sábado, 13 de octubre de 2012

"ALERGIAS"

"Alergias. Y da gracias a que no la llamo Asco pleno". Esa fue la contestación que recibí cuando le dije a Gemma que eligiera nombre para mi mascota. Así sin paños calientes. Sin suavizante. Tal cual. Esa fue la respuesta. Cuando le dije a mi mujer que me iba a comprar una mascota me miró con cara de malas pulgas.

Yo soy un enamorado de la fauna y de los animales y ella dice que en casa bastante tiene conmigo como animal como para meter a más. Siempre he soñado con tener un mini zoo en casa pero Gemma no piensa como yo, así es que me decidí por tener una mascota que no ensuciara ni molestara y diera el menor jaleo posible. Siempre con la aquiescencia de mi mujer, claro está. Un perro no podía ser porque tenerlo en casa es obligarnos a sacarlo de paseo todos los días sí o sí, el animal no tiene espacio para correr y jugar, se sentiría encerrado, puede darle por ladrar de noche y que no durmamos ni nosotros ni los vecinos. "Problemas, problemas y problemas". Descartado el chucho. ¡Un gatico! Soy de la opinión de que Dios creó al gato para que el hombre sintiera el placer de acariciar a un tigre. El gato es mucho más limpio que el perro, no te obliga a sacarlo al pipí todos los días, con su cajón de arena le basta, no da mucho ruido, es sigiloso... "Y a cambio te destroza las cortinas, te llena de pelo el sofá, se sube por los muebles, te araña las puertas, etc, etc". Gemma fue tajante. Gato no. ¡Un pájaro! Un canario, un periquito, un gorrión de Java, ¡un algo! Me gustan los animales y por tanto el trino de un canario me alegra mucho. Y los gritos de los periquitos me agradan. Cuando veo el fútbol como pipas como los loros. ¡Un pájaro! La mascota cantora. Amo la naturaleza. "Pues cuando ames barrer el suelo de las cáscaras de las semillas que tiran los pájaros te compras uno". Ale, pájaro tampoco. Se iban reduciendo las opciones. ¡Ya está! Un acuario. Un acuario es ideal. Además sólo tengo que comprar los peces porque tengo todo lo necesario en casa. Ya tuve un acuario montado hace años. No dan ruido. No ensucian. Y quedará genial verlos nadar en el mueble del salón. "Y queda genial cuando el agua huele a estanque y cuando hay que estar limpiando el filtro y encendiendo y apagando la luz interna y el aireador y los peces son delicados y se mueren enseguida y no me gusta el pescado y tenerlos en casa al lado de la tele menos...". Ni perrico, ni gatico, ni pájaro, ni acuario. Dos opciones me quedaban: criar en primavera gusanos de seda como hacía cuando iba a la E.G.B. (Educación Primaria hoy en día) o una tortuga. Ni que decir tiene que los gusanos de seda no serían bien recibidos por Gemma ni física ni mentalmente, así es que ni se lo propuse. "¿Una tortuga? Pero con tortuguero cerrado, que no se escape, que yo ni la vea, que viva en el patio y que no se muera en invierno. Y aún así ya veremos porque me dan mucho asco esos bichos."

Era mi única opción y a ella me aferré investigando y preguntando si podría sobrevivir el animal en esas condiciones. Estudié y trabajé el terreno para encontrar un hábitat artifical donde la tortuguita pudiera vivir feliz sin sufrir las inclemencias de mi muj... digo del extremo clima que se da en estos lares, donde no peligrara su estado de hibernación y donde yo pudiera disfrutar de ella y observarla nadar. Finalmente y cuando estaba todo a punto y preparado adquirí un tortuguero grandote, donde el animalillo pudiera nadar libremente, con una zona seca donde pudiera ponerse a reposar, a descansar y a tomar luz que le es muy necesaria para la correcta formación del caparazón y la estructura ósea. Lo limpié bien y lo llené de agua dejándola reposar para evaporarle el cloro. Estaba feliz y entusiasmado como un niño pequeño. Estos pequeños detalles y alegrías son los que rejuvenecen el espíritu y nos permiten sacar al niño que llevamos dentro y que tan bello es redescubrirlo.
Al día siguiente había llegado el momento. Me dirigí a Placton, la conocida tienda de animales de Ciudad Real, y adquirí a Alergias. Posteriormente fui con mi hermana a casa a realizar la operación "Desembarco de Alhucemas", dícese, antes de que llegase Gemma teníamos que "desembarcar" a la tortuga en su nueva casa, cerrar bien el tortuguero y ubicarlo en el patio. Así lo hicimos y ahora tengo una pequeña mascota en casa. Fijáos que tontería y la alegría que me ha reportado. Cuando algo te produce un bienestar interior altamente satisfactorio a la vez que tu conciencia es libre y no te pesa en nada, es porque has obrado correctamente. En mi caso ha sido con un detalle tan simple como comprar una tortuga y revivir mi ansia de biología de cuando era pequeño. Al fin y al cabo es la primera mascota que tengo íntegramente a mi cuidado desde que salí de casa y me casé. Estoy contento.
Y así entró Alergias en mi casa. La pobre se ha quedado con ese nombre. Fue el que Gemma le eligió. ¿Mejor que "Asco pleno", no?

