando salieran los jugadores vestidos de rojo... Error. Los italianos en un enorme gesto de respeto y deportividad aplaudieron uno a uno a todos nuestros hombres desde Iker Casillas hasta el último en nombrarse que fue Cesc Fábregas. Un gesto que no olvidaré.
Emocionado al escuchar el Himno de España
Y rodó el cuero. Las calles de italia estaban desiertas. Todo el mundo contemplaba el partido. Aplausos para Cassano y Balotelli en el primer balón que controlaron arriba. Pronto comenzó a brillar la superioridad española y Xavi tuvo en sus botas el 1-0, pero el destino quería otra cosa. Mi apuesta tenía doble vertiente: o triunfo por la mínima de España o gol de Italia, catenaccio y cerrojazo que te crías y España a morir sufriendo. Me rondaba esa idea pero pronto se difuminó. Olía a algo grande. El dominio de España estaba siendo aplastante. Se mascaba el gol. Una España que no jugaba con delanteros pero que tenía una plaga de falsos nueves que hacía y deshacía a su antojo. En una de esas, un hombre canario, proviniente de esas islas tan alejadas de la península ibérica pero que derrochan más patriotismo que varias autonomías que radican en la península en sí, un jugón que está de dulce, remataba de cabeza un centro servido desde la banda derecha y hacía temblar las redes de la portería italiana. Gol. 1 - 0. Grité gol con fuerza y aplaudí. El silencio se hizo tenso cerca de mí y algún vecino se acordó de mi madre. Y yo de la suya. España dió un toque al freno y la azzurra se vino arriba. En unas de estas Cassano dió un latigazo que fue detenido por Iker, quién botó el cuero pisando el acelerador de nuevo. Y nació el segundo... Casillas sacó largo con el pie (curioso pues prácticamente nunca lo hace, ni con la selección ni con el Real Madrid). El saque del portero fue recibido por Xabi Alonso y con un precioso envío salvó las líneas de mediocampo italianas. Controló a placer Xavi Hernández y vió como por la banda izquierda el novedoso Jordi Alba reventaba en carrera a su defensor, el italiano Abate. Allá que puso el balón con un toque exquisito y el lateral mencionado ganó la carrera, la partida y la espalda a la squadra italiana plantándose sólo delante de Gigi Buffon quien observó como de nuevo el esférico atravesaba la línea de gol. Gol de España. Gol de Jordi Alba. España 2 - 0 Italia. Ahogué mi euforia y para no gritar y ser víctima de agresión alguna me mordí el labio tan fuerte que incluso sangré un poco. Sangre roja como la camiseta de nuestro país. Sangre roja como la que derramó Luis Enrique por el codazo de Tassotti. Rabia. Furia. Orgullo. Estábamos haciendo morder el polvo a los italianos. Y yo viviéndolo allí. En su país. Mi alma era una aldea irreductible implantada en Catania. Llegó el descanso.

Las calles de la mafiosa ciudad siciliana ya no desprendían la euforia incial. Pero si algo tiene Italia es la fortaleza de levantarse tran una gran caída y las tablas y experiencias ganadas a base de estar siempre presentes en las grandes citas futboleras. Las banderas seguían ondeando y no debíamos fiarnos. Sin duda el entrenador Prandelli haría los cambios oportunos y la Italia saldría a atacar, a hacer daño y a intentar por todos los medios equilibrar y posteriormente decantar la balanza hacia su lado. Pitó el árbitro y comenzó la segunda parte. 45 minutos separaban a España de hacer la mayor proeza futbolística de la historia. Encadenar la triple corona Eurocopa, Mundial y Eurocopa que nadie jamás había logrado. Ni siquiera la gran Alemania de los años 70 logró acercarse a dicho éxito. Ni trasladado al continente americano, la Argentina de Maradona tampoco lo consiguió. El balón rodaba en el césped y el tiempo corría en contra de los italianos. En el minuto 70 se iban apagando los orgullos, las banderas no ondeaban y Balotelli iba siendo autovíctima de su chulería, su prepotencia, su locura y su soberbia. Y a la soberbia hay que matarla y rematarla. Por eso el Niño, ese que al igual que Raúl en el Madrid "nunca hacía nada", salió al campo y poco después se encargó de agradecer nuevamente la confianza depositada por Don Vicente del Bosque en él y rematar la caída italiana. Con una caricia a la pelota la depositó rasa en el poste lejano de Buffon. 3 - 0. Las casas de apuestas se frotaban las manos. Nadie había esperado ese resultado. Sicilia estaba en total y absoluto silencio y tan sólo me limite a sonreir y aplaudir tranquilamente a Fernando Torres. Y para mayor colmo de alegrías, muriendo ya el partido y con la hinchada azzurra camino de casa, Juanillo Mata que llevaba en el campo dos minutos, en nombre de Fernando Llorente y del resto de jugadores que no han salido del banquillo pero son igual de partícipes en este triunfo, tumbó a la Italia poderosa marcando el cuarto tanto. España 4 - 0 Italia. Grandioso. Enorme. Increíble. Lo nunca esperado y lo nunca visto. Ya no pude contenerme y me levanté y grité. Y aplaudí. Y pataleé y escandalicé. Nadie osó decirme nada. Así de hundida estaba Italia. Ni siendo yo el único español que daba la cara por su selección allí tuvieron fuerza de unirse y decirme nada. Los vecinos ni se inmutaron y vieron como celebraba el triunfo de mi selección en su cara. Tan sólo el vecino de arriba salió a su balcón y miró y me vió bailar y gritar. Y se calló. Era inapelabe, rotundo, contudente. 4 - 0. Tampoco yo hice leña del ábol caído. Estaba en territorio hostil y lo tenía presente, muy presente, pero hubo varios minutos que lo único presente y patente era la victoria española. Se acabó el partido. España campeona. España haciendo historia. España 2008, 2010 y 2012. España campeona de la Eurocopa, España campeona del Mundial y España campeona de la Eurocopa nuevamente. Italia se quedaba con sus calles vacías.


Las lágrimas de los jugadores italianos eran el fiel reflejo de lo que yo veía en las calles de Catania: desolación. En ese momento me ví de nuevo la sangre que me había brotado del labio al morderme. Roja como la denominación de nuestra selección. Roja como nuestra camiseta. Roja como la misma sangre que tiñó la blanca camiseta de Luis Enrique. Te hemos vengado, compañero. Esta victoria también es tuya. Sicilia seguía en silencio. Casillas levantaba la copa hacia el cielo y los jugadores celebraban la victoria. Con lágrimas en la cara, con la euforia latente, con la rabia contenida, con la sangre en labio grité a tumba abierta ¡¡¡VIVA ESPAÑA!!! ¡¡¡CAMPEONES!!!

Y mis palabras rompieron el silencio de Sicilia y retumbaron en toda Italia.


El resto ya lo saben ustedes.

Dedicado a Antonio Puerta, Dani Jarque, Manolo Preciado y Miki Roqué. Siempre en nuestras mentes, siempre en nuestros corazones.
Y por supuesto dedicado a todos aquellos que siempre creimos y confiamos en Don Vicente del Bosque. Y a los que no... también. Eso sí, sus perseguidores y críticos ahora estarán disfrutando también de esta victoria, pero en su ego interno saben que se han llevado un ¡zas! en toda la boca y bien ganado y merecido. Esa es la verdad.