lunes, 29 de diciembre de 2014

NAVIDAD EN EL RINCÓN

Creedme si os digo que este año al volver la vista atrás despido el año con un sabor agridulce en el que impera más el agrio que el dulce. No por ello no he gozado de buenos momentos que recordaré con cariño pero podría haber sido mucho mejor y no lo ha sido. Si bien empecé el año perdiendo la chaqueta con las llaves dentro en la fiesta de Nochevieja que dejaba atrás el 2013 y nos presentaba el 2014, nunca pensé que ese traspiés fortuito y bien solventado pues la chaqueta perdida (por no decir hurtada) apareció a los dos días, fuese a marcar el devenir de este año que ahora encarrila su fin. Podría por ello decir que estoy harto de solucionar satisfactoriamente traspiés y que lo que quiero es que esos traspiés no ocurran, pero de nuevo os pido que me creáis cuando digo que la ocurrencia o no de los mismos no está en mi mano. Alguno por duplicado. Y aún así siempre doy gracias pues cosas ocurren y eso implica que estamos vivos y podemos contarlas. ¡Ojo! Y no por ello deja de ser Navidad en el Rincón.
Estaría feo que yo, que siempre trato de animar al personal, me dejara llevar por la desidia personal y perdiese la sana costumbre de intentar dibujar sonrisas en el rostro de todo aquel que dedica un poquito de su tiempo a leer mi humilde blog, pero en esta ocasión no tenía excesivas ganas de ponerme a teclear ya que tal cual inicié el año así parece que lo voy a terminar: solucionando traspiés. ¡Qué hartura! ¿Y qué le vamos a hacer? Hacer gala una vez más de la raza costalera. Ceñirse bien la cintura, agarrarse fuerte al palo, apretar los dientes y pegar una solemne zancada con el pie izquierdo que nos haga avanzar y escupir los kilos. ¡Venga de frente, Carlitos! No queda otra. Y si a mí me pesan los kilos, más le pesan a otros. En eso tengo que fijarme. A mí me queda la Esperanza, de la que dicen que no hay más pureza que la de esa flor que renace en primavera, que cuentan que vive en San Gil y se llama Macarena. Otros ya la perdieron o les fue arrebatada. ¡¡Claro que entiendo a los que me dicen que no les gusta la Navidad!! Pero no por ello deja de serlo. Y menos todavía en el Rincón.


De esta manera debo automedicarme yo mismo. Mejor dicho, incluirme como destinatario entre las gentes a las que escribí en el blog Pictura et Verba. Jugando a ser el Doctor Jekyll y Mister Hyde debo doblar mi personalidad y hacer uso de mis retazos literarios para quien los necesite y para mí mismo. Aunque ya reza el refrán que en casa del herrero cuchillo de palo. Aquí os dejo, por tanto, unas líneas de ánimo y motivo para disfrutar de la Navidad. Y sabed que hoy yo mismo me veré fortalecido en ellas porque no por nuestro ánimo (o el mío propio) deja de ser Navidad en el Rincón. Os dejo con ellas. ¡¡Felices Fiestas!! Y que el año 2015 os colme a todos.


"No busquéis en estas líneas de hoy un texto que os haga sonreír... o quizás sí. No queráis interpretar este emblema como un nuevo pellizco al alma... o quizás sí. No os esforcéis en hallar en esta postal un renacido sentimiento en vuestro corazón... o quizás sí. En todo caso, cuando las ausencias se hagan notar en vuestra mesa durante la cena de Nochebuena, brindad por aquellos que están por llegar. Cuando las risas de los más pequeños de la familia llenen vuestra mesa en la comida de Navidad, brindad por los que ya no están. Cuando en Nochevieja os juntéis en torno a los racimos de uvas no perdáis ese cosquilleo de terminar un año y empezar otro nuevo rodeado de los que más quieres. Cuando la noche de Reyes veáis la ilusión de los niños cogiendo caramelos en la cabalgata y saludando a sus Magos de Oriente favoritos, recordad cuando eráis vosotros esos niños y os acostábais nerviosos deseando levantaros y ver cumplidos vuestros deseos en forma de juguetes. ¡Qué empeño ponen los niños en cumplir sus sueños! ¿Por qué nosotros no? Cuando os embargue la tristeza por los recuerdos pensad que en esos momentos hay gentes que están en un hospital. Y si alguno de ellos sóis vosotros pensad que habrá alguien que os cambiaría su situación sin pensarlo. Pensad en los regalos y no solo en el carbón. Cuando os invada la alegría compartid un polvorón y una copita de pacharán con los demás. O una mistela como le gustaba al abuelo. Siempre encontraremos un motivo para sonreír por difícil que sea. Siempre tendremos un buey y una mula que nos den el calor de la amistad. Siempre tendremos una estrella que nos guíe hacia el Portal. Siempre hallaremos un pesebre que nos cobije. Dejaos invadir por el espíritu de la Navidad. Creed en ella de una manera u otra con la misma fe que creemos en Melchor, Gaspar y Baltasar y regalaros de corazón entre todos buenos ratos, besos, abrazos, sonrisas y esperanzas. Merecerá la pena."

