miércoles, 25 de febrero de 2015

UN POQUITO DE CARNAVAL

Ya saben ustedes que todos los años gusto de salir un ratito en Carnaval. Si bien yo soy mucho más afín con Doña Cuaresma que con Carnestolendas cuando llega el momento aprovecho la ocasión y disfruto con mi gente de la guasa del disfraz. Y este año no iba a ser menos. Si bien ya metidos en Cuaresma se prolonga unos días el Carnaval hasta llegar al Domingo de Piñata que siempre es el primer Domingo de Cuaresma y la fiesta carnavalesca sigue hasta el desfile de peñas y comparsas del citado Domingo de Piñata. Es raro pero es así. El Miércoles de Ceniza se quema la sardina en un acto que supone el fin del Carnaval y, sin embargo, además de comenzar la Cuaresma sigue el Carnaval hasta el Domingo. Y bueno está que en Ciudad Real no hay afición a dicha fiesta y las calles y las gentes así lo reflejan, pero la población vecina de Miguelturra disfruta de sus fiestas carnavaleras al cien por cien. Así pues, el Sábado de esa curiosa semana que da paso del Carnaval a la Cuaresma, aún se está a tiempo de disfrazarse un rato y echar un rato de juerga. Y eso precisamente es lo que hice además de rescatar del olvido este año el Entierro de la Sardina, evento que llevaba sin ver muchísimo tiempo.


Llevaría unos entre diez y quince años, y no exagero, sin ver el Entierro de la Sardina en Ciudad Real. Este año por alguna casualidad me pilló en la calle con Gemma y nos acercamos a la Plaza Mayor a ver como ardía simbólicamente el Carnaval.  Recordé con cariño como antaño la participación en el acto era mucho mayor. Salían muchos chicos y jóvenes disfrazados de luto llorando la pérdida de Doña Sardina y se hacía un recorrido pequeño con el sepelio carnavalero por las céntricas calles de la ciudad que concluía con la quema de la sardina en el parking a pie de calle que existía en lo que hoy es la Plaza de la Constitución. A la fecha ha cambiado mucho. Apenas un centenar de personas conforman toda la comitiva, incluidos los miembros de la charanga que animan el acto y algunas gentes disfrazadas de familiares de Doña Sardina. El desfile concluye en la Plaza mayor donde sin mucha dilación se arrima el ascua a la sardina (nunca mejor dicho), se la prende y a otra cosa. Me gustó verlo porque me recordó cuando de pequeño yo participaba en el espectáculo y me disfrazaba con ropas de mis abuelas, pero tampoco es un evento que merezca demasiada atención sino por disfrutar de cómo los niños pequeños sonríen y disfrutan del espectáculo ardiente pues todo lo viven con la ilusión e inocencia propia de su edad.


El Sábado llegó con libertad en el calendario costaleril pues este fin de semana no tenía ensayo alguno. Era libre para por la noche poder salir sin preocuparme de la hora de vuelta a casa ni el estado etílico pues al día siguiente, Domingo de Piñata, podía dormir a pierna suelta todo lo que quisiera. Así pues no lo dudé. Era el momento del Carnavalito lindo. Al igual que otros años volvía a repetir mi disfraz de mendigo que incluso en Cádiz y Conil lucí, este año volvía a disfrutar del disfraz de fregona que tanto juego me dio el año pasado. Simple y cómodo como él solo. Y eficaz, oye. Allá que me fui para Miguelturra con el disfraz de fregona junto con Narciso que también se vistió de fregona, Jorge que iba de moderno fashion y Gemma y Eva que iban de Gemma y Eva. No se complicaron mucho. El espectáculo estaba servido. 

Lo que más gracia me hizo de la noche fue que, en un momento que mi compadre fregona Narciso no sé dónde estaría, estando tranquilamente degustando mi elixir compuesto de 100 Pipers con naranja, vislumbré un grupo de gente vestidos de fregona también, cual ejercito fregonil danzando por la calle. Sin dudarlo un instante hacia ellos me dirigí diciéndoles que era la fregona perdida y ellos mi familia. Todos éramos fregonas amarillas si bien yo tenía la rosca verde y todos ellos roja. Y por supuesto inmortalizamos la imagen. La familia de fregonas me acogió calurosamente y hubo risas y chistes. Fue un momento muy bueno. Y para rizar más el rizo, en esas estábamos cuando en ese momento de la fotografía apareció por allí otra persona vestida de fregona que debía ser nuestro primo lejano, pues era la única fregona azul que había por Miguelturra. Nada más verlo lo llamamos al redil, faltaría más, y también inmortalizamos el momento. La única fregona azul con rosca roja fue objeto de piropos varios: "Tu absorbes más que yo". "Tu eres Vileda y yo soy Bosque Verde". "Viva la azulona manque pierda", etc. Fue un momentazo sin duda. Muchas risas que quedarán para el recuerdo.