martes, 9 de octubre de 2012

PADEL: DESCUBRIMIENTO, DEPORTE, SALUD

Pádel. Una y mil veces había oído hablar de este deporte y de la cantidad de gente que a día de hoy lo practica. Una y mil veces había ignorado completamente las ganas de practicarlo pues, a más de ser inexistentes en mí, se está mejor en el sofá de casa viendo la televisión. Y he aquí el descubrimiento y el descubridor. Veníamos de la igualá de la Virgen del Carmen (¡cómo no! cofradías de por medio) cuando el compadre Juanlu nos dijo a mi buen amigo Alberto Laguna y a mí: "Bueno, ¿cuándo echámos un pádel?" La frase lo primero que se ganó fue unas carcajadas por mi parte y como respuesta: "Yo no he jugado nunca en la vida, ni me lo he planteado siquiera". Pero ante la insistencia de Juanlu y su confianza ciega en afirmar que no me defraudaría probarlo decidí aceptar el reto. De esta manera os descubro al descubridor de mi descubrimiento: Juanlu. De lo que venga después él tendrá la culpa.
De este modo me personé el viernes de esa misma semana en Sprinter, en el Polígono Puerta del AVE en Ciudad Real y adquirí lo más imprescindible para la ocasión: una pala de pádel, su funda y mi primer bote de pelotas. 30 euros de compra deportiva que ni siquiera sabía si iba a rentabilizar o a usar más de una vez. Por supuestísimo por si no volvía a utilizar nada de ello y pasaban los artefactos el resto de sus días en el cajón del olvido, compré los más baratos que había. Ya os digo que me gasté 30 euros entre pala, funda y pelotas. Os podéis imaginar la calidad. Eso sí que está siendo un descubrimiento: la relación calidad-precio es como los productos SPB ("Siempre Precios Bajos" del Mercadona), inigualable. La pala y la funda están dando de sí... Ya llegaremos a eso.
El lunes 16 de Julio paseamos a la Reina del Carmelo, guapa y dulce Virgen del Carmen y quedamos para el día siguiente, martes 17, iniciarnos en el mundillo del pádel. Según Juanlu el descubrimiento de un pique. Tras tomarnos un café en el conocido bar café "La Dolores" fuimos a las pistas del Polideportivo Municipal Rey Juan Carlos y comenzó el evento. Juanlu y David Molina nos explicaron a Alberto y a mí las normas del juego y nosotros, legos en la materia, aprendimos lo que buenamente pudimos y ale, al lío. El primer partido fue Alberto y David contra Juanlu y yo. He de destacar que no perdimos ni embarcamos tantas bolas como yo pensaba, pero fue digno de estudio lo que allí se vivió. El caso es que, dándole la razón a Juanlu, fue todo un descubrimiento y un pique. Cuando terminamos el partido (debuté con victoria, la suerte del novato) ya tenía el veneno del pádel dentro de mí. Había descubierto un deporte que me gustó mucho y que me dejó desde el primer momento con ganas de más. Estaba claro que utilizaría lo adquirido en Sprinter más de una vez.

Rápidamente crecieron con avidez mis ganas de jugar más y más, de aprender, de evolucionar, de hacer deporte. Más de un año ya sin fumar e iniciándome de nuevo en el deporte, cuestión abandonada muchos años. A través de las cofradías conocí a Juanlu y a través de Juanlu llegué yo al mundillo del pádel. Las cofradías son salud. ¡Anda que no! Pronto empecé a meterme en vereda y a ir contactando con gente que juega y practica el pádel, aprendiendo golpes, jugando en distintas pistas y, lo que es más importante y buscado por mí, pasar un buen rato entreteniéndome y sudando. Ganando salud, vaya. De esta manera llevo ya casi tres meses desde que compré aquella primera pala. Con ganas de jugar prácticamente a diario y de hecho juego todas las semanas una media de tres veces. Me he hecho con un "Personal trainer" que es Alberto Velascoín, quien pacientemente me va enseñando posiciones, golpeos, técnicas, etc. Éste es mi verdadero maestro del pádel y con el que más aprendo y disfruto, pues me olvido totalmente del marcador y me centro en hacer deporte, sudar y seguir aprendiendo y avanzando. Desde el primer día me ayudó a iniciarme en este deporte. "Marca la bola. Posiciónate. Pónte de lado. Reflejos en red." ¡A sus órdenes, Albertucho! Y desde luego es un pique y un vicio. Puede practicarlo cualquiera y es muy divertido y entretenido. Bienaventurada la hora en que Juanlu me llevó a esto del pádel. Qué gran descubrimiento. Si hace años me dicen que practicaría yo este deporte (y que me picaría a jugarlo) me habría jugado todo a nada a que no. Y sobre todo ganando salud. Al menos sudando unas cuantas veces por semana ya el cuerpo se tonifica.
Sé que no es una entrada muy interesante ni entretenida, pero tenía que contároslo. Me apetecía. En fin, os dejo que me voy al Polideportivo a reservar la pista para el partido de mañana. Ayer jugué en casa de Juan de la Cruz, como todos los lunes, mañana lo haré en el Poli y el viernes en la Ciudad Deportiva Sur. ¡¡Menudo vicio!! Y para colmo también tenemos pista accesible en casa de Tinín, en casa de Sandra y en el Hotel Cumbría que me pilla al lado de casa. Ni la propia pala, mi primera raqueta, se esperaba el rendimiento y juego que iba a dar. ¡Y yo menos! Y anda que no le quedan partidos hasta que la gaste.
¿Cuándo jugamos, Alberto?

martes, 2 de octubre de 2012

TARDE DE "FURGOL"

Este pasado Domingo, día 30 de Septiembre del año olímpico de 2012, se alinearon los planetas futbolísticos y ocurrió el suceso. Por fin nos fuimos el grupo de amigos juntos al fútbol. Independientemente de la amistad, si algo nos une a todos, además de muchas horas de barra de bar y vivencias conjuntas y comúnes, es nuestra pasión por el Real Madrid. De esta manera, raro es el que no somos socio o tenemos el carnet "Madridista" del Club de Concha Espina. El destino estaba claro: Estadio Santiago Bernabéu. La misión estaba encauzada: pasar una buena tarde de fútbol todos juntos. La consigna la conocemos desde niños: animar al Real Madrid siempre, en lo bueno y en lo malo. Lo que todo futbolero debe hacer con su equipo pase lo que pase. Ahí radica la pasión del deporte rey.