¡¡¡F E L I Z    N A V I D A D!!!

martes, 16 de diciembre de 2014

UNA ESCAPADA HISPALENSE


Es costumbre en mi persona consumir habitualmente una droga de siete letras. Una droga que se compone de la S de Salero, la E de Esperanza, la V de Virgen, la I de idiosincrasia, la doble L de Loable y de Lustrosa y la A de Angelical. Una droga con nombre de ciudad y capital andaluza que aúna entre sus construcciones y calles todo aquello que me atrae y me gusta: desde las cofradías hasta el fútbol pasando por la gastronomía y el clima. Una droga que se yergue en Giralda y Basílica donde habita la Esperanza, una Alameda donde se alzan las columnas de Hércules, una Placita donde el Gran Poder de Dios se acuna en San Lorenzo, una calle con nombre de Santa que por compañía de la Cruz recorre desde Imagen hasta San Juan de la Palma, un vecino de Ponce de León con verdes ojos al que algunos llamamos Rabí y una fe mía a esa muy noble, muy leal, invicta, heroica y mariana ciudad de Sevilla que reúne toda mi adicción.
Estoy enganchado a ella desde que tenía quince años y cada cierto tiempo necesito pisar su suelo, pasear por sus barrios, repostar en sus tabernas y visitar a una tal Esperanza que dicen que vive en San Gil y que lleva por nombre Macarena. Y además de todo ello tengo la costumbre de hacer una obligada visita anual en el mes de Noviembre o en el inmaculado y azul celeste mes de Diciembre ("Y soñar de nuevo con besar tu mano en Navidad...") a la Administración de Lotería Nº 13 de la propia Sevilla, "El Gato Negro", para comprar décimos para el Sorteo del día 22 de Diciembre, el Gordo, a ver si algún año toca. Y este año no iba a ser menos y allá que fui. Y como mi madre llevaba tiempo queriendo volver a la bética urbe, hicimos los planes para escaparnos los dos a Híspalis y rezarle a Santa Ángela de la Cruz dándole gracias por lo pasado y pidiéndole por lo que esté por llegar.


Y cumplí con todas mis visitas obligadas cuando voy a Sevilla. Y me llevé varias sorpresas inesperadas, cosa que (ahí va la redundancia) no me sorprendió, pues sorprendentemente estoy acostumbrado a que Sevilla me sorprenda siempre que la visito. Si bien me gusta ir al besamanos de la Macarena cuando baja del Cielo a la Tierra y dejando vacío su camarín llena entera la Basílica que lleva su nombre, lo que no me esperaba era que quien estuviera abajo en solemne besamanos fuese el Guapo, el Señor de la Sentencia. Y tuvimos además la suerte de que no había cola de gente esperando y fue, nunca mejor dicho, "llegar y besar el santo". Como macareno cerrado que soy es para mí un orgullo y un privilegio haber besado ya la mano de los dos titulares de mi hermandad. Allí estuve un rato absorto de todo clavando mis ojos en los ojos de la Esperanza. Podría pasarme horas frente a mi Macarena del alma. Y, ¿cómo ver a Mamá y no ver a Papá? También fuimos a ver al Señor del Gran Poder que lucía, como siempre, espléndido. Es sorprendente observar su desgastado talón a fuerza de los besos que le han ido dando a lo largo de los años. Ese pie de de Dios se ha convertido en un "muro de las lamentaciones" donde los que allí vamos depositamos en forma de beso en el talón del Maestro oraciones, peticiones, súplicas y rezos. Me gusta ir a verlo y acariciar ese desgastado talón.




El día no pudo terminar de mejor manera que cenando lo que es para mí todo un clásico en mis excursiones a Sviglia. Pescaíto frito en la Freiduría La Isla (calle García de Vinuesa, Nº 13, a 50 metros de la Catedral y a pie del Camino de Santiago en su Vía de la Plata, anda que no la conozco bien...). Y dentro de la oferta de manjares, como yo los llamo, pedimos el mejor: cazón en adobo. Ese es el campeón de campeones, el Cristiano Ronaldo de la liga de los pescaítos, el Miguel Induráin en la historia del ciclismo de las freidurías. Y, por supuesto, lo acompañaron los siempre fieles calamares de campo. ¿Cómo una cosa tan simple puede estar tan rica? Y unos tomatitos aliñados. Que no falten, por favor. El aceite de los olivares de Jaén siempre presente. Y ya que hablamos de gastronomía y de mis viajes al sur, he de decir que también me tomé alguna que otra cruzcampo con su serranito correspondiente. Ir a Sevilla y no comerse un serranito es venir a la Mancha y no comer migas. Eso es así.



No podía faltar la visita a la Iglesia de la Hermandad de los Gitanos donde ya reposan los restos mortales de Doña Cayetana, Duquesa de Alba. (Para los más costillas adjunto foto de la placa del lugar exacto con su correspondiente inscripción). Y mirad por donde, de camino al Templo del Valle para ver al Señor de la Salud y a su Madre Angustias, yendo por la calle Sol más allá de San Román, encontramos abierta la casita donde nació Santa Ángela de la Cruz. Y, al fin, pude visitar la hacienda donde tuvo su origen la Congregración de las Hermanas de la Cruz. Otra sorpresa que me aguardaba en la ciudad de los sueños sin yo saberlo. Yendo a Sevilla desde los quince años y nunca había pasado a aquel santo lugar. Me dieron ganas locas de hacer mil fotos y dedicar la entrada solo a ello, pero soy consciente de que a las Hermanitas de la Cruz no le gustan las fotografías y me abstuve de hacerlo. Respeta y serás respetado. En su lugar os pongo unas fotillos de cómo viste de gala el Ayuntamiento y Plaza Nueva de Sevilla por Navidad.



Para concluir la completa y veloz visita en la que las horas cundieron a tope, subimos al mirador de las Setas de la Encarnación y paseamos por el centro de Sevilla perdiéndonos por las laberínticas callejuelas de la Judería y el Barrio de Santa Cruz, donde recordamos la Leyenda de la Susona (que ya narré una vez aquí en el blog) y donde vimos desde los cuatro costados a la Giralda, princesa de Sevilla, siempre fotografiada en cualquier escapada hispalense. Un disfrute oiga. Ahora sólo falta que nos toque la lotería que allí compramos en "El Gato Negro" aunque, a decir verdad, con poder seguir enganchado a esta droga de siete letras y consumirla de vez en cuando a mí ya me ha tocado un premio maravilloso. ¡Hasta otra, Sevilla!