Y bueno, con las fotos que os he ido poniendo os podéis hacer una idea de cómo fue la cosa. Cuando una está feliz con y por su gente va todo rodado. Y sí, sé que esperáis la foto que falta. Esa instantánea que refleja el carnaval en su esplendor cuando los efluvios empiezan a hacer su efecto y ya da igual que vayas disfrazado o no porque la careta se pone sola. La he reservado para el final porque es el broche de oro al Carnaval que he disfrutado este año. Siempre digo que somos como niños pero sin el como. Ahí queda eso. Un poquito de Carnaval y que sean muchos años más.

martes, 10 de febrero de 2015

EL PRÍNCIPE DESTRONADO

"Siempre fieles, siempre leales". Es uno de los lemas de los Ultra Sur del Real Madrid y creo que es con el que más me identifico. Con la violencia nada de nada, ni en los campos de fútbol ni fuera de ellos, con los lemas sí y más si con el comportamiento de uno mismo se puede hacer gala de ellos. Por eso hoy vengo a hablar del Real Madrid. La última vez que paseé por el Rincón hablando de fútbol lo hice porque el Madrid estaba de dulce. Hoy está de amargo. Y hay que decirlo. Y yo soy madridista a las buenas, con la Décima y con las 32 ligas, y a las malas, con el 5-0 a Mourinho y con el 4-0 a Ancelotti. Y lo seguiré siendo. Y si hago guasas cuando el viento sopla a favor, aguanto el remo cuando sopla en contra, pero siempre desde el respeto. Y quien no se atenga a ello, por favor, abandone el Rincón inmediatamente. Luego no quiero quejas ni resoplidos cuando cargue las tintas contra sus ineducadas y viperinas lenguas afiladas a base de odio, rencor y envidia. Que una cosa es ser pro-tal y otra ser anti-tal. Y los segundos son mal recibidos en este blog.

El caso es que tras más de 14 años sin que el Atlético de Madrid ganase un derbi al Real Madrid, han cambiado las tornas y de los últimos seis enfrentamientos directos han ido a parar todas las victorias a la orilla del Manzanares. Por simple estadística las victorias colchoneras habrían de llegar y por simple justicia debería ser algo sonado. Y lo fue. Final de la Copa del Rey, Estadio Santiago Bernabéu, Real Madrid contra Atlético de Madrid. 1-2 para los colchoneros. Se rompía la hegemonía y de qué manera para el Atleti, ganándole a su eterno rival en su casa y arrebatándole un título en la final del campeonato. Ese partido fue el punto de inflexión, si bien posteriormente llegarían la eliminación de la siguiente edición de la Copa del Rey del Atlético por parte del Madrid con un global de 5-0 y la Décima Copa de Europa para el Real Madrid, ganada frente al Atlético en la finalísima del campeonato que será recordada por el ultramentadísimo minuto 92;48 en el que Sergio Ramos igualaba el marcador de la contienda, forzando la prórroga en la que finalmente salió triunfal el equipo vikingo. 4-1 y la Copa de Europa a Concha Espina. Pero algo había cambiado ya. El Atleti casi sale campeón si no es por el empate a uno in extremis. Prácticamente acariciaban "la orejona"...



El rey seguía siendo el Real Madrid. Pero a día de hoy no lo es. Tras aquella ruptura del embrujo que mantenía al Atleti atado a la derrota que se resquebrajó en la citada final de la Copa del Rey y que apunto estuvo de consumarse en la final de la Champions, el equipo rojiblanco ha destronado al Madrid. Le ha ganado derbis en liga, en eliminatorias, en un campo y en otro. Y de qué maneras. De todos los colores. Con violencia y sin ella. Con juego rácano y con toque. Con defensa replegada y con defensa atacando y entrando cual cuchillo en mantequilla. Cada uno de los últimos partidos entre ambos han sido un repaso técnico tremendo del Cholo Simenone a Carletto. Hasta tal punto que la pasada jornada liguera el marcardor del Vicente Calderón lucía un espléndido 4-0 a favor de la afición colchonera. Y las cosas como son: merecidísimo, con fútbol total en el campo, sin juego sucio, sin polémica arbitral y dominando de principio a fin al equipo merengue, al que tuvo maniatado desde el cancerbero hasta el delantero centro. Enhorabuena de nuevo a la parte sana de la afición del Atlético.

Y lo que me duele no es que gane el Atleti. Tampoco lo que me duele es que pierda el Real Madrid. Lo que me duele realmente es la forma de hacerlo. Sin actitud, sin ganas, sin profesionalidad, sin oficio y sin respeto por su afición que es quien siempre los arropa. Una verdadera vergüenza el comportamiento de la plantilla hacia sus seguidores. Este no es el Real Madrid. El último derbi se convirtió en un encuentro de hambrientos contra saciados. Y mientras los hambrientos peleaban cada balón con el orgullo y garra que su afición les exige, los saciados salieron a pasearse al campo sin el más mínimo coraje, importándoles un carajo el escudo que lucen en su elástica y sin pensar en absoluto en su afición. El luminoso reflejó a la perfección lo ocurrido: un contundente 4-0 que sumado a la eliminación copera del Madrid por parte del Atleti consumó la pérdida de la hegemonía blanca en la capital. Bien Atleti, bien. Chapeau. No puedo decir Pateti porque ha demostrado no serlo y el respeto no se exige, se gana. Y conmigo lo ha hecho. Sí señor.  No así el sector chusma de su afición, esos que piden respeto cuando luego siguen haciendo cánticos jocosos incluso en contra de fallecidos, esos mismos que se dan golpes de pecho en el homenaje a Don Luis Aragonés y luego gritan con escarnio mofas rompiendo momentos respetables, tan magnánimes en el mundo del fútbol, como el minuto de silencio tras el óbito de Don Alfredo Di Stéfano. A esa gentuza ni agua. Ellos sólos se retratan. El equipo, repito, chapeau.