Lázaro fue el comandante y capitán de la expedición, el que adquirió las entradas y encabezó la excursión. Los tripulantes del velero "Fondo Norte" fuimos Chencho, Pololo, Narciso, el hermano pequeño de Lázaro y yo. Seis madridistas confesos, bocadillo en mano y bufanda al cuello allá que nos fuimos a la capital del Reino en busca del Coliseo Blanco, el magnánime Estadio Santiago Bernabéu. Dicho y hecho. Surgido y planeado en apenas 48 horas. El Domingo a mediodía salía la expedición de los hinchas manchegos a bordo de dos coches cargados de alegría y ganas de diversión. Alguno aprovechó para dar una cabezadita...


A las 17;30 de la tarde y en pleno ambiente futbolero allí estábamos el grupo dispuesto a mimetizarnos con las gradas y voces que animan al club más laureado. Nos tomamos un par de cervecitas para entrar en faena y al lío. Se nos veía felices, ilusionados, alegres y contentos de compartir una tarde de fútbol en el mismísimo Paseo de la Castellana. Toda una aventura. El partido no era de alto riesgo pero sí bastante entretenido. Sexta jornada del Campeonato Nacional de Liga: Real Madrid - Deportivo de la Coruña. El equipo de nuestros amores, con un inicio bastante regular en liga, debía conseguir la victoria para sumar los tres puntos y que la distancia con el líder no se hicera mayor. Por su parte, el Depor, recién ascendido de la división de plata, gozaba de un buen (re) estreno en la Primera División y venía con ganas de arañar puntos en el Santiago Bernabéu. Así pues, a las 19:50 horas, el árbitro pitaba y rodaba el ruedo. Comenzaba el "furgol match".

En el Fondo Norte nos encontrábamos animando al Madrid. Estábamos tranquilos, confiados, conocedores de que se iba a ganar el partido, acechando la ocasión de celebrar el primer tanto... Y en esas, una rápida contra del Depor terminó con el 0-1 en el marcador. Gol del Deportivo de la Coruña. Gol de Riki. El Real Madrid perdía en su estadio. Ni nos inmutamos, sabíamos que el Madrid remontaría. Estábamos seguro de ello. De hecho ya vaticiné yo el resultado previamente en un bar cercano al campo de fútbol. "5-1" dije y me tacharon de eufórico optimista. Me pierden los colores, es cierto. Al igual que me pasa con el Real betis Balompié. Hay cosas que no son negociables. Al tiempo... eso fue lo que ocurrió (el resultado, no el negocio; prefiero matizarlo).
Tras encajar el gol coruñés, el vigente campeón de la Liga se lavó la cara quitándose las legañas y comenzó a tocar la bola y a generar ocasiones. Cristiano Ronaldo por dos veces y Di María (Ángelito, niño de los corazones) pusieron el marcador en 3-1 al descanso. Estaba claro que el Real Madrid era superior al Deportivo. De ahí nuestra confianza. En el descanso, como buenos futboleros, dimos buena cuenta de los bocadillos (el mío hecho por mi paciente mujer, de tortilla con queso, un derroche de amor y sabor, en ese orden) y nos dispusimos a continuar el disfrute común. Y es que era todo favorable: la amistad, el fútbol y el resultado. Era un trocito del paraíso para nosotros. Era la primera vez que coincidíamos todos juntos en las gradas del Bernabéu. Todos hemos ido varias veces, pero juntos no. Ésta fue la primera. Y estoy bien seguro de que será la primera de muchas. Reanudado el partido todavía nos quedarían dos goles por celebrar. Uno de Pepe y otro de Cristiano nuevamente pondrían el definitivo 5-1 en el electrónico. Para una vez que habría ganado la porra, pues era el resultado que dije, no la jugamos. Ley de Murphy.
En resumen, disfrutamos como niños chicos. Pasamos un rato más que agradable y plácido que es de lo que se trataba. Nos quedamos con ganas de más y volvimos a Ciudad Real felices y contentos. Para colmo de bienes ganó nuestro equipo y de goleada. Un disfrute, vamos, un disfrute gordo. Fue sin duda una nueva oportunidad para recalcarle a mis compadres que los quiero tela. Y eso tampoco es negociable. Ya lo decía Alejandro Sanz en una de sus canciones, sean como sean: "Mis amigos son así". Y yo los quiero y punto.
No puedo finalizar el post sin mentar la última anécdota del viaje. Tras el partido y todavía con la euforia latente, al salir de Madrid no atinamos a coger la autovía del sur y fuimos a enganchar el tráfico de la autovía del este. Dimos un rodeo que nos costó media hora más de viaje. A cambio descubrimos pueblos que están escondidos y recónditos: Colmenar de Oreja y Villaconejos (no es broma, aunque suene a anuncio de fairy, Villarriba y Villabajo, existe). En cuanto pudimos retomamos el rumbo correcto y todo salió sin problemas. Una experiencia graciosa. Una risa entre tantas otras. Ya nos veíamos en Valencia en vez de en Ciudad Real... Quedará para el recuerdo. Un recuerdo más amigos.
Lo dicho. Tarde de "furgol". Habrá que echar otra, esto es como las cervezas. El Bernabéu es nuestro templo futbolero y como fieles debemos asistir. Sirvan estas líneas como reconocimiento a todos vosotros (presentes y ausentes).
OS QUIERO. GRACIAS.