 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

DESCUBRIENDO ORETANIA EN UN DOMINGO CUALQUIERA

El día amaneció soleado y radiante pese a estar inmersos ya en un más que avanzado otoño. Aunque alguno anhelaba un día lluvioso de lumbre, castañas asadas y cocina campera, hubo tiempo para, además de eso, dar un paseo matutino entre olivares y a la vuelta almorzar una buena sartén de migas al aire libre. Día espléndido. Espléndidas gentes. No podía ser de otra manera cuando la conjunción cofrade-bandero-costalera se fragua en torno a una quedada para hacer gala del buen yantar que gastamos en estas tierras. Siempre digo que en las cofradías no todo es sacar pasos y en las bandas no todo es silbar marchas. Y menos aún en un grupo de gentes que adoctrinados por Julio como pionero en el "modus saludandi" se dan los buenos días con un "Hola, ¿aquí cuando se come?" Dicho y hecho. Se pone fecha de quedada y se pasa el día meneando el bigote como en una celebración romera: cuando termina la cita estás tan harto de todo que no sabes si te has bebido una chuleta o te has comido un chato de vino. Cosas que ocurren un Domingo cualquiera.

Y a la sazón del buen yantar he de remitirme para explicar la génesis de este pasado evento. Un día no hace mucho, cercana la festividad de Santa Teresa, en una red social cuyo nombre traducido al castellano es literalmente "caralibro", se dio una conversación gastronómica entre algunos de los que compartimos, además del arte del costal, la cifra de tres dígitos en la báscula. Y no se ría el lector pues más se ríe el capataz cuando ha de encajarnos a todos bajo el mismo paso. El caso es que la conversación entre gachas, migas, gazpachos manchegos, asadillo, calderetas y botas de vino dio lugar a un grupo del invento este que no hace sino que pite el móvil a todas horas y por eso le llaman "guasa". Ojú que arte tiene el nombre y que bien puesto está y no como el sms ese de antes que costaba 15 céntimos cada uno y no tenía gracia ninguna. La gracia es que ahora con el "guasa" puedes dar toda la guerra que quieras sin que te cueste un duro. Pues eso. Que el amigo Chechu se hizo administrador de un grupo de esos de "guasa" y nos metió dentro a los más variopintos de Castilla la Mancha que, además de querernos juntar en torno a una brasa cada dos por tres, podemos pasarnos horas hablando de cofradías. Así es que ¡ale! para dentro al grupo el Dúo Dinámico compuesto por Manu y Julio de Moral de Calatrava, Carlos de Granátula, Sebas de Villanueva de los Infantes, Juanma Ciudad que depende del rato es de Puertollano o de Calzada y Jorge, Javi Regaña y yo que ponemos la nota capitalina.


Y como la cosa pintaba coja sin mujeres que se pongan de acuerdo en ponernos a parir diciendo que somos unos jartibles y que estamos siempre con lo mismo, y que las cofradías para arriba, y que las bandas para abajo, y que si quiere que le planche el costal en Agosto, y que si el mío quiere ir a un Certamen en Noviembre, y que si el otro me da órdenes aparcando como si fuera un paso palio, y que si aquel me pone marchas en casa todo el año, y que los aguanten sus madres que para eso los parieron, y que más cansinos y no nacen, y que etc, etc, pues para dentro del "guasa" que fueron Celia, Esther, Marta, Prado, Gemma y Eva. Sonia mención aparte porque sí que le gustan las cofradías y nos entiende, pero siempre da guerra con el menú: no quiere habichuelas y no quiere nada más que arroz caldoso. Y se lía la historia porque Julio no quiere arroz caldoso y no quiere nada más que queso. Y Gemma dice que sólo quiere pasteles porque las gachas pican. Y Eva la lía y para que no coma nadie picante tira los tenedores al suelo. Y Celia dice "No me jodas Baldomero y come gachas de tu lado..." y esas cosas de Tomelloso. Y Esther se dedica a perder botones de la chaqueta de lana para que creamos que son monedas prehistóricas del yacimiento de Oreto. Y Marta le regaña a Chechu por hambrón y Chechu deja de comer y se juega los cuartos a las caras que no sé qué es peor. Y Juanma dice que si nos comiéramos un venado en salsa eso no pasaba y se marcha a ver patos a la presa. Y Javi aprovecha y pone incienso en medio del corro y da un ambiente místico a la situación. Y Sebas se cree que no lo vemos y se trinca dos botellas de vino tinto él sólo. Y Manu que ve en tres dimensiones (porque tiene los ojos como el guapo de Crepúsculo) no pierde detalle y se da cuenta de lo de Sebas y se lo dice. Y Sebas le suelta: ¿qué dices? ¿qué haces? Y con esas dos preguntas está todo hablado y el que no atiende no se ha enterado. Y Jorge resulta que no quiere el vino tinto, ni venado en salsa, ni habichuelas, ni arroz caldoso, ni queso, ni pasteles, ni gachas picantes y coge el tío y no viene. Y, por ende, Prado tampoco asiste porque donde va Cañizares va su guitarra y si no va Cañizares no va la guitarra. Y a mí me toca escribirlo todo para que lo sepan vuesas mercedes. Y así no hay quien pare. Y al final nos estresamos y nos lo comemos todo entre Carlitos Ráez, Chechu Aranda, Sebas Alcázar y un servidor. Y así pasa, que terminamos dando regüeldos que nos quedamos huecos como un barquillo. Y da gusto vernos. Y cuando nos subimos alguno a la báscula sale un cartel que dice "De uno en uno, por favor". En fin, ¡qué decir!, que el grupo de "guasa" (que guasa no falta) atinó en llamarse "Un Domingo Cualquiera" (no se complicó mucho Chechu en el nombre, no) que sería cuando nos juntaríamos a hartarnos a comer y a hablar de cofradías y esas cosas que os decía. Y así fue.