Y retratados quedaron varios jugadores blancos el último derbi. Varios, dícese los once que saltaron al césped sin gana ninguna. Todos, ¿eh? Todos. Los que antes estaban de dulce ahora están de amargo y de ácido. Incluyo al míster. Si el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, Ancelloti es el único entrenador que tropieza seis veces con el mismo planteamiento. Increíble. Seis veces ya que Diego Pablo le gana tácticamente. Que la ocasión más clara de gol que tuviera el Real fuera un tiro lejano de Illarra dice mucho de lo que se vio en el encuentro. Qué desastre. Qué falta de coraje. Ahora aguardo el toque de atención. La última vez se encadenó una racha de veintidós triunfos consecutivos. A ver si ahora ocurre lo mismo y finalmente se gana el campeonato doméstico y se avanza en las eliminatorias de la Champions. Porque eso sí, seguimos líderes en la clasificación, pero hay que volver a la senda que nos llevo a serlo. Y a día de hoy somos el príncipe destronado. Enhorabuena de nuevo, atléticos. Y ahora sí, madridistas, volvamos a portar la corona. ¡¡Vamos!! Hala Madrid. "Siempre fieles, siempre leales".

viernes, 30 de enero de 2015

LEYENDA DE SAN GINÉS

Embaucado en la lectura de uno de mis libros de Literatura Jacobea comencé el estudio del origen del Camino que tanto amo y, pasando horas fijando mi vista en él, descubrí algún mensaje que el profesor Juan García Atienza dejó plasmado en sus líneas. Me sorprendió bastante al descifrarlo que versase sobre un santo  que tuviese relación con España y con el Camino de Santiago a la vez. Conocedor como soy del asunto, pensé que sería o Santo Domingo de la Calzada o San Juan de Ortega, ambos enterrados en pleno camino, pero cuál es mi sorpresa cuando, ante los requisitos narrados por G. Atienza, los que daban el perfil a la perfección eran dos santos que he mencionado y resulta que el protagonista de lo que hoy vengo a contar se halla en Cartagena según la leyenda. Dicha ciudad murciana la he visitado varias veces y nada tiene que ver con el Real Camino Francés. Y claro, al encontrarme de pleno con que mi estudio me llevaba a una leyenda que tocaba el Camino de Santiago, que tocaba leyendas con génesis peregrinas nacidas en Francia y que concluía todo en la localidad murciana de Cartagena, me decidí automáticamente a su investigación para nada más terminarla plasmarla aquí en el Rincón y compartirla con vosotros. Así pues, hete aquí que os traigo la curiosa Leyenda de San Ginés. Hablo de la Leyenda en general y no doy datos del propio santo, ni matizo si es el de Arlés o el de Jara, porque la leyenda engloba a su vez otras tantas y llega un punto en que no se sabe si se habla del mismo protagonista.

Si bien el Camino de Santiago debe empezar en la misma puerta de casa de cada uno (y en realidad así es, otra cosa es dónde comience cada uno a caminar, pero desde que uno sale de casa con la intención de llegar a la meta ya está en el camino), es sabido que en Francia eran cuatro las vías principales por las que discurrían los peregrinos para cruzar luego los Pirineos y llegar a Santiago, bien por los Puertos de Cize en la conocida "Ruta de Napoleón" o bien por Valcarlos, o comenzando ya en España, bien en Roncesvalles o bien en Somport, unificándose en todo caso toda vía en Puente la Reina, allí donde los caminos se hacen uno solo hasta el finis terrae. Pues una de las vías francesas más conocidas era la de Arlés en la que se decía a los peregrinos que visitaran antes de su partida el lugar donde fue decapitado San Ginés. De hecho en el Códex Calixtinus, primera obra universal de la literatura jacobea, se "recomienda" a los peregrinos visitar: (literalmente) "Un arrabal junto a Arlés, entre los brazos del Ródano, que se llama Trinquetaille, en donde existe una columna de mármol a la que ataron a San Ginés y lo degollaron; y aún hoy aparece enrojecida por su sangre. El mismo santo, apenas hubo sido degollado, cogió su cabeza con sus propias manos y la arrojó al Ródano, y llevó su cuerpo por el río hasta la iglesia de San Honorato donde yace. Su cabeza, en cambio, corriendo por el Ródano y por el mar llegó, guiada por ángeles, hasta la ciudad española de Cartagena, en donde ahora descansa." 

Curioso. Aquí más que en la pura leyenda radica mi estudio. ¿Por qué el Códice Calixtino "recomienda" a los peregrinos visitar el lugar donde ocurrió el martirio de San Ginés si el mismo nada tiene que ver con la Ruta Jacobea? La única relación entre ambos es que dicho lugar se encuentra en Arlés y esta ciudad era punto de inicio de una de las principales vías francígenas de peregrinación, pero San Ginés como tal nada tiene que ver con el Camino. Parece clara la influencia de la Orden benedictina de Cluny en la edad medieval: se induce al peregrino a visitar lugares santos a fin de que en su largo camino hasta la tumba del apóstol vaya haciendo lo mismo. Así los peregrinos, igual que hacían en Francia, harían en España su camino visitando "azarosamente" los lugares "recomendados" por el Codice y, claro está, dejándose en ellos su dinero en alimentación, pernoctas, dádivas y/u ofrendas. Curioso. De hecho, aviso a navegantes, el Códex, y me refiero en concreto su a Liber Sancti Iacobi, parece ser que cuando se dice que fuera escrito en el siglo XII por Aymeric Picaud, lo fuera en realidad por religiosos vinculados a la Orden de Cluny, cuyos monjes atribuyeron su autoría al Papa Calixto II (de ahí el nombre del código), librando así a su propia orden de que recayeran sobre la misma posteriores (e inevitables) sospechas con fundamento en tales "recomendaciones" (casi obligatorias para los caminantes) que los peregrinos visitaban. Curioso, decía.