¡¡HALA MADRID!!

lunes, 24 de septiembre de 2012

MI SUEÑO CON EL RABÍ

"Y mirando al Cielo exclamó: Haced esto en conmemoración mía".
Con la mirada al Cielo, el Maestro de la calle Sol, el Niño de ojos verdes que nace cada Nochebuena y predica siendo adulto cada primavera en el Domingo de Ramos, el Rabí de Galilea que habita en el sevillano Convento de los Padres Terceros, el Rey de Reyes del Barrio de Santa Catalina, el Jefe de la Plaza de Ponce de León, el más amado vecino de Javier Lasso de la Vega y de Doña María Coronel que derrama Eucaristía por la urbe hispalense, el Señor de la Sagrada Cena es para mí la cara del mismo Dios cuando eleva su oración al Padre.
Cuando yo contaba con 16 años de edad fue la primera vez que me desplacé a Sevilla un Domingo de Ramos y presencié en primera fila la salida de la Cofradía de la Sagrada Cena. No podré olvidar jamás el momento: mi mirada fija en Su mirada mientras las Cigarreras interpretaban Marcha Real, Cristo del Amor y Eucaristía. El enorme misterio que por entonces calzaba 54 hombres debajo (seis costaleros por nueve trabajaderas) reviraba imponente para comenzar a repartir devoción y Fe por los allí presentes. Nunca imaginé aquel día que algún año me haría hermano de esa mirada al Cielo e incluso intentaría formar parte de la privilegiada cuadrilla de costaleros que pasea al Rabí de la calle Sol. Y así ha sido y nunca he dejado de soñar con ello, hasta que me obligaron a despertar.
He pasado a ser hermano de la Sacramental Hermandad de la Sagrada Cena y he intentando durante varios años ingresar en la cuadrilla, cuestión que me ha sido imposible año tras año y que me ha desilusionado totalmente pues he puesto toda mi confianza y fe en pasear a mi devoción sevillana, viendo como los años han ido pasando, teniendo que renunciar ya siquiera a intentarlo y sabiendo que me iré de este mundo sin haber podido cumplir ese sueño sin saber por qué.
Pero siempre me quedará la fe en Él. Eso no podrán arrebatármelo jamás. Mi sacrificio está hecho. Muchos viajes de Ciudad Real a Sevilla, muchos kilómetros, muchos intentos, muchas asistencias a igualás y ensayos por Él. No han resultado para nada, no he entrado en la cuadrilla ni me han dado oportunidad alguna. Pero Él sabe que lo amo y que lo hice por Él, sólo por Él. Y por eso yo estoy feliz. Ya lo dice la oración que Él nos enseñó: "Hágase Tu voluntad". Y si la voluntad del Señor de la Cena ha sido esa, así he de acatarla.

Cuantas noches habré soñado (y sigo haciéndolo) que era uno más de los costaleros que lo pasean. A cuántas cosas habré renunciado por intentarlo. Cuántas discusiones habré tenido por ello pues ya eran años cerrándome las puertas y yo seguía llamando con fe ciega. Qué desengaño más grande. Y que fe tengo en Él. Sé que lo sabes, Rabí.

Y lo dije y lo hice: "Sea o no tu costalero me haré hermano porque creo en Ti." Y cumplí mi palabra. Este año engrosé tu nómina de fieles. Y mi corazón se llenó de júbilo y mi mente de tristeza al ser negado, más de las tres veces que lo fuiste Tú por San Pedro, de no poder ser tu costalero. Se acabó mi sueño y Tú lo sabes, Maestro.

Por eso, a vosotros que os concedieron el formar parte de la cuadrilla, a vosotros que tenéis el privilegio de pasearlo, a vosotros que por una cosa u otra estáis junto al Divino Rabí cada Domingo de Ramos, a vosotros hermanos míos de la cofradía, a vosotros sevillanos que tenéis la dicha de tenerlo más cerca que yo, a todos vosotros os pido que le recéis como yo le rezo. Que lo améis como yo lo amo. Que creáis en Él como yo lo creo. Y ya que algún día yo no estaré en este mundo quiero que sigáis rezándole por mí como yo le rezo. Costalero de fe y no de kilos. Costalero a ciegas con y por Él. Sintiendo mi espíritu costalero del Señor de la Cena y llevando por peso, el peso de no poder llevarlo porque me despertaron de mi sueño sin darme siquiera respuesta. ¡¡Rezadle!! Rezadle os digo. Rezadle como le rezo yo.

Y cuando yo no esté... "Haced esto en conmemoración mía": Padre Nuestro que estás en los Cielos...

viernes, 21 de septiembre de 2012

10.000 VISITAS

Nunca pude imaginar aquel día, 7 de Marzo del año 2012, que este entretenimiento me iba a causar tanta felicidad interna. Aquel día en el que me puse manos a la obra con la creación de este Rincón de mis Pasiones nada me hacía intuir que tendría tan grandiosa acogida en la red más expandida del mundo como es internet. No sé si será por la diversidad de temas que traigo al hilo, por la grata y cordial narración que siempre intento plasmar para haceros amena la lectura, porque de verdad os gusta este blog o porque me tenéis cierto afecto y quien más y quien menos me lo profesa a través de la lectura de las líneas que os regalo. Pero lo que sí es verdad es que toda obra sin público no es obra. Y este blog no sería nada sin todos vosotros. Hoy he recibido la visita número 10.000 y para mí es un orgullo que esa cifra de personas haya visitado el Rincón. Es realmente asombroso que este espacio cibernético tenga seguidores repartidos por prácticamente todos los países de habla hispana y otros países más como Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y Rusia. En la página de estadísticas aparece un mapamundi que se va tiñendo de verde según va adquiriendo seguidores el blog en la faz de la tierra y un listado de países que indican la procedencia de las visitas. No puedo salir de mi estado atónito al comprobar de allá para cuando las estadísticas y ver la gente que sigue el blog. Como diría el Rey en Nochebuena "Me llena de orgullo y satisfacción".

Por eso hoy y como ya es costumbre quiero compartir con vosotros mi alegría. Y es más, vosotros sóis el origen de esta alegría. Yo podría rellenar líneas y líneas de letras... pero sin tener quién las lea no valdría la pena. Ahora que sé que muchos de vosotros las leéis, no recibo 10.000 visitas, sino 10.000 alientos de ánimo para seguir adelante. Ya os indiqué en la primera entrada que me embarcaba en este proyecto con cierto temor a gozar del tiempo necesario que el mismo requiriese, pero viendo la respuesta y calado que ha tenido entre vosotros bien merece la pena rebuscar tiempo para poder seguir escribiendo en este "Periódico digital".