Y tanto que fue así. Y ya que sabéis el origen de "Un Domingo cualquiera" os diré que "Un Domingo cualquiera" que nos juntamos a comer en el Santuario de Nuestra Señora de Oreto, Patrona de Granátula de Calatrava, por coincidencias del destino estando allí en torno a las migas del almuerzo y el vino de media mañana, llegó Juanma el guía de la visita guiada por Oreto-Zuqueca y decidimos sumarnos a la visita por los restos de lo que en su día fue Oretum Germanorum. Siempre es curioso tener vivencias como cuando de niño te llevaban de excursión en el colegio y te enseñaban fósiles, antiguas puntas de flecha, viejas construcciones y orígenes de nuestra historia. A mí, desde luego, enamorado de las tradiciones y culturas me dieron un gustazo inesperado. La visita la iniciamos todos y, cual irreductibles galos a modo de Astérix y Obélix, la culminamos sólo Marta, Eva y yo. El resto fue abandonando por el camino por unos motivos u otros.





Tuve la impronta de hacer algunas fotografías pues desde que surgió la imprevista idea de visitar los restos de Oretania supe que escribiría de ello en mi humilde blog. Desde luego y como dice Carlos, natural de Granátula y concejal a día de hoy su Casa Consistorial, a modo medio guasa, medio sorna, pero con todo el afecto y cariño del mundo "con la historia que tiene el pueblo, con el asentamiento histórico de Oreto y Zuqueca, capital de Oretum en su tiempo, con los yacimientos de La Encantada y con el General Baldomero Espartero, nacido aquí, no sé cómo no llegamos a ser capital de España, pero poco nos faltó."





En fin, os he ido ilustrando el texto con diversas fotografías del buen día que pasamos, del paraje, de la Ermita de la Virgen de Oreto, de los que allí estuvimos y de los recuerdos de "Un Domingo cualquiera" en el que descubrí Oretania. Para los amantes de la cultura y el arte prometo ir de nuevo tranquilamente al lugar y empaparme bien del asunto para luego escribir una entrada histórica al respecto y que conozcamos bien la riqueza patrimonial que tenemos por las Tierras del Quijote. Por supuesto también lo haré de los yacimientos de La Encantada que antes decía y de los que también hablaré en el Rincón más adelante. Y a los fieles seguidores del blog os adelanto que algún día en el apartado de Leyendas narraré la "Leyenda de la Encantada", la cual tiene íntima conexión con el yacimiento que lleva su nombre. Cualquier día cojo la libreta de apuntes y me voy a hacer excursiones para luego plasmarlas en líneas. Cualquier día nos juntamos de nuevo y lo comentamos. Cualquier día... Cualquier Domingo...
 "Un Domingo cualquiera".

martes, 18 de noviembre de 2014

MI ESPERANZA Y MACARENA

Tenía que escribirte. Así sin más. Me tienes calado tan hondo que al igual que necesito ir a verte a tu Basílica de vez en cuando, necesito reventar mi alma de sentimientos que pueda plasmar en palabras porque inundas todo mi sentir y no cabe más amor hacia a Ti en mi interior, mi querida Esperanza. Porque no dejo de soñarte en tu camarín de Reina en el que, desde tu espalda, veo reflejados tus dos perfiles en los espejos tocados por la gracia de Dios que sirven para mostrar al hombre la cara de su madre. Porque no dejo de acordarme del día que ante Ti me arrodillé en el altar de tu casa y besando el Libro de Reglas de tu familia en la tierra, hermandad mía macarena, me acogiste en el seno de tu gracia concediéndome la dicha de ser hermano e hijo. Porque no dejo de evocarte en la Madrugá de vuelta cuando tras visitar a Madre Angelita enfilas la calle Feria dirección al templo y mi mirada se pierde buscando tu cara entre los varales que sustentan tu palio. Porque no dejo de recordarte cuando entre las llamas de la candelería que iluminan tu rostro de noche cuando vienes revirando la Alameda hacia Trajano, clavo mis ojos en los tuyos y renuevo mi juramento de amor macareno. Tenía que escribirte.

Cuando las volutas del incienso que te anteceden invaden mi espíritu la mágica noche del Jueves Santo noto en mi  interior que algo grande va a suceder. Son tan sólo minutos, segundos quizá, pero de mis ojos caen dos lágrimas rodando por mis mejillas de cofrade con tan sólo vislumbrar que se acerca tu paso. Y aunque en la Madrugá no fuere, igual me ocurre cuando próxima tu salida o días después de haber concluido, comienza mi vista a intuir tu silueta a través del atrio de tu capilla. Una lágrima aumenta cada año y es por los recuerdos. Otra lágrima se mantiene hasta que tu Hijo lo mande: es de agradecimiento por poder ir otro año más a verte. Y por dentro me lleno de Esperanza. Que a nadie le falte la esperanza. Desde que te viera por vez primera ya sabes que me entregué a Ti. Y nunca fallo a la cita. Aunque sea el Domingo de Resurrección y un minuto de gloria tan sólo en mi reloj, me da tiempo a ponerme delante tuya y hablarte y saludarte, Madre mía. Y tienes la carita manchada del humo que te acompañó en tu paseo mientras acercas la esperanza al mundo y a mí me parece la carita más linda que haya, la carita de la Esperanza tras haber cumplido un año más. Tus velas derretidas y los pétalos de rosa que entre ellas se hallan dan testimonio de que el pueblo te recibió. Y yo contigo. Yo te necesito lo entiendan o no. En la Semana Grande he de verte y lucho contra viento y marea porque así sea. Y voy a verte, Esperanza. Aunque sea un minuto te decía, ¡cuántas cosas te cuento en un minuto mirándote en silencio mientras el bullicio del gentío me rodea! Cuántas cosas, Madre mía, cuántas cosas. Y espero poder cumpliendo y que me siga resbalando esa lágrima y quienes me vean no sepan el por qué.