Hecha esta puntualización y volviendo a la leyenda en sí de San Ginés, no deja de ser más asombroso todavía que el mismo, una vez decapitado, cogiese su propia cabeza con las manos, la depositase en el Ródano y ésta llegase hasta la ciudad española de Cartagena. Y ante tal milagro es más asombroso aún que la historia diga que la cabeza de dicho santo cristiano fuese a parar a una antigua y ruinosa construcción musulmana cercana a las aguas del Mar Menor, a unos dieciséis kilómetros de Cartagena y que, a raíz del prodigio, se reconstruyesen aquellas ruinas islámicas en forma de monasterio cristiano y se llamase al lugar "Rincón de San Ginés de la Jara".
Y no termina aquí la cosa cuando encontramos que hay diferentes leyendas y versiones del origen de este lugar de San Ginés de la Jara, difiriendo incluso de a qué San Ginés se debe el nombre, invitando a pensar que hubiera varios, si bien todo apunta a que ambos son el mismo y, pese a las diferentes versiones, que incluyen la supervivencia de San Ginés de la Jara a un naufragio en las costas de Cabo de Palos o el trágico final por decapitación de San Ginés de Arlés que describe el Códex Calixtinus en su Liber Sancti Iacobi, San Ginés de la Jara no es otro sino San Ginés de Arlés.
Y para rizar más el rizo resulta que en el lugar donde se encuentra el monasterio hay múltiples evidencias de que en su día se realizaban cultos musulmanes a una santona o mártir islámica allí enterrada, siendo la leyenda de San Ginés una continuación de dicho culto mozárabe anterior al siglo XI o, incluso resultando, que la génesis de esta trama radicara en un culto con origen visigodo o hispanorromano. Y yendo más allá, hay que decir que la propia mártir islámica tiene su leyenda, la cual dice que "hay cerca de Cartagena un convento que guarda los restos de una mártir muy venerada en el país. Su tumba está coronada por una cúpula, cuya cima está atravesada por una lumbrera. Ningún pájaro puede volar sobre esta cúpula: en efecto, si pasa por encima, una fuerza determinada por esta lumbrera lo atrae y le hace caer dentro de la cúpula."
Por último hay que indicar que a día de hoy el lugar está catalogado de misterioso y se encuentra totalmente abandonado por los fenómenos inexplicables que allí se cuentan que ocurren. Sin duda alguna fuerza extraña radica en aquel lugar.


Visto todo ello, la conclusión nos hace pensar que, por algún motivo que no sabemos, tanto musulmanes como cristianos rindieron culto a aquel lugar y a una misma figura adaptada según las épocas y creencias a la sociedad del momento. Y lanzo la pregunta entonces: ¿pudiera ser que el Camino de Santiago aúne el culto a un mismo lugar y a una misma figura adaptada a las épocas y creencias de la sociedad, unificando al ser humano consigo mismo sin distinción de edad, sexo, raza o religión? De ser así, viva el espíritu de San Ginés.

miércoles, 14 de enero de 2015

DE IGUALÁS Y ENSAYOS

Sí señores. No espero más. Ya pasó el Rey Baltasar y tras su carroza venía la primera Cruz de Guía. Estamos ya de igualás y ensayos. Eso es así para los cofrades. Y para los que no, también. Conforme terminamos de recoger los últimos caramelos arrojados por los Reyes Magos en la Cabalgata, conforme terminamos de guardar las figuritas del Portal de Belén en sus cajas, conforme quitamos las últimas bolas y espumillones del Árbol de Navidad, comienzan a llenarse los días de igualás y ensayos, apareciendo por las calles las primeras parihuelas y costales. Es el tiempo de PreCuaresma que más ansiamos los cofrades. Y matizo: los cofrades. Es decir, no sólo los costaleros. Tras el Rey Negro viene la primera Cruz de Guía, no la primera parihuela ni el primer costal. Una cosa es que el "mundo costaleril" sea el primer batallón cofrade en aparecer en este tiempo y otra cosa es que sea el único. Al terminar la Navidad salen de su letargo (si es que alguna vez ha existido) las hermandades y cofradías. Comienza de nuevo el sueño, la limpieza de plata, el planchado de telas, el encargo de cera, las noches en vela de la priostía y una largo etcétera que afecta a todos los cofrades, no sólo a los costaleros, aunque éstos sean (seamos) los primeros en empezar con nuestro ruidoso batiburrillo de botines, fajas y ropas.