Sólo queda una palabra que os pueda decir este loco cofrade enamorado de las tradiciones y culturas, sólo existe un vocablo para expresar lo que en este momento surca mi mente, sólo hay una única acepción jurídica para que un docto en letras la exprese a tinta abierta...

GRACIAS

lunes, 17 de septiembre de 2012

¡¡POPURRÍ!! ¡¡POPURRÍ!!

Yo sabía que el momento llegaría. Era predecible. Una vez que coja el ritmo de nuevo intentaré mantener la actividad casi costumbrista de realizar cuatro entradas por mes, pero durante el período de estío, tal y como habéis comprobado, me ha resultado imposible dedicaros unas líneas. Por ello mismo, hoy que gozo del tiempo justo para hacerlo, completando el mismo con algún arañazo que dé al tiempo de vida jurídica que ocupa mi rutina durante once largos meses, me dispongo a redactar una nueva entrada. Dado que son varias las cuestiones a destacar y que todas y cada una de ellas son merecedoras de una entrada "bloguera" pero por ahora no es el momento ni tengo tiempo para tal menester, he optado por la opción de entremezclarlas todas y titular a dicho post con el nombre de guerra tan músico-juvenil que adoptaron las diversas hinchadas participantes en el conocido programa de Antena 3 "Furor". Así pues... ¡¡Popurrí!! ¡¡Popurrí!!

A) VIAJE A NUEVA YORK.
Como bien sabéis el primer viaje vacacional de este verano fue a Estados Unidos. El viaje salió tal cual lo esperábamos y por ende tal cual os lo había ido explicando en las siete entradas que dediqué a tal efeméride. Sólo tuvo un punto gris y por ello no quedó saciada mi ansia de cotilleo y estudio: el día de la Excursión de Contrastes de Nueva York, cuando llegábamos al punto cumbre del Barrío Judío de Brooklyn, allá donde podía perseguir a los judíos ortodoxos cámara en mano para fotografiarlos, allá donde podía indagar sus costumbres y tradiciones... descargó el cielo un tormentón que nos impidió ni siquiera bajar del autobús. Cayó un aguacero tal que los judíos cubrieron sus cabezas con bolsas de plástico de supermercados varios y a este humilde cofrade le vinieron a la cabeza recuerdos del ejército de mujeres que, con bolsas de plástico en la cabeza para evitar quemaduras de la derretida cera, acompañan rezando por las calles al Señor de Sevilla en la Madrugá del Gran Poder y la Esperanza.


Por lo demás el resto del viaje estuvo según lo previsto. Visitamos todo lo pretendido: Estatua de la Libertad, Empire State, Top of the Rock, MoMA, MET, Central Park, Misa Góspel, etc, etc... Desayunamos muy "americanamente", lo avalo con un par de fotos, y lo pasamos en grande. Sigo diciendo que las vistas nocturnas de Nueva York no se explican con una foto ni una postal. Eso es para vivirlo y verlo in situ. No obstante, os traigo a colación una foto para que podáis haceros una pequeña idea. ¡¡Y de los desayunos también!!

Y si algo he de destacar que haya sido de lo más impactante, emotivo, impresionante e inolvidable que he visto en lo que llevo de vida fue el Musical en Broadway. Realmente asombroso. Cada día estoy más convencido de que la elección fue magnífica: Mary Poppins. Todo un clásico de Disney interpretado a las mil maravillas por una excelente compañía. Un viaje a la niñez y un cúmulo de recuerdos que hace brotar la sonrisa de niño que todos portamos en el alma. Grandioso sin duda.
El viaje a Nueva York quedará para el recuerdo y así lo delatan las fotografías que hicimos. Prometo en un futuro cercano escribir una entrada al respecto y mostraros las mejores instantáneas de este magnífico viaje hecho por Narciso, Ana María, Gemma y yo. Hay infinidad de cosas que contar. Y ya ronda la mente cómo será Nueva York en Navidad... Ahí lo dejo. A quien proceda. Cuando proceda. De momento a disfrutar de las compras que allí hicimos y que nos dejaron para la memoria ratos tan divertidos como el de esta foto.


Llegados de Estados Unidos ya habían comenzando en esta Civita Regia las Ferias y Fiestas 2012, por lo que la Reina Patrona del Prado lucía bella en la planta del Templo Catedralicio. Virgen de las Batallas que siempre tengo presente y siempre he soñado con portarla a costal. Durante la semana de ferias en su honor, decía, me dediqué a asistir al Baile del Vermú y a alguna salida nocturno-veraniega que tanto agrada, con la mesura justa y cabal para no dejar de realizar rutas de senderismo y marcha para preparar el segundo gran viaje que formaba parte del estío de este 2012: El Camino de Santiago. Vaya, no todo en Ferias iba a ser alcoholismo y ronquido cual zagal veinteañero y botellonero de la generación Ni-ni que tanto abunda.

B) CAMINO DE SANTIAGO.
De este modo, entre Ferias y Fiestas y gasto de botas por los senderos, llegó el día de iniciar el Camino de Santiago. Marchamos hacia Ponferrada, lugar que sería nuestro punto de inicio de la peregrinación, y allí comenzamos nuestro Camino, Jesús Cecilio, Alberto, mi padre y yo. Según el hito kilométrico que está enclavado en el Albergue de Peregrinos de Ponferrada la distancia exacta a recorrer a pie para llegar a la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela son 202,5 kilómetros. Si fuera verdad... Todo el que lo haya hecho sabe que se recorre mucho más y que el artista que marcase las distancias estaba, cuanto menos, hasta arriba de jarrillos de vino peleón. No coinciden las distancias ni entre las diversas guías, ni entre los propios lugareños, ni en modo alguno. Para prueba un botón. El día del ascenso al Monte de la Malafaba como antaño se le conocía, hoy Cebreiro, desde la propia población de la Faba, a mitad de ascenso, preguntamos a tres lugareños que distancia nos quedaba por recorrer hasta coronar la cima. 6, 8 y 12 fueron los kilómetros que nos respondieron. ¿Cuál de ellos era verdad? En fin, Peregrinos, arménse de paciencia y cálcense buenas botas, la tierra ni corre ni vuela y la distancia entre población y población, sea la que sea, hay que recorrerla. Sólo así se llega a Santiago. Sin dolor, no hay gloria.

