lunes, 20 de junio de 2016

LEYENDA DEL NACIMIENTO DE LAS LAGUNAS DE RUIDERA


La Asociación Juvenil "El Bombo" de Granátula de Calatrava organizó el pasado día 5 de Junio una ruta de senderismo por el paraje de las Lagunas de Ruidera culminando la misma con una visita guiada a la famosa Cueva de Montesinos. El plan me gustaba y allá que fui con la mejor compañía que pudiera tener: un grupo de amigos compuesto por Eva, Marcos, Juanma, Celia y mi tocayo Carlos, mis zapatillas de trecking y mi bastón que lleva recorridos más de mil kilómetros (no exagero, haced la cuenta: dos veces Sarria - Santiago, una vez Ponferrada - Santiago, otra vez Saint Jean Pied de Port - Santiago y múltiples caminos de mi tierra). La ocasión era perfecta para hacer deporte al aire libre, visitar el Parque Natural, recordar aquellos lugares que llevaba tiempo sin visitar y adentrarme de cervantina manera en la cueva donde se vivieron quijotescas aventuras. Para un manchego convencido como yo era todo un placer. Y, como no podía ser de otra manera, no dudé un instante en ir realizando fotos y recabando datos para luego plasmar una entrada en el Rincón. Y hete aquí la misma. Pero no hablaré de la jornada de senderismo en sí, si no de la misma Cueva de Montesinos, la cual es real y esconde una bella leyenda: el nacimiento de las Lagunas de Ruidera y del Río Guadiana. De ella versarán estas líneas.



Miguel de Cervantes, quisiera creer que natural de Alcázar de San Juan por existir esa corriente, por así figurar inscrito en una vivienda de dicha población y por no poderse demostrar con plena fehaciencia su naturalidad de Alcalá de Henares, lo que le convertiría a la sazón en manchego, en su magistral obra "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" dedica un par de capítulos a las aventuras de Alonso Quijano y su escudero Sancho Panza en el paraje de la Cueva de Montesinos. En esos capítulos, entre tantas otras cuestiones alegóricas, fantasmagóricas y encantadas, se deja palpar la leyenda del nacimiento de las Lagunas de Ruidera y del propio Río Guadiana. Ha de saberse que Miguel de Cervantes tenía un agudo sentido del humor como así se desprende de sus relatos y pone en boca de su personaje Don Quijote todo lo ocurrido en la Cueva de Montesinos, si bien, el propio Cervantes conocía de sobra el paraje pues trabajó, entre otras cosas, como recaudador de los campos de la Mancha, aunque en especial en la zona de Montiel.


El caso es que tras venir de las bodas de Camacho que si tú, lector, has leído el Quijote sabrás que no fueron tales por el desenlace, siendo finalmente las grandes las bodas de Basilio y Quiteria, las que se dicen que duraron tres días, Quijote y Sancho que estuvieron presentes fueron a parar en sus andanzas a una cueva cercana y conocida a la que se aventuró a bajar Don Quijote ordenando se le atase con una soga el cuerpo para lugar poder salir. Seguramente estuviese todavía nuestro caballero andante bajo los efectos del vino y dice Cervantes que quedó dormido en la profundidad de la cueva por tiempo de una hora, si bien le pareció a Don Quijote que allí estuvo tres días con sus tres noches en las que en sueños vio todo tipo de personajes del romancero de la época y encantamientos, encontrándose con el propio Conde de Montesinos (del que tomó nombre la cueva), con la Reina Ginebra y, no podía faltar, la misma Dulcinea del Toboso. Cuando lo sacaron de la cueva totalmente inconsciente contó lo que había visto. Nótese en el tono literario de Cervantes la ironía y el sarcasmo totalmente presentes en estos capítulos cuando narra, por ejemplo, como el propio Conde de Montesinos le sacó el corazón al caballero Durandarte por orden de éste mismo para entregárselo a su amada Belerna como símbolo de amor y, sin embargo, no lo mató sino que quedó bajo un encantamiento aun con el corazón fuera del pecho y puesto en salazón, o como el Palacio de Cristal del que habla Don Quijote no era sino el suelo de la cueva inundado de agua y su reflejo en el techo, siendo las bellas columnas las estalactitas y estalagmitas. Y a mayor abundamiento todo ello es contado por Don Quijote que a su vez lo escuchó en la cueva al propio Conde de Montesinos que se encontraba (como todo aquel ser que hubiera en la cueva) encantado por el mago Merlín. Impresionante la novela de Cervantes y admirable que en pleno siglo XVI escribiese así.