Y ahora sí que sí al turrón. ¡¡Pero si ya no es Navidad!! Por eso. Al turrón. Expresión que sirve para atacar y afrontar cualquier cuestión sean Pascuas o no. Si además luego os coméis más el mazapán que el turrón... ¡Quejicas! ¿Que llega el Carnaval? Pues al turrón con los disfraces. ¿Que llegan las igualás? Pues al turrón con los costales. ¿Que llega el verano? Pues al turrón con las barbacoas. ¿Que llega otra vez la Navidad? Pues al... mazapán. Y así siempre. Que está el mundo loco y más para los cofrades. ¿No escuchamos marchas en Agosto? Pues nos comemos el turrón en Mayo. ¿A qué los de mi gremio me entendéis? Y con la que está cayendo luego los locos somos nosotros. ¡Homepofavó! Al turrón ya, compadre. Saca los botines, el costal y la faja. ¡Venga la primera! ¡Ponerse!



Estamos deseando ya oír la voz del capataz, llenarnos de reencuentros y abrazos en la igualá, tomarnos algo hablando de lo que nos gusta y pegar bimbazos. "¡Eshále lavadoras en lo alto, miarma! Esto no pesa ná..." Estamos ya locos de deseo de sacar las parihuelas a la calle y limpiarles el polvo a base de levantás. Nos pasamos el año soñando con estos momentos y ahora que ya podemos acariciarlos con la mano nos volvemos locos perdidos de alegría. Los nervios a flor de piel es poco. ¡¡Fuerte párriba!! Ya está la rata en la lata y estamos desatados. Tiempo de igualás y ensayos que tantas sensaciones y recuerdos nos regalas. Hace veinte primaveras que comencé a conocerte y todavía no te conozco del todo. Siempre me sorprendes con algo nuevo, siempre me das una vuelta de tuerca más a la trabajadera regulable de mi pasión costalera. ¿No es suficiente que sirva los platos de la cena de costero a costero? ¿No te sirve que cuando alguien aparca le diga "la derecha atrás"? ¿No te vale con que al llegar el otoño lo reciba con un "Venga de frente con él"? Tiempo de loco de igualás y ensayos, ¿cuándo es tu tiempo si todo el tiempo vivo como en el tiempo de tu tiempo? Y luego los locos somos nosotros estando el mundo loco. ¡Venga la segunda!


Ahora que ya has llegado y desatas la permanente locura de aquellos que vivimos las cofradías durante todo el año, es cuando más disfrutamos. Es como una precuaresma y antesala de las vísperas que están por llegar y que, benditas y malditas ellas a la vez, comienzan a marcar el principio del fin una vez más. Ahora que las guerras de religiones ocupan las portadas, ahora que el humano se afana en hacer el mal, ahora que no hay noticia buena en los diarios, ahora que el cuerdo mundo vive en paranoia, ahora, precisamente ahora nos dicen que los locos somos nosotros que nos dedicamos a disfrutar de lo que nos gusta sin hacer daño a nadie y con las puertas abiertas a todos. Será que ponerse un costal es decretar un desahucio. Será que acudir a una igualá es cometer un crimen. Será que ceñirse la faja es vestirse con corbata y robar bajo legal amparo. Será que los locos somos nosotros. Eso va a ser. ¡Tequiyá!
¡Bendita locura! ¡La tercera! ¡La cuarta! ¡La quinta! ¡La sexta! ¡La séptima! ¡Y la octava! ¡¡Ponerse los tíos!!

¡¡Fuerte párriba y a volar!!

miércoles, 7 de enero de 2015

EMPEZANDO EL 2015 CON BUEN YANTAR


Atrás quedó el año 2014 con lo bueno y con lo malo. Y como siempre reza el refrán "Año nuevo, vida nueva" así hay que comenzar. Y si este año el refrán trabaja en su mayor sentido literal mejor. Así sea y la Esperanza se convierta en Alegría (ambas con mayúscula por la advocación a las que evoco mientras las nombro en texto de metáfora que el buen cofrade sabrá de sobra interpretar). Y como refranero estoy me viene a la mente otro dicho que dice "Tranquilidad y buenos alimentos". Y visto así, nos hacía falta un poco de tranquilidad por los últimos acontecimientos y los buenos alimentos nunca han de faltar, así es que cumplióse el refrán y quizás a través de éste se cumpla aquel. Quizás sea un tanto kafkiano este primer párrafo del año 2015 pero siempre he sido algo filósofo y, me consta que, si ustedes lo leen pausadamente se enterarán perfectamente de lo aquí plasmado. Otra cosa es que sepan captar el mensaje entre líneas, eso ya quizás (por no decir rotundamentre seguro) sólo lo logren los iniciados en el conocimiento de mi persona, pero enterarse, enterarse lo hará todo el mundo que domine el castellano. Igual que al promulgar una Ley, ¿que no? "A los que la presente vieren y entendieren..." Y tras la sanción de la misma te espetan que el desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento. Pues oiga, yo no la entiendo. Da igual, usted la ve. Yo no entiendo lo que dice en El Rincón. Da igual, usted lo ve. Dicho esto, vean, vean.
Plato de ibéricos al corte con centro de queso de cabra
Croquetas caseras y compota de manzana
Pimientos de Piquillo rellenos de crujiente de carne
Y como ver no es complicado, solamente con las fotos ya se harán una idea del mensaje más somero de esta entrada: una buena comilona de año nuevo en Los Pucheros (Piedrabuena). Si bien comenzó el año con la boca llena de restos de uva, trocitos de la piel de las mismas y alguna pepita medio mordida, sí, sí, no se asombren que ustedes también lo empezaron así (salvo los andaluces televidentes de Canal Sur que anda que no se llevaron chasco con la sureña cadena, homepofavó, dejar a mis compadres sin uvas de la suerte, eso está mu feo, miarma, mu feo), rápidamente deglutimos y tragamos, cual si pavo fuéremos, los residuos uvescos que en la boca quedaban y diciendo "Feliz año" unas quince veces por minuto nos dimos besos y abrazos y colapsamos las líneas telefónicas por no perder la costumbre. Que un día es un día y recibir otro año es motivo de alegría para todo el mundo. Por ello el año empezó bien.