Por algo que ignoro me llamaste a tu casa a conocernos en mi adolescencia, quizás en mi más arraigado nacimiento cofrade personal y autónomo, si bien en mi casa ya hubo germinado la semilla del amor por la cera, el incienso y el redoble de un tambor. Y allí me presenté y vi por vez primera tus cinco verdes esmeraldas tintineantes en tu pechera. Y ví tu cara entre sonrisa y llanto y supe que algún día sería tu hijo y de aquellos hombres su hermano. Allí comenzó todo. Por la tarde noche de aquel Septiembre que festejaba macarenamente cuatrocientos años de historia, contemplé tu altar itinerante avanzando de frente por Don Fadrique. Qué recuerdos, Madre, qué recuerdos. Y desde entonces hasta hoy. Veinte años hará la próxima otoñada antes de que mis vaharadas avancen felices hacia Triana. Pero antes iré a verte porque sé que bajas del Cielo a la Tierra para dar comienzo a la Esperanza que el hombre llama Navidad. Y soñar de nuevo con besar tu mano en Navidad... Es mi sueño en estos días. Y llenarme de Esperanza de verdad. Veinte años se consumarán en el otoño de aquí a un año. Y desde entonces hasta hoy.

Y todavía alguien me pregunta porque te amo y no sé contestarle. - ¿Qué es para ti la Macarena? - Es mi madre y es mi amiga, es mi Reina y confidente, es la Madre de Dios viviente, es el perfil del llanto, es la cara de la sonrisa, es quien recibió mis rodillas, es el aroma de la brisa, es las arras de mis nupcias, es a quien besé su mano, es a quién pedí la mía, es la estampa en mi cartera, es la foto en mi mesilla, es la que manda en el Arco, es la que impera en Sevilla, es la que gobierna el mundo, es quien vive en la muralla, es quien porta la esperanza, es la Madre del Sentencia, es el todo ante la nada, es mi visita obligada, es la niña de mi alma, es quien coge mis promesas, es la que me abre su casa, es mi vecina diaria, es quien me da la energía, es mi alma y mi añoranza, es mi ilusión y mi alegría, es mi corazón y vida plena: ES MI ESPERANZA Y MACARENA.


martes, 11 de noviembre de 2014

EL REAL MADRID ESTÁ DE DULCE

Llevaba tiempo mascando escribir algo de fútbol porque además de que ya tocaba hacerlo en el blog, me apetecía. Pero resulta que siempre que escribo sobre el deporte rey suelo estar enfadado por algunos resultados merecidos, sí, sí, merecidos digo: derrotas cosechadas por la pasividad o mala gestión de quienes los logran. Cuando el Madrid pierde dándolo todo, no me sulfuro, felicito al rival y animo a mi equipo, pero cuando pierde por hacer el chufla como el día que ganando 0-2 en Anoeta terminó perdiendo contra la Real Sociedad por 4-2, me llevan los demonios. Y a eso iba. Cuando suelo escribir de fútbol, decía, suelo estar enfadado por cuestiones de estas. Pero en esta ocasión estaba aguardando a ver si era al revés. Y ya me toca hacerlo. Me toca decir que los chiquetes de Carletto están de dulce. No quise echar campanas al vuelo cuando tras la derrota contra el Atlético de Madrid se encadenó una racha de varios triunfos consecutivos. No quise cantar victoria cuando se conquistó Anfield endosándole un histórico 0-3 al majestuoso Liverpool del "You´ll never walk alone". Tampoco he hecho leña del árbol caído cuando al club de los valors y del seny tal como usar lo deportivo para lo político y del pedir la independencia en la grada por parte de su afición, a ese club que lleva por nombre el de la Ciudad Condal de Barcelona, se le ganó por 3-1. No se me ha ocurrido hacer alardes de la victoria al humilde Cornellá por 0-4 en la Copa del Rey. Pero es que se llega a un momento en el que ya no se puede callar... Cuando partido tras partido todo son victorias y goleadas de escándalo hay que reconocérselo. E insisto que cuando hablo del Madrid suele ser para darles caña, pero, joder, es que esta vez es imposible y mira que llevo ya tiempo acechando. ¡¡Están de dulce!!

Y veréis si ahora por decirlo empeoran los resultados. Pero tenía que decirlo. Viva la madre que los parió. Empezando por Cristiano. Va a su ritmo. Que si solo mete goles de penalti, que si solo mete goles con los partidos resueltos, que si solo da la cara contra rivales débiles, que si esto, que si lo otro... Que sí, que sí. Que es nueva bota de oro y no deja de marcar (y de asistir) en todos los encuentros. Así es que por mí (y por todos los madridistas, creo) que siga metiendo solo esos goles que dicen sus haters que al paso que va tumba las redes de cualquier portería. Seguid despotricando contra él, pero que él siga marcando. Cristiano, hijo mío, tú a tu rollo. Como hasta ahora. ¿Ladran? Luego cabalgas. Sigue así.

Toni Kroos. Sin palabras. Categoría e ingeniería alemana pura. Llegó como campeón del mundo y con la dificilísima misión de suplir al espantando Xabi Alonso quien con su llegada vio peligrar sus minutos sobre el terreno de juego. Ha cogido magistralmente las manijas del reloj madridista y junto con su escudero de lujo, Lukita Modric, dirige la sinfonía del juego merengue a la perfección. Da los pases precisos, abre a las bandas cuando tiene que hacerlo, es el eje del engranaje del medio centro, muerde en la presión defensiva, se suma al ataque y tiene llegada a portería. Con todo ello, Xabi Alonso, el maestro, ha sido reemplazado con unas garantías totales. No es que nos hayamos olvidado de ti, tolosarra, es que no hace falta acordarnos. El culpable es el nombre con el que empecé este párrafo y con el que lo cierro: Toni Kroos.