Nueve fueron los días de peregrinación que nos llevaron a los cuatro peregrinos a alcanzar la ciudad compostelana. Nueve días de grandes rutas y recuerdos. Hubo un día que nos vimos tan fuertes de espíritu que de las dos variantes posibles optamos por la difícil. Fuimos de Triacastela a Sarria por la variante de Samos. Mereció la pena sin duda, pero os recuerdo una vez más que si optáis por la variante larga, no hagáis ni puñetero caso a lo que marcan las guías ni mucho menos preguntéis a los lugareños. Caminad y llegaréis. No os abruméis el espíritu con preguntas. Disfrutad del Camino y no tengáis prisa por llegar. Pasito a paso gozadlo pues cada paso dado no ha de volver a pasar. Saboread el Camino hacia el Campo de Estrellas que cubre la Catedral del Apóstol. Disfrutad de las imágenes del Camino interior de cada uno y aprended así que el Camino empieza en Santiago.
Como recuerdo me quedará siempre el triunfo de ver a mi padre feliz cumpliendo su sueño de subir a O Cebreiro andando. Y yo con él. Y él conmigo. Y por delante, siempre atentos, Alberto y Jesús. Yo sudaba, me costaba la ascensión, el calor me apretaba, pero tenía el espíritu igual de feliz que un Miércoles Santo a las siete de la tarde cuando estoy a punto de inciar el paseo anual al Dios bueno de la Flagelación. Qué bella contradicción verme en las fotografías sufriendo físicamente y a mayor sufrimiento mayor gloria interna. Una delicia de sensación. Y llegamos. Claro que llegamos. Y la satisfacción moral e interna es indescriptible. Sin tonterías, sin facilidades. La etapa como es, tal cual, íntegra. Villafranca del Bierzo - O Cebreiro. 30 kilómetros. Sin partirla. Con la mochila a cuestas. Con el bordón y las botas. Como debe ser. Como es. Como fue. Como dió lugar al milagro de Santa María la Real de Cebreiro (en una entrada de Leyendas lo narraré).


El Camino de Santiago no deja a nadie indeferente, por una cosa o por otra. Yo lo disfruté mucho, muchísimo. Grandes ratos con Jesús, quien me vió nacer. Grandes ratos con Alberto, hijo de Jesús al que yo ví nacer. Grandes ratos con mi padre. Grandes recuerdos con los tres. La cena en Cebreiro, el Padre Benedictino de Samos, Pancho el méxicano, el intrigante peregrino nacido en Alicante, estudiante en Francia, Inglaterra y Alemania y residente en Canadá, que vino a España a hacer el Camino y que conoce Almagro y quiere escribir sobre la Orden de Calatrava, ¡qué cosas!, el Hospitalero de Ponferrada, el peregrino belga que viene caminando desde Bruselas, el alberguero de Sarria (más le vale hacer el camino y aprender del espíritu para saber tratar a peregrinos que actuar mercantilmente, personas como él estropean lo idílico del Camino, tenía que decirlo), la uruguaya que peregrinaba (o decía peregrinar porque nadie la vimos andando por el Camino) con sandalia de verano y chanclas, los peregrinos de la gorra hacia atrás que se comían los kilómetros a un ritmo vertiginoso, la pequeña de tamaño pero grande en ejemplo chica vietnamita, las monjas compañeras de habitación, ¡¡que alguien vista a ese hombre, por Dios!!, la señora gordona y mayor que peregrinaba un día con botas y otro con sandalias de trecking, los guardias civiles pasados de vuelta de tercios de cerveza y su altercado en el Albergue de Triacastela, la propia hospitalera de Triacastela y su sonrojo hacia mí, el ciclista catalán de Gerona que sigue en el Albergue San Nicolás de Flüe preguntándose qué etapa hacer, porque "depende", porque... ¿No os gusta Torres?, juega muy bien... No sé si ir hasta O Cebreiro o tirar hasta Triacastela, es que... depende. Oye, ¿y Huntelaar? Es buenísimo ese chico, ¿eh? Cuarenta partidos, cuarenta goles. Quizás mañana me pare en O Cebreiro, quizás llegue hasta Triacastela, es que... depende.

Recuerdos que permanecerán por siempre. Enseñanzas del Camino. Personas que has ido viendo todos los días, que no sabes ni cómo se llaman, que tan sólo habéis intercambiado un "¡Buen camino!" a modo de saludo, pero que sabes que si algo te hiciera falta en el Camino... ahí están.
Compartir esos días con Jesús, Alberto y mi padre me ha dado mucha satisfacción. Con mi padre ya es el segundo Camino. Ya le conozco y sé cómo actuar en cada momento. Como él conmigo.
Alberto ha tirado del carro de la peregrinación con sus rotas botas, su pantalón corto azul y su sombrero de paja. Más agotable de espíritu qué de cuerpo, al revés justo que yo. ¿Qué hago yo aquí? Se preguntaba más de una vez. Y hacías. Hacías mucho, compadre. Iniciabas la marcha como estandarte de la Mancha. Caminabas conmigo y reímos muchas veces. El gato al que asustamos, el bufido que asustó a todas las vacas, las gafas en el Alto del Rosario, ejem, el vino, chupitos y siesta en el Albergue de Palas O Rei, el chiste de los Indios Frotaculo, etc, etc. Todo eso es el Camino. Sé que lo repetirás. Conforme el Camino fragüe en ti compartirás mi sueño de Roncesvalles. Es más, ya lo anticipaste tú... "¿Roncesvalles? No, no. Hay que ser serio. Saint Jean pied de Port y cruzamos los Pirineos."
Y Jesús ha aportado mucho. Tiene por espíritu la bondad. Y la prisa. Es nervioso, es intranquilo, es paciente. Todo a la vez. Es la paciencia intranquila. Es el bordón de mi padre en el Camino. Por eso aquel peregrino afirmó con sorna "Poco uso tiene ese bordón". Claro que tiene poco uso. Jesús es el bordón. El hombro de la amistad, la garrota de la solidaridad y el apoyo del espíritu caminante. Un apoyo que nunca falla. No sé cuántos kilómetros de uso tendrá el bordón de madera. Sé los kilómetros de uso que tiene Jesús como bordón. Y son muchos "Caminos".
Gracias Peregrinos.