Y lo que bien empieza así hay que seguirlo, al menos lo que en nuestra mano esté. Y por ello tuve a bien la ocurrencia de llevarme a padre, madre, hermana y mujer a menear el bigote al restaurante asador Los Pucheros y regalarles una buena comida equivalente al regalo que Melchor, Gaspar y Baltasar fueran a dejar en sus zapatos la noche del 5 al 6 de Enero. Que si mal está que tu cadena de televisión no te dé las uvas y te dé un café catunambú y un trago de jerezano, peor está que pongas los zapatos en el alféizar de la ventana o en el balcón esperando que te pongan un regalo y te pongan un entrecot a la brasa o un lomo de venado asado que al momento está caliente y rico pero al alba está escarchado y más tieso que el bigote de un gato.


Así pues, con la ocurrencia, idea o regalo de Reyes Magos en mente (elija el lector el modo de llamar o determinar el hecho), localicé el número de teléfono del mentando asador y reservé mesa para ir a degustar viandas varias. Y teniendo las mismas frente a nosotros no dudé en hacer algunas fotillos para luego ofreceros como postre esta entrada, pues alguno habrá que viendo las instantáneas babee cual mastín pirenaico. Si bien, salvo del postre como ya os decía suplido por esta entrada, hice fotos de todos los platos para que vierais como nos pusimos. Y hay que mencionar que a cada carne mejor. Un deleite y un regalo bien sabroso. Os voy regando de fotos la entrada en el mismo orden en que fueron apareciendo las viandas sobre la mesa. Al centro un generoso plato de ibéricos al corte: jamón, lomo, chorizo y salchichón en torno a un pequeño queso de cabra. Luego unas croquetas caseras de carne de cocido que curaban cualquier mal. Y para finalizar los entrantes unos pimientos de piquillo rellenos de crujiente de carne y rebozados. Delicatessen. Los platos fuertes vinieron en forma de solomillo de venado con reducción de vino de Jerez y verduras a la plancha y sendas parrilladas compuestas de ternera, presa ibérica, solomillo de ciervo, medallones de buey y pluma de cerdo. "Casi ná".

Vamos que nos fuimos de allí bien satisfechos, bien comidos y bien bebidos. Yo también bien orinado. Las cosas como son. De hecho me hizo gracia la decoración rupestre de los azulejos de los baños y les hice una fotejo para ponerla. Tonterías que tiene uno cuando está meand... digo cuando está feliz. No siempre te encuentras un memorándum de las cuevas de Altamira cuando estás echando el chorro. Así es que foto merecida y subida al Rincón. Faltaría más. De nada a los curiosos.

Total que tal cual se titula esta entrada así fue. Empezando el 2015 con buen yantar. Que somos de la Mancha, hombre. Aquí se lleva eso y nos hace felices. Así es que creo que mejor regalo no pudieron haber traído Sus Majestades de Oriente. Os dejo alguna fotejo de los asistentes para que veáis las caras de pena que tenían sabiendo lo que nos esperaba. Yo ejerzo de bloguero y fotógrafo en estas cosas y no salgo en la mesa, estaba haciendo la captura del momento pero mi cara era también de pena absoluta porque tenía que comerme una parrillada asada. Yo que soy fan del brócoli y las acelgas. Qué suplicio. Por cierto se ve el cesto del pan en la foto. También fue protagonista. Con algo hay que ayudarse no va a ser todo vino, que digo yo.

Y por supuesto como sé que más de uno y una (sobre todo los que siguen viendo las fotos cual los canes de los Pirineos antes mencionados) querrá probar a ir al lugar a cerciorarse in situ de la calidad del asador y, también, debido al exquisito trato que con nosotros tuvieron y por ello les está más que merecido, publicito desde aquí el Restaurante Asador Los Pucheros y os dejo su tarjeta de visita para que reservéis mesa en cuanto podáis. No os decepcionará y saldréis bien comidos, Quijotes y Dulcineas míos. ¡¡Buen yantar y salud!!