Otro artífice de esta preciosa racha de resultados y goles es un chaval malagueño de un pueblo llamado Arroyo de la Miel: Francisco Alarcón ("Isco"). Desde luego que de su pueblo natal ha adquirido raíces. Toca la pelota con una conjunción de arte andaluz y dulzura de miel que tiene al Bernabéu entregado a sus pies. Con la ausencia de Bale por lesión le fue encomendada la tarea de suplir al galés en el campo. Y lo ha hecho, desde luego que lo ha hecho. Y de qué manera. El míster se ha visto en un apuro tal cuando se ha recuperado Gareth Bale que no sabía si que siguiera en el banquillo por lo bien que estaba jugando Isco. Vamos, al final la solución ha sido incluso ponerlos a los dos juntos en detrimento de otro crack recién aterrizado: James Rodríguez. Pero claro, el colombiano tambiés es otro mago del balón. Otro titularísimo. Se antojan varias rotaciones seguras entre los tres y es que, como ya sabéis, están de dulce todos. Pero algo más el joven Isco.

La verdad es que seguiría uno por uno analizando a todos los jugadores de esta plantilla que tiene visos de ser de las mejores en la historia del Real Madrid. Pero haría una entrada interminable. Hoy podría deshacerme en elogios con todos ellos. Porque ¿Qué decir de Benzema? Está que se sale. ¿Y Ramos? ¿Y Pepe? ¿Y Varane? ¿Y Dani Carvajal? ¿Y Marcelo? Es que todos, absolutamente todos, están cumpliendo cuando se les necesita: Illarramendi, Nacho, Arbeloa, Keylor Navas, todos. Incluso el último que aterrizó, Chicharito, ha cumplido de sobra en los minutos que ha jugado. Y cuando pisa el césped tiene una cita, una cita con el gol que para eso es delantero centro. Y siempre llega puntual y fiel a la misma y manda el cuero a las redes. Por esos motivos creo que es la segunda vez que vengo al Rincón y hablo de fútbol, del Madrid, elogiándolos. Porque soy, aunque no lo creáis, madridista crítico y atizo sin temor a mi equipo cuando se lo merece. Y, por supuesto, al entrenador en caso de malos resultados o puro merecimiento por desidia respecto al manejo de la plantilla. Pero en esta ocasión y como decía al principio, he guardado toda la cautela posible e incluso he estado esperando algún traspiés para sacar la vara de avellano a pasear en forma de ortografía, ha sido imposible. Y ojalá siga así mucho tiempo más. Sin duda el Real Madrid está de dulce.

viernes, 31 de octubre de 2014

LEYENDA DEL HALLOWEEN MANCHEGO

Aprovechando que estamos en plena festividad del Día de Todos los Santos y que soy hombre fiel a mi tierra, he estado aguardando este momento para traeros a colación ciertas leyendas de la Mancha un tanto siniestras. La ocasión la pintan calva. Ya debatimos una vez sobre el por qué la pintan calva y no con mechas y tras divagar decidimos que si la ocasión nunca se ha quejado de cómo la pintan será porque está contenta viéndose calva. Ocasiones aparte que esto no es un mercadillo (aunque cuando hablo de fútbol lo parece) sigo en mi tesón de seguir edificando un blog que os atraiga, que os divierta y que os regale datos ignorados a la vez. Y las leyendas que hoy vengo a contaros os aseguro que os gustarán por ser curiosas y por estar datadas en pueblos de nuestra tierra, lo que nos hace sentirlas más cercanas e incluso más ciertas. Aunque ya sabéis que yo soy de la opinión de que toda leyenda tiene algo de cierto y algo de invención o como dirían en la antigua Grecia al respecto, las leyendas son origen de la mitología, dícese el nexo de unión entre el "mythos" (invención) y el "logos" (realidad), lo cierto y verdad es que cada uno debe forjar su creencia o no en torno a ellas. Yo os las narro y vosotros y vuestro conocimiento decidiréis.

Se dice que en la noche del Día de los Difuntos se contaba a los niños de estos lares manchegos historias de miedo y fantasmas para que se fuesen pronto a la cama y se portasen bien, disfrutando los mayores de una velada en torno al brasero, recordando a sus mayores ya fallecidos mientras degustaban en familia un chocolate caliente, huesos de santo, pestiños, buñuelos, castañas asadas y algún licor, con el sosiego y calma necesario. Se hablaba a los niños de seres malévolos y de figura espectral de modo que marchaban a la cama sin rechistar a la voz de "Como te portes bien viene el Tío Camuñas", dándoles al día siguiente algún dulce por haber sido obedientes y tener buena conducta. Inclusive a día de hoy se sigue mencionando al "Tío Camuñas" o "Camuñas" a secas cuando se pretende asustar a un menor. Y ya que hablamos de él... Aquí va la primera leyenda. Y luego la segunda. Y luego la tercera. Lean, lean.

EL TÍO CAMUÑAS


Seguramente junto con "el Hombre del Saco" y "el Coco" sea el espanta-niños más conocido no solamente en la Mancha sino en toda España. "Va a venir a por ti el Hombre del Saco" o "¿Que viene el Coco!" son unas expresiones harto conocidas en toda infancia. Igual manera de asustar a los niños desobedientes es mentarles al Tio Camuñas". Pero, ¿quién era Camuñas? Y sobre todo, ¿qué se sabe de él en la Mancha? Haciendo indagaciones he logrado obtener datos de Almedina, Villanueva de los Infantes y Torre de Juan Abad que describen a tal personaje ficticio como un verdadero y pavoroso ogro. Francisco Sánchez Fernández, nacido en Camuñas (Toledo) en 1762 y fallecido en Belmonte (Cuenca) en 1811, famoso guerrillero durante la Guerra de la Independencia conocido como "Tío Camuñas" nada tiene que ver con la figura usada para asustar a los menores.
Hecha esta salvedad, ahí van las descripciones halladas:
En Almedina recuerdan que los abuelos lo mencionaban como un ogro repelente que entraba en las casas para llevarse a los niños malos para devorarlos luego en su guarida.
En Villanueva de los Infantes se dice que era un hombre con nariz y uñas muy largas, con las manos huesudas y alargadas y los ojos brillantes. Tenía un aspecto horrible y mando y poder para asustar a las personas.
Por último, en Torre de Juan Abad los mayores lo definen como un monstruoso animal de forma imprecisa, con enormes dientes de lobo y larguísimas uñas.
Así pues era común asustar a los niños con el grito de "¡Que viene el Tío Camuñas!".