C) 400 AÑOS DE CARIDAD.
Y no podía faltar en este Popurrí de cuestiones los 400 años de Caridad. 400 años de Caridad Perchelera que mis sentidos no vieron pero que mi alma estuvo patente. El enlace matrimonial de mi mejor amiga se antojaba inexcusable e inapelable de modo tal que, con todo el dolor cofrade que en mi cuerpo cupiera, no podía asistir a la salida extraordinaria de mi hermandad perchelera, del Santísimo Cristo de la Caridad. Hermandad cuya cuadrilla ví nacer. Mi espíritu estuvo con vosotros en cada levantá, en cada revirá, en cada marcha interpretada, en cada gota de cera derretida, en cada olor del exorno floral... Estuve todo el día soñando con vosotros. Y contigo, Padre. El pasado Lunes Santo en el Vía Crucis me impusiste mucho. Qué privilegio el portarte tan cercano. Gracias. No pude estar en cuerpo junto a Ti en tu salida extraordinaria, pero mis oraciones te rodeaban a cada momento. Una cosa curiosa: ibas sólo en el paso y sin embargo en la calle había muchas más personas viéndote que cuando no vas sólo en el canasto. Tú lo llenas todo, Señor. Tú y la Caridad que derramas por la llaga que te hiciera la punta de la lanza del soldado Longinos.
Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad a la que estoy íntimamente ligado y que últimamente observo con enorme cariño y satisfacción como la nueva savia lucha y trabaja por ella. Qué orgullo ser de esa familia. Hermandad humilde y ejemplo de sacrificio. Hermandad que lleva repartiendo Caridad durante cuatro siglos. Ya lo dije en una entrada que escribí al respecto: Cuatro siglos es mucho tiempo para estar equivocados. ¡Viva el Rey del Perchel!


D) BODA DE DIANA Y NACHO.
¡Y vivan los novios! Si algo no me falta este año son bodas. Madre mía que año de festejos. Este pasado sábado día 15, mientras el Dios del Perchel inundaba de Caridad el barrio señero de Santiago, contraían nupcias Diana y Nacho. Ni que decir tiene que cuando entró Diana a la Ermita de Alarcos del brazo de su padre, preciosa, radiante, más guapa que en el mejor de sus sueños, me emocioné como es costumbre cuando se me casa alguien muy querido. Ya saben ellos que les deseo lo mejor. Tengo la costumbre de introducir en el sobre junto con el regalo un papelito con unas líneas de afecto. Bien, pues en el caso de Diana y Nacho no lo hice. Y a ellos les expliqué el por qué. Y no obstante, ahora que tengo sobre la mesa del despacho sus papeles de la boda y que me dispongo a ir a los Juzgados para entregar en el Registro Civil la partida de matrimonio e inscribir la unión y que me entreguen su Libro de Familia, explicaré a los cuatro vientos y con la misma frase que lo hice con Nacho el por qué no os escribí unas líneas a vosotros:
"Para expresar mi deseo de que os vaya todo bien y deciros que os quiero como ya sabéis, no hace falta que yo derrame tinta".
Que seáis muy felices. ¡¡Cuanto os tengo que apreciar que saliendo mi cofradía a la calle me la perdí y fui a la boda!! Y para perderme yo algún acto cofrade... mucho tengo que querer la otra opción. Muy importante tiene que ser el contrapeso de la balanza. Lo dicho. Que os vaya del carajo, pisha.



Y para concluir esta larga entrada a modo de Popurrí, resta decir que, si os habéis fijado, he cambiado de nuevo el reloj cuenta atrás que encabeza el blog en su parte superior derecha. Esta vez la cuenta atrás va restando tiempo hasta el inicio de la Navidad. Si hacéis la cuenta os saldrá que el reloj se detendrá el día 22 de Diciembre a las 08:00 horas de la mañana. ¿Por qué? Muy sencillo. Porque para mí, dueño del blog, la Navidad comienza con el Sorteo del Gordo, popularmente dicho y conocido. El Sorteo de Navidad es el acto que da comienzo oficialmente a la Navidad (valga la redundancia y de ahí el nombre del Sorteo extraordinario) y dicho acto comienza a las 08:00 horas del día 22 de Diciembre, conforme se escucha el sonido rotatorio de los bombos que contienen las bolitas de números y premios. Así pues hasta dicho día soñemos con una nueva Nochebuena, con un nuevo día de Navidad, con una nueva fiesta de Nochevieja, con una nueva ilusión de Reyes Magos...
Y mencionadas esas fechas, mi alma empieza a soñar ya con una incipiente Doña Cuaresma luchando contra Don Carnaval, con domingos de ensayos y costales, con redobles de tambor, golpes de bombo y lamentos de corneta, con olor a naftalina, con vísperas de Pasión, con incienso humeante... Lo reconozco. No empiezo a soñar con ello. Nunca he dejado de soñar con ello.