lunes, 29 de diciembre de 2014

NAVIDAD EN EL RINCÓN

Creedme si os digo que este año al volver la vista atrás despido el año con un sabor agridulce en el que impera más el agrio que el dulce. No por ello no he gozado de buenos momentos que recordaré con cariño pero podría haber sido mucho mejor y no lo ha sido. Si bien empecé el año perdiendo la chaqueta con las llaves dentro en la fiesta de Nochevieja que dejaba atrás el 2013 y nos presentaba el 2014, nunca pensé que ese traspiés fortuito y bien solventado pues la chaqueta perdida (por no decir hurtada) apareció a los dos días, fuese a marcar el devenir de este año que ahora encarrila su fin. Podría por ello decir que estoy harto de solucionar satisfactoriamente traspiés y que lo que quiero es que esos traspiés no ocurran, pero de nuevo os pido que me creáis cuando digo que la ocurrencia o no de los mismos no está en mi mano. Alguno por duplicado. Y aún así siempre doy gracias pues cosas ocurren y eso implica que estamos vivos y podemos contarlas. ¡Ojo! Y no por ello deja de ser Navidad en el Rincón.
Estaría feo que yo, que siempre trato de animar al personal, me dejara llevar por la desidia personal y perdiese la sana costumbre de intentar dibujar sonrisas en el rostro de todo aquel que dedica un poquito de su tiempo a leer mi humilde blog, pero en esta ocasión no tenía excesivas ganas de ponerme a teclear ya que tal cual inicié el año así parece que lo voy a terminar: solucionando traspiés. ¡Qué hartura! ¿Y qué le vamos a hacer? Hacer gala una vez más de la raza costalera. Ceñirse bien la cintura, agarrarse fuerte al palo, apretar los dientes y pegar una solemne zancada con el pie izquierdo que nos haga avanzar y escupir los kilos. ¡Venga de frente, Carlitos! No queda otra. Y si a mí me pesan los kilos, más le pesan a otros. En eso tengo que fijarme. A mí me queda la Esperanza, de la que dicen que no hay más pureza que la de esa flor que renace en primavera, que cuentan que vive en San Gil y se llama Macarena. Otros ya la perdieron o les fue arrebatada. ¡¡Claro que entiendo a los que me dicen que no les gusta la Navidad!! Pero no por ello deja de serlo. Y menos todavía en el Rincón.


De esta manera debo automedicarme yo mismo. Mejor dicho, incluirme como destinatario entre las gentes a las que escribí en el blog Pictura et Verba. Jugando a ser el Doctor Jekyll y Mister Hyde debo doblar mi personalidad y hacer uso de mis retazos literarios para quien los necesite y para mí mismo. Aunque ya reza el refrán que en casa del herrero cuchillo de palo. Aquí os dejo, por tanto, unas líneas de ánimo y motivo para disfrutar de la Navidad. Y sabed que hoy yo mismo me veré fortalecido en ellas porque no por nuestro ánimo (o el mío propio) deja de ser Navidad en el Rincón. Os dejo con ellas. ¡¡Felices Fiestas!! Y que el año 2015 os colme a todos.


"No busquéis en estas líneas de hoy un texto que os haga sonreír... o quizás sí. No queráis interpretar este emblema como un nuevo pellizco al alma... o quizás sí. No os esforcéis en hallar en esta postal un renacido sentimiento en vuestro corazón... o quizás sí. En todo caso, cuando las ausencias se hagan notar en vuestra mesa durante la cena de Nochebuena, brindad por aquellos que están por llegar. Cuando las risas de los más pequeños de la familia llenen vuestra mesa en la comida de Navidad, brindad por los que ya no están. Cuando en Nochevieja os juntéis en torno a los racimos de uvas no perdáis ese cosquilleo de terminar un año y empezar otro nuevo rodeado de los que más quieres. Cuando la noche de Reyes veáis la ilusión de los niños cogiendo caramelos en la cabalgata y saludando a sus Magos de Oriente favoritos, recordad cuando eráis vosotros esos niños y os acostábais nerviosos deseando levantaros y ver cumplidos vuestros deseos en forma de juguetes. ¡Qué empeño ponen los niños en cumplir sus sueños! ¿Por qué nosotros no? Cuando os embargue la tristeza por los recuerdos pensad que en esos momentos hay gentes que están en un hospital. Y si alguno de ellos sóis vosotros pensad que habrá alguien que os cambiaría su situación sin pensarlo. Pensad en los regalos y no solo en el carbón. Cuando os invada la alegría compartid un polvorón y una copita de pacharán con los demás. O una mistela como le gustaba al abuelo. Siempre encontraremos un motivo para sonreír por difícil que sea. Siempre tendremos un buey y una mula que nos den el calor de la amistad. Siempre tendremos una estrella que nos guíe hacia el Portal. Siempre hallaremos un pesebre que nos cobije. Dejaos invadir por el espíritu de la Navidad. Creed en ella de una manera u otra con la misma fe que creemos en Melchor, Gaspar y Baltasar y regalaros de corazón entre todos buenos ratos, besos, abrazos, sonrisas y esperanzas. Merecerá la pena."

¡¡¡F E L I Z    N A V I D A D!!!

martes, 16 de diciembre de 2014

UNA ESCAPADA HISPALENSE


Es costumbre en mi persona consumir habitualmente una droga de siete letras. Una droga que se compone de la S de Salero, la E de Esperanza, la V de Virgen, la I de idiosincrasia, la doble L de Loable y de Lustrosa y la A de Angelical. Una droga con nombre de ciudad y capital andaluza que aúna entre sus construcciones y calles todo aquello que me atrae y me gusta: desde las cofradías hasta el fútbol pasando por la gastronomía y el clima. Una droga que se yergue en Giralda y Basílica donde habita la Esperanza, una Alameda donde se alzan las columnas de Hércules, una Placita donde el Gran Poder de Dios se acuna en San Lorenzo, una calle con nombre de Santa que por compañía de la Cruz recorre desde Imagen hasta San Juan de la Palma, un vecino de Ponce de León con verdes ojos al que algunos llamamos Rabí y una fe mía a esa muy noble, muy leal, invicta, heroica y mariana ciudad de Sevilla que reúne toda mi adicción.
Estoy enganchado a ella desde que tenía quince años y cada cierto tiempo necesito pisar su suelo, pasear por sus barrios, repostar en sus tabernas y visitar a una tal Esperanza que dicen que vive en San Gil y que lleva por nombre Macarena. Y además de todo ello tengo la costumbre de hacer una obligada visita anual en el mes de Noviembre o en el inmaculado y azul celeste mes de Diciembre ("Y soñar de nuevo con besar tu mano en Navidad...") a la Administración de Lotería Nº 13 de la propia Sevilla, "El Gato Negro", para comprar décimos para el Sorteo del día 22 de Diciembre, el Gordo, a ver si algún año toca. Y este año no iba a ser menos y allá que fui. Y como mi madre llevaba tiempo queriendo volver a la bética urbe, hicimos los planes para escaparnos los dos a Híspalis y rezarle a Santa Ángela de la Cruz dándole gracias por lo pasado y pidiéndole por lo que esté por llegar.