LA ALICÁNTARA

Es un animal no identificado correctamente que según unos es una víbora y según otros una especie de lagartija o salamanquesa. Se decía que no veía pero que detectaba fácilmente a sus presas.  En la Mancha la gente de labor mentaba mucho el refrán "Si la alicántara viera y la víbora oyera no habría hombre que del campo saliera". Era, pues, un animal temido que se utilizaba por estas fechas para asustar a los niños.
Existen testimonios también en Villanueva de los Infantes que dice que la alicántara era una víbora venenosa que tenía dos cabezas, una para hacer bien y otra para hacer mal. Y había quien juraba haberlas visto.
En Torre de Juan Abad a la alicántara se la tenía como la víbora más dañina y peligrosa. Quedan reminiscencias de la malignidad de esa bicha de modo tal que cuando una persona tiene mucha maldad se le espeta "Eres más mala que la alicántara". En dicho municipio también corre la leyenda de que un guarda de un cortijo testimoniaba que "la alicántara tenía semejanza de serpiente menuda pelifina y con dos pequeñas alas".
Dicho esto, a mí desde luego, siendo niño y sin serlo, me dicen mis padres o mi mujer que si me porto mal viene el Tío Camuñas y/o la alicántara a por mí y me llevo tal susto que me adopto un comportamiento tal que sería digno de canonización. Y por supuesto me comería luego dulces y un chocolatito caliente por lo bueno que soy. Hay que tener mala leche para asustar a los niños con este bicho.

LAS BRUJAS

No hay emblema (calabazas aparte) más conocido de la Fiesta de Todos los Santos que una bruja. Son seres que asustan a los niños desde siempre y en estas fechas y con la invasión de Halloween que llevamos recibiendo y, dicho sea de paso, aceptando y adaptando estos últimos años, las brujas alcanzan la medalla de oro en el podio de asustar a los niños y de, conforme van creciendo, ser el disfraz favorito de las niñas.
Las brujas son personajes femeninos y malvados que hacen conjuros y hechizos malignos. En Daimiel, pueblo apodado "el de las brujas" y en pueblecitos cerrados de la Mancha hay abuelas que cuentan que sus antepasados decían que antes había muchas brujas y fue llegar la Bula de la Santa Cruzada y desaparecer las brujerías. Decían que sus mayores les narraban literalmente anécdotas como: "A lo mejor te encontrabas un ovillo hermoso de lana en la calle y cuando ibas a cogerlo se convertía en un gorrino" o que "en una ocasión estaba un grupo de hombres haciéndose una cuerva (bebida manchega muy parecida a la limoná y a la sangría, muy común por la zona de Cuenca) y les faltaba azúcar y mandaron a uno de ellos a comprarla. Éste tardó muchísimo en volver y cuando regresó le dijeron que dónde había estado a lo que el hombre contestó que se le habían aparecido las brujas y lo habían raptado y llevado a Murcia. Los demás rieron ante tal fantasía y en el acto el hombre sacó del bolsillo unos dátiles probando que efectivamente había estado allí". Estas leyendas son muy conocidas si bien ahora apenas se cuentan, pero el rapto de aquel hombre dio lugar a la expresión: "Pórtate bien, zagal, que vienen las brujas y te llevan a Murcia", dicho entre mofa y temor que causaba pavor en los niños.
Más tenebrosa es otra leyenda que dice que un hombre que vivía en Ruidera con su mujer en una casa pequeña de labor al lado de la laguna Colgada, tuvo una temporada que cuando dormían en los poyos al lado de la lumbre soñaba que venían las brujas y se lo llevaban. Se despertaba aterrado e inclusive decía que las había visto por la chimenea y su mujer le decía que avivase el fuego por lo que cogía y echaba al mismo tres o cuatro gavillas de sarmientos más y hacía una lumbre tremenda. Ponía también las tenazas en cruz y así parece que ahuyentaba a las brujas.
Otra leyenda cuenta que en Torre de Juan Abad vivió una mujer de la que se decía que era bruja y se la acusó de muchas maldades. Cuando falleció todos los perros de la zona se juntaron a la puerta de su casa y con la luna llena aullaron lúgubre y lastimeramente. 
En todo caso las brujas siempre han sido temidas por grandes y niños, si bien los grandes en los Días de Todos los Santos y Difuntos contaban historias de miedo a los niños para que no se portasen mal.

Yo las únicas brujas que conozco son "Las Tres Brujas" que es un producto de limpieza con el que estoy familiarizado los Sábados por la mañana y a la que yo llamo la "Bruja Mayor" que es la aspiradora. Algunos pensaban que cuando yo me refería a la Bruja Mayor sería mi mujer, mi suegra o incluso mi madre, pero no, no es el caso. Y no las enfadéis con eso que como se reboten las tres juntas son peores que las brujas de verdad.
Por último queda añadir a las Leyendas del Halloween Manchego un dicho que se oye mucho por mi tierra en estas fiestas. Se refiere a los fantasmas de los que ya no están y que campan a sus anchas la noche del 31 de Octubre al 1 de Noviembre: "El día de los finaos andan los aparecidos por los tejaos".