¡Ah! De fútbol ya hablaremos otro día que no estamos los madridistas para guasas ahora. Y eso que empezamos la temporada ganando la SuperCopa al Barcelona... Ya hablaremos, ya, de cofradías, de eventos, de igualás, de cervecitas, de pádel, de fútbol, de viajes, de bodas...
¡¡Popurrí, popurrí!!

jueves, 30 de agosto de 2012

PEREGRINANDO HACIA SANTIAGO DE COMPOSTELA

Como ya adelanté en anteriores entradas el final de este verano de 2012 sería un tanto especial. Ha llegado el momento. Hoy 30 de Agosto comenzará el Camino de Santiago. Y digo comienza el Camino porque aunque la peregrinación propiamente dicha la iniciaremos en Ponferrada mañana día 31, el Camino comienza en el umbral de la casa de cada uno cuando, mochila a cuestas, comienza a avanzar hacia Compostela. Y eso precisamente es lo que haremos hoy Jesús Cecilio Velascoín, su hijo Alberto, mi padre y yo. Cruzaremos el umbral de casa dirigiéndonos ya, paso a paso y siempre de frente con buen espíritu de martillo y trabajadera, hacia la estación del AVE para iniciar nuestro avance, y por ende Camino, hacia Santiago.
En esta entrada narraré la peregrinación que vamos a realizar, comentando las etapas, distancias aproximadas, etc. El punto de inicio de la Peregrinación será Ponferrada, ciudad de León que toma su nombre del latín "Pons ferrata" que significa "Puente de Hierro". Desde allí empezaremos la primera etapa que nos llevará hasta el corazón de la comarca bierzana, donde descansaremos y pernoctaremos en Villafranca del Bierzo. En el albergue deberemos tomar fuerzas pues al día siguiente nos aguarda, sin duda, la etapa más dura del Camino Francés, a su vez luego la más recordada y comentada por su extrema dureza y sacrificio así como por la recompensa moral y la fortaleza psicológica de haberla superado. Hablo de la etapa reina del Camino de Santiago: Villafranca del Bierzo - O Cebreiro. Aproximadamente 30 kilómetros de etapa de los cuales los 7 u 8 últimos son de una muy exigente subida entre los pueblos de Herrerías, La Faba, Laguna de Castilla y la comarca de Pedrafita del Cebreiro. Sin duda es una etapa especial y traslada al peregrino por mágicos enclaves al abandono de Castilla León y al inicio de la aventura de recorrer Galicia. Llegados al cúlmen de la subida del Cebreiro dormiremos en una Pensión llamada Venta Celta y al día siguiente continuaremos la ruta hasta Triacastela, nombre también proviniente del latín, cuyo significado es "Tres Castillos". La etapa es en gran medida de bajada, si bien y antes de iniciar el descenso, la serranía da sus últimos coletazos dejando repechos tan durísimos como el Alto de San Roque y el Alto do Poio, punto de los más altos del Camino de Santiago, sólo superado por la Cruz de Ferro. Pasito a pasito llegamos a la ciudad de los Tres Castillos y allí visitamos los monumentos y descansamos. La siguiente jornada no es complicada en exceso, aunque conviene recordar que ninguna jornada es sencilla o fácil, todas tienen sus momentos duros; recorremos otro tirón y haremos Triacastela - Sarria. En Sarria alcanzaremos el punto de inicio del Camino para muchos peregrinos que por tiempo o condición física no pueden hacer sino los kilómetros mínimos a pie para obtener la Compostela. Para obtener la Compostela (documento expedido por la Catedral de Santiago que acredita que el peregrino ha recorrido los kilómetros exigidos para cumplir la Peregrinación "pietatis causa" -como mínimo 100 kilómetros a pie o 200 kilómetros en bicicleta-) Sarria tiene una excelente ubicación, pues dista de Santiago a unos 112 kilómetros y por ello mismo se convierte en un conocidísimo punto de salida de muchos peregrinos. Desde Sarria la etapa concluye en Portomarín y es una jornada que no defrauda ni al avezado peregrino  ni al novicio. Llegados a Portomarín partiremos al día siguiente hacia Palas O Rei, una etapa más bien feona, cruzando muchas veces la carretera nacional y caminando largos tramos de asfalto, pero etapa que hay que hacer para seguir haciendo el Camino y cumplir en todos sus puntos. No por feucha o dura una etapa pierde su esencia de parte del camino y te regala otra experiencia. Vislumbrándose ya el final, la siguiente etapa vuelve a exigir un duro esfuerzo: Palas O Rei - Arzúa. Una dura etapa conocida como la rompepiernas por los continuos toboganes de la orografía gallega, siendo además una jornada larga de unos 32 kilómetros. Una jornada que sin duda no te deja indiferente y donde el peregrino comprueba que la dureza del Camino (y su satisfacción final) no emana sólo del Cebreiro. Tras descansar merecidamente en Arzúa y regalarnos una buena cena cuando amanezcamos continuaremos la marcha siendo el trayecto desde Arzúa hasta Pedrouzo (Arca O Pino), una etapa más corta y relajante que la anterior, sin olvidar, como antes mencionaba, que toda etapa tiene sus repechos y ésta no va a ser menos. Para culminar y con la agridulce sensación de llegar a Santiago y de que el camino concluye, haremos la última etapa: Pedrouzo (Arca O Pino) - Santiago de Compostela.
En estos días ya sabéis mi cometido. Estaré peregrinando hacia la Compostelana capital gallega. Será sin duda un viaje magnífico y relajante mental y físicamente (por extraño que parezca). El Camino de Santiago te regala sensaciones únicas e iguala a toda persona en una misma palabra, en un mismo sentido, en una misma acepción: Peregrinos.

Al fin y al cabo al final de la partida el peón y el Rey vuelven a la misma caja, mientras tanto... ¡¡Buen Camino!!