Os dejo con el extracto de la novela de caballerías escrita por Cervantes donde se recoge en boca de Don Quijote la leyenda del nacimiento de las Lagunas de Ruidera y del Río Guadiana:

"Ya, señor Durandarte, carísimo primo mío, ya hice lo que me mandaste en el aciago día de vuestra pérdida. Yo te saqué el corazón lo mejor que pude, sin que te dejase ni una mínima parte en el pecho; yo lo limpié con un pañuelo de puntas, yo partí con él de carrera para Francia, habiéndote primero puesto en el seno de la tierra, con tantas lágrimas, que fueron bastantes a lavarme las manos y limpiarme con ellas la sangre que tenían de haber andado en tus entrañas, y por más señas, primo de mi alma, en el primer lugar que topé, saliendo de Roncesvalles, eché un poco de sal en vuestro corazón, porque no oliese mal, y fuese, sino fresco, por lo menos amojamado a la presencia de la señora Belerna, la cual con vos y conmigo, y con Guadiana, vuestro escudero y con la dueña Ruidera y sus siete hijas y dos sobrinas, y con otros muchos de vuestros conocidos y amigos, nos tiene aquí encantados el sabio Merlín hace muchos años, y aunque pasan de quinientos, no se ha muerto ninguno de nosotros; solamente faltan Ruidera y sus hijas y sobrinas, las cuales llorando, por compasión que debió de tener Merlín de ellas, las convirtió en otras tantas lagunas, que ahora en el mundo de los vivos y en la provincia de la Mancha las llaman las lagunas de Ruidera; las siete hijas son de los Reyes de España y las dos sobrinas de los caballeros de una Orden santísima, que llaman de San Juan.

Guadiana, vuestro escudero, llorando asimismo tu desgracia, fue convertido en un río llamado de su mismo nombre, el cual cuando llegó a la superficie de la tierra y vio el sol del otro cielo, fue tanto el pesar que sintió al ver que te dejaba, que se sumergió en las entrañas de la tierra; pero, como no es posible dejar de acudir a su natural corriente, de cuando en cuando sale y se muestra donde el sol y las gentes lo vean. Le van administrando de sus aguas las referidas lagunas, con las cuales, y con otras muchas que se le llegan, entra pomposo y grande en Portugal. Pero, con todo esto, por dondequiera que va, muestra su tristeza y melancolía, y no se precia de criar en sus aguas peces regalados y de estima, sino burdos y desabridos, bien diferentes de los del Tajo dorado. Y esto que ahora te digo, ¡oh primo mío!, te lo he dicho muchas veces, pero como no me respondes, imagino que no me das crédito o no me oyes, de lo que yo recibo tanta pena como Dios sabe".


¿Qué opináis? Las siete hijas y dos sobrinas de Doña Ruidera dieron lugar a las Lagunas (por entonces sólo se conocían nueve aunque a día de hoy hay quince, por eso habó Cervantes de siete hijas y dos sobrinas). Y Guadiana, escudero de Durandarte, fue convertido en el mismísimo Río Guadiana, el cual también iba apareciendo y desapareciendo dando origen, además de al río, a los Ojos del Guadiana. Y todo ello por encantamiento del mago Merlín. Desde luego imaginación no le faltó a Cervantes al narrar ese pasaje. Esta leyenda del nacimiento de las Lagunas de Ruidera es poco conocida y sin duda merece la pena saberla, al igual que merece la pena leer la obra de Cervantes y, una vez ilustrados en el asunto, acercarse a la propia Cueva de Montesinos y estando en ella recordar todo lo que allí vivió Don Quijote. Os recibirá un panel informativo que reza "Cueva de Montesinos y Parque Natural de las Lagunas de Ruidera" y en el mismo tendréis una pequeña reseña que os invitará a poneros en situación. 

Dotaros de cubre cabezas y casco y adentraros en la cueva para contempladlo todo. Os recibirá el propio Montesinos, con tez serena y anciana y larga y blanca barba partida en dos mitades. Poned imaginación en esta excursión y disfrutad de la leyenda del nacimiento de las Lagunas de Ruidera. Desde luego quedaréis encantados, bien por Merlín o bien por el embrujo de esta leyenda.
¡Hasta otra!
En el interior de la cueva con imaginación se adivina
al propio Montesinos: tez serena y larga barba blanca partida en dos mitades.
Aquí está la fotografía que pude hacerle.

jueves, 9 de junio de 2016

NO UNA, NI DOS, NI TRES... ¡¡ONCE!!