Y cumplí con todas mis visitas obligadas cuando voy a Sevilla. Y me llevé varias sorpresas inesperadas, cosa que (ahí va la redundancia) no me sorprendió, pues sorprendentemente estoy acostumbrado a que Sevilla me sorprenda siempre que la visito. Si bien me gusta ir al besamanos de la Macarena cuando baja del Cielo a la Tierra y dejando vacío su camarín llena entera la Basílica que lleva su nombre, lo que no me esperaba era que quien estuviera abajo en solemne besamanos fuese el Guapo, el Señor de la Sentencia. Y tuvimos además la suerte de que no había cola de gente esperando y fue, nunca mejor dicho, "llegar y besar el santo". Como macareno cerrado que soy es para mí un orgullo y un privilegio haber besado ya la mano de los dos titulares de mi hermandad. Allí estuve un rato absorto de todo clavando mis ojos en los ojos de la Esperanza. Podría pasarme horas frente a mi Macarena del alma. Y, ¿cómo ver a Mamá y no ver a Papá? También fuimos a ver al Señor del Gran Poder que lucía, como siempre, espléndido. Es sorprendente observar su desgastado talón a fuerza de los besos que le han ido dando a lo largo de los años. Ese pie de de Dios se ha convertido en un "muro de las lamentaciones" donde los que allí vamos depositamos en forma de beso en el talón del Maestro oraciones, peticiones, súplicas y rezos. Me gusta ir a verlo y acariciar ese desgastado talón.




El día no pudo terminar de mejor manera que cenando lo que es para mí todo un clásico en mis excursiones a Sviglia. Pescaíto frito en la Freiduría La Isla (calle García de Vinuesa, Nº 13, a 50 metros de la Catedral y a pie del Camino de Santiago en su Vía de la Plata, anda que no la conozco bien...). Y dentro de la oferta de manjares, como yo los llamo, pedimos el mejor: cazón en adobo. Ese es el campeón de campeones, el Cristiano Ronaldo de la liga de los pescaítos, el Miguel Induráin en la historia del ciclismo de las freidurías. Y, por supuesto, lo acompañaron los siempre fieles calamares de campo. ¿Cómo una cosa tan simple puede estar tan rica? Y unos tomatitos aliñados. Que no falten, por favor. El aceite de los olivares de Jaén siempre presente. Y ya que hablamos de gastronomía y de mis viajes al sur, he de decir que también me tomé alguna que otra cruzcampo con su serranito correspondiente. Ir a Sevilla y no comerse un serranito es venir a la Mancha y no comer migas. Eso es así.



No podía faltar la visita a la Iglesia de la Hermandad de los Gitanos donde ya reposan los restos mortales de Doña Cayetana, Duquesa de Alba. (Para los más costillas adjunto foto de la placa del lugar exacto con su correspondiente inscripción). Y mirad por donde, de camino al Templo del Valle para ver al Señor de la Salud y a su Madre Angustias, yendo por la calle Sol más allá de San Román, encontramos abierta la casita donde nació Santa Ángela de la Cruz. Y, al fin, pude visitar la hacienda donde tuvo su origen la Congregración de las Hermanas de la Cruz. Otra sorpresa que me aguardaba en la ciudad de los sueños sin yo saberlo. Yendo a Sevilla desde los quince años y nunca había pasado a aquel santo lugar. Me dieron ganas locas de hacer mil fotos y dedicar la entrada solo a ello, pero soy consciente de que a las Hermanitas de la Cruz no le gustan las fotografías y me abstuve de hacerlo. Respeta y serás respetado. En su lugar os pongo unas fotillos de cómo viste de gala el Ayuntamiento y Plaza Nueva de Sevilla por Navidad.



Para concluir la completa y veloz visita en la que las horas cundieron a tope, subimos al mirador de las Setas de la Encarnación y paseamos por el centro de Sevilla perdiéndonos por las laberínticas callejuelas de la Judería y el Barrio de Santa Cruz, donde recordamos la Leyenda de la Susona (que ya narré una vez aquí en el blog) y donde vimos desde los cuatro costados a la Giralda, princesa de Sevilla, siempre fotografiada en cualquier escapada hispalense. Un disfrute oiga. Ahora sólo falta que nos toque la lotería que allí compramos en "El Gato Negro" aunque, a decir verdad, con poder seguir enganchado a esta droga de siete letras y consumirla de vez en cuando a mí ya me ha tocado un premio maravilloso. ¡Hasta otra, Sevilla!