Pues sí, señores, pues sí. No una, ni dos, ni tres. ¡Ojo! Ni cuatro, ni cinco. Sino el doble y más. Once veces Campeón de Europa. Se dice pronto. Lean, lean bien: Once veces Campeón de Europa. El Real Madrid es el Rey de Copas en la máxima competición continental de clubes. Y eso escuece a muchos. Sobre todo a esos seguidores de otros clubes cuya máxima preocupación no es animar a su club sino denostar al contrario. Y los hay. Y muchos. Y para ellos van estas líneas que seguro que las leen soltando espumarajos por la boca como es costumbre en ellos cada vez que es algo vinculado al Real Madrid. Para esa chusma (y me quedo corto en la denominación) no existe sino el odio y el lloro, convertido en estos últimos días en el pataleo y el ridículo intento de tirar por tierra los logros del club de Concha Espina. Llenan las redes sociales de sus embustes, sus manipulaciones y sus absurdas teorías conspiratorias que ellos mismos inventan y se creen a pies juntillas. Esa fauna pseudo-afición que jamás da la enhorabuena y que lo que da es una mezcla de risa, pena y asco. Esos chaqueteros que van al sol que más calienta y son antes antis que pros. Deleznable comportamiento el de esas infames criaturas que hacen gala de sus odios y no de sus amores.




Y cargo sin piedad las tintas contra ellos. Sin piedad alguna. Yo que siempre alardeo del señorío y del respeto como aficionado del Real Madrid cargo contundentemente contra esa jauría de seguidores que echa la bilis cada vez que menciona al club más laureado. Y lo hago y lo haré. Señorío es felicitar al rival, tender la mano, no hacer mofa del vencido, hacer autocrítica y exigir a los jugadores de tu club que se dejen todo en el campo. Señorío no es aguantar estoicamente las burlas contrarias y no contestarlas por si te tachan de falta de respeto. Eso es lo que pretenden esas hienas malparidas. Quieren verter sus insultos y befas contra el Real Madrid y su afición y que los aficionados blancos haciendo uso del señorío que a aquellos les interesa lo aguanten y no les contesten. Pues no señor. El señorío no es lo que ustedes quieren que sea y se use como ustedes quieran. Conmigo han pinchado en hueso. Soy quien tiene máximo respeto al rival y el mayor defensor a ultranza de los colores del club al que sigo. Y exijo que se me trate igual que yo trato a los demás. Y como jamás defino a una afición como "panda de hijos de puta" no tolero que se haga con la mía. Y desde ciertos sectores del club del seny, los valors y el respect se viene haciendo y más aún desde que Sergio Ramos levantase el pasado día 28 de Mayo la undécima Copa de Europa. Y al igual lo hacen otros sectores de la afición de la orilla del Manzanares que creen mandar en la capital. Y por ahí no paso. Señorío no es callar ante la afrenta. Y si ustedes se acuerdan de mi madre, yo me acuerdo de la suya once veces. Once.


Esa gentuza que no hace sino faltar y actuar en su modo de forofismo fanático es incapaz de reconocer que el Real Madrid alzó hace unos días el trofeo de Campeón de Europa. Todo son excusas, lloriqueos y embustes que se traducen en sus habituales mentiras, faltas de respeto e insultos. Cuando esa piara de cerdos no puede acudir a la razón, acude a la falacia y al insulto. Los más ignorantes a la vez que tachan a Roncero de forofo sinsentido ensalzan a Cristobal Soria. Esperpéntico. Y a la vez que denominan panfletos al Marca y al As dicen que el Sport y el Mundo Deportivo sientan cátedra. De aplauso, oiga. Y los hay que continúan mentando amaños en los arbitrajes y los tiempos de Franco. Vomitivo. Y todo ello por no ser capaces de reconocer que el Real Madrid, con más o menos suerte, se ha proclamado nuevamente Campeón de Europa. Y ya van once. Si Roncero es ridículo, Soria lo es igual o más. Si el Marca es un panfleto, el Sport es un tebeo. Y si dicen que hay amaños a favor del Madrid que me expliquen que ocurrió en Stamford Brigde. Panda de analfabetos es lo que son. Y si algún lector se siente reflejado que se lo haga mirar. No hay mayor tribunal que la conciencia de cada uno y cada uno sabrá si le pesa o no y si ha de identificarse o no. Sinvergüenzas.


Por último agradecer a todos aquellos seguidores de otros equipos que han mostrado su respeto y educación dando la enhorabuena al vigente campeón, su forma de actuar. Tengo muchos amigos y conocidos de otros clubes que tienen ese don del señorío deportivo que debiera imperar (y que no es algo específico del Real Madrid ni mucho menos) y se comportan como auténticos caballeros. Para todos los demás que ya he catalogado insuficientemente pues la RAE me permitiría hacer de ellos una descripción mucho más amplia, amapolas que diría Guti. Y de hecho los cielos les den el doble de lo que ellos desean a los demás. Y si no se lo da el cielo se lo dé Florentino. O Franco. O los árbitros. O sus patéticos y ridículos inventos. Y mientras tanto que sigan contando del uno al once. No una, ni dos, ni tres... sino once veces. Podéis seguir llenando twitter, facebook, instagram, etc, de vuestras gilipolleces antimadridistas. La verdad ya la sabéis os pese o no, la reconozcáis o no, queráis o no. Once veces Campeón de Europa. ¡¡HALA MADRID!!

jueves, 2 de junio de 2016

VIRGEN DE ALARCOS

Siempre me gusta compartir, narrar y recordar por el tiempo esas vivencias que engrandecen a uno su camino por la vida y que son regalos que la vida misma ofrece cuando menos se esperan. Con lo arraigado que soy yo a las costumbres y tradiciones de la tierra que me vio nacer jamás había ido a ver la salida de la Virgen de Alarcos, copatrona de Ciudad Real junto con la Virgen del Prado, desde la Iglesia de San Pedro. Tal acto ocurre anualmente el Domingo de Pentecostés y da comienzo la Romería en honor a dicha Virgen. Y este año, sin saber todavía ni cómo ni por qué, me vi disfrutando de esta efeméride en el mejor sitio posible: bajo las andas de la Virgen. No podía ser de otra manera sino a través de las cofradías. Mi querida Hermandad de la Flagelación se ofreció a la Hermandad de Nuestra Señora de Alarcos para que los hermanos y costaleros de aquella pudieran llevar sobre sus hombros a la Titular de ésta desde la salida de la Iglesia de San Pedro hasta la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva, donde se relevan los portadores por la reata de mulas de la Hermandad de la Virgen de las Viñas de Tomelloso. La Hermandad de Nuestra Señora de Alarcos aceptó gustosa el ofrecimiento y los hermanos y costaleros de la Hermandad de la Flagelación tuvimos el privilegio de optar a llevar sobre nuestros hombros a la copatrona de nuestra ciudad. Precioso presente.
Sin pensarlo dos veces (ni falta que hacía) me apunté en la lista de portadores. Y si para un padre es un orgullo compartir su oficio costalero con su hijo, para mí lo es el poder compartir con mi padre estas vivencias y oportunidades, así es que le comenté si quería venir a llevar a la Virgen de Alarcos y sonriente dijo que sí. Pedí permiso a mi cofradía para incluirlo en la lista y una vez obtenido el visto bueno lo apunté a mi lado. La experiencia se antojaba preciosa y la indumentaria para la misma en el caso de los portadores no podía ser más "festiva-ciudadrrealeña": camiseta blanca y pantalón vaquero, igual que la adoptada socialmente para las fiestas de la Pandorga. Y así amanecería un esperado Domingo en el que abriéndose el portón de la gloria de San Pedro comenzaría la singular vivencia de llevar sobre nuestros hombros a Nuestra Señora de Alarcos. Sólo quedaba aguardar y saborear la espera.


Amaneció el Domingo de Pentecostés con un cielo azul radiante que anunciaba un soleado y caluroso día desde primera hora. A las 09;00 de la mañana nos reuníamos en la Plazuela de Jesús Nazareno, junto a la Iglesia de San Pedro, el grupo de personas que íbamos a hacer el traslado de la Virgen, nos igualaron por alturas y nos explicaron donde iríamos cada uno. Conforme terminó la misa pasamos a al templo y nos dirigimos hacia el paso de la Virgen de Alarcos. Para mí era un momento de felicidad enorme pues le tengo un cariño especial a esa imagen y jamás había pensado que podría portarla nunca. Y menos con mi padre delante mía compartiendo varal y vivencia. Nos metimos bajo el paso y sacamos a la Virgen a la calle. Ciudad Real la esperaba y la cantidad de gente que se reúne en San Pedro para acompañarla en el trayecto hasta su ermita y que comience la romería es digna de mención. Cientos de personas se dan cita en ese momento. El recorrido que realizamos fue desde la Iglesia de San Pedro hasta la de Santo Tomás de Villanueva, pasando por las calles Ramón y Cajal, Plaza del Pilar, Alarcos, Obispo Esténaga, Bernardo Balbuena, Ronda del Parque y Plaza de Nuestro Padre Jesús de la Bondad. Llegados a nuestro destino la Virgen fue subida en el peculiar carro tirado por mulas que la lleva hasta el último tramo donde la cogen los portadores de Valverde y la suben corriendo hasta la ermita.



El trayecto estuvo rodeado de fieles, oraciones, vivas y música. Una romería en toda regla con los mejores inicios que pudiera tener. Se presagiaba en el ambiente que la fiesta era esperada y los ciudadrrealeños la iban a disfrutar. Todos, desde niños a abuelos, iban sonrientes acompañando a la Virgen de Alarcos, la charanga acompañaba animadamente y los afortunados que pudimos llevar a Nuestra Señora no podíamos estar más felices. Ese 15 de Mayo espero que perdure en mi memoria de por vida. Jamás he disfrutado mejor de un Domingo de Pentecostés. Una experiencia encantadora, una preciosa mañana y unas imágenes grabadas a fuego en mis retinas. ¡Viva la Virgen de Alarcos!