¡¡Feliz Fiesta de Todos los Santos!! o ¡¡Feliz Halloween!!, como prefiráis. Y no asustéis muchos a los niños. No seáis malos, ¿eh? ¡Que viene el Tío Camuñas!

jueves, 23 de octubre de 2014

LA SANTA DE ESPAÑA

15 de Octubre, fecha marcada en el calendario de este escribiente por varios motivos: onomástica santoral de Teresa de Jesús, Patrona de los Abogados, profesión de mi padre y mía, Festividad de la Abogacía, aniversario de boda de aquellos que me trajeron al mundo un 9 de Marzo de 1981 y paso a que cierra el año cofrade en lo que a costales y banda en la calle se refiere. Es además la protagonista Santa de España y Doctora de la Iglesia, siendo este año el 500 Aniversario (o V Centenario como nos gusta decir a los clásicos) de su nacimiento y tiene un acogida especial por el grupo de hombres valientes que conocen el oficio y arte del costal, pues sólo unos pocos pueden ronear de mecer sobre su cerviz además de a Dios y a su Santa Madre a algún Santo o Santa. Y éstas líneas van por ellos. Por esa gente buena que proclama su creencia en la fe del costalero. Yo he tenido la suerte de sacar pasos con Dios Padre, con María Santísima y con Santos, de tal fortuna que he paseado a Dios Cautivo en su Prendimiento, a Nuestro Padre Jesús de las Penas, a Nuestro Padre Jesús de la Bondad en el misterio de su Flagelación, a la Virgen de la Cabeza, a la Virgen del Carmen, a Santiago Apóstol y a Santa Teresa de Jesús. Ahí queda eso en mi currículum del costal para cuando presente mis credenciales ante el Juez Supremo. Y no es tirarme una flor, es una realidad.
Nos unen las cofradías y en este caso la raza costalera, siendo en mi persona, que soy costalero y abogado y tengo el placer de pasear a mi patrona mientras disfruto del mejor trabajo del mundo y el mejor pagado: ser los pies de la fe en la tierra y disfrutar nada más. Así pues esta entrada de argot cofrade, que dicho sea de paso, ya tocaba verter unas líneas que derramasen cera y olieran a incienso, van destinadas a hablar de esta Cofradía de Gloria que es la última que sale en el año, siendo la próxima vez que veamos un paso en la calle Domingo de Pasión.


Como todos los años la procesión de la Santa, como así la llamamos afectivamente los peones que la sacamos, tiene lugar el Sábado inmediatamente posterior a su festividad, por lo que el Viernes inmediatamente anterior a dicha festividad nos citamos en igualá y posterior ensayo los hombres que nos gusta un relío de costal y disfrutar paseando la fe como antes decía. Este año en concreto la salida procesional tuvo lugar el pasado Sábado día 18 de octubre. Y para mí fue especial. Ha sido la primera vez en mi vida costalera que una enfermedad me ha impedido disfrutar de las divinas maderas. Amanecí el día del disfrute con gripe y fiebre y hube de pasar en casa unos días. Si horrible fue la sensación de saber que estaba mi gente disfrutando de pasear a la Santa de España maravillosa fue la respuesta de los mismos mandándome mil muestras de apoyo, afecto, cariño y recuerdo. No puedo sino mencionar que me saltaron lágrimas en alguna ocasión.
Y para colmo mi banda detrás. Mi amada Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva que tantas y tantas veces oigo ensayar al lado de casa, despedía su año cofrade-musical con esta salida. Siempre me gusta acercarme a mis antiguos compañeros cuando estoy de relevo y meterme un "par de chicotás" en sus filas saludándolos y hablando con ellos. Y por supuesto se me cae la baba cuando voy debajo del paso y suenan sus tambores marcando el ritmo de mis compases de costalero. Es algo muy especial. Mucho. Otro de los ingredientes que hacen que para mí la procesión de Santa Teresa sea algo mágico.

Este año he de conformarme con ver lo acaecido a través de vídeos y fotografías y encomendarme a Santa Teresa para que el año que viene tenga la salud necesaria para poder disfrutar de ella sacándola a costal de nuevo y viéndola por muchos años más. Mientras tanto espero que la tinta que escurre por su pluma de Doctora de la Iglesia y la blanca paloma símbolo del Espíritu Santo que la acompaña, escriban recto y legible y así mismo amparen a todos aquellos que la aguardamos año tras año cruzando las puertas del Carmelo. Y a los que no, también. Y ya recuperado de la nefasta gripe que me alejó de ella este año, 500 aniversario de su nacimiento, le brindo estas letras poniendo el mejor broche de oro que pueda ponerle a mi Santa Patrona como tantas veces he hecho. A la voz del capataz y de la fe que pasean los costales, interceda Santa Teresa por nosotros ante la marinera Virgen del Carmen.

"¡Ahí quedó! Los cuatro zancos por igual. No salirse. Todos conmigo: Dios te salve María..."

viernes, 10 de octubre de 2014

OTOÑO

Llevaba años sin saber lo que era la Primavera ni el Otoño en mi tierra. Se cumple a rajatabla el refrán de mis mayores: "Nueves meses de invierno y tres de infierno". Pero este año parece ser según los "hombres del tiempo", ya sean los encorbatados presentadores de televisión o los campesinos expertos en cabañuelas y predicciones infalibles, que volveríamos a tener una estación de otoño casi como las de antaño: de esas que el frío va cayendo lentamente sobre la ciudad y los campos disminuyendo milimétricamente los grados que marca el termómetro hasta llegar a la primera helada invernal, de esas que sin darte cuenta si quiera te hace ir engrosando el número de capas de tu vestimenta e ir calzando zapato cerrado y botas, de esas que ves reflejado en los charcos de las últimas lluvias los edificios de tu ciudad mientras paseas de vuelta a casa y el cuerpo te pide un cucurucho de castañas asadas para templar la temperatura, de esas que las hojas que han dado verdor en verano se convierten en una natural alfombra de tonos marrones que chasquean bajo los pies de los transeúntes, de esas que las tardes del Domingo te apetece merendar un chocolate calentito mientras ves las caprichosas formas de las gotas de agua recién llovidas deslizarse por los cristales de tu ventana... De esas otoñadas de antes que apenas ya recordamos.

Y por ahora parece que está siendo así. Apenas los jóvenes estudiantes de la hoy Educación Primaria otrora E.G.B. saben diferenciar las estaciones en esta noble y leal villa. Para ellos una estación está en la Avenida de Europa y es la Estación del Ave y otra está en la Carretera de Fuensanta y es la Estación de Autobuses. Y no hay más. No lo interpretéis como un chiste pues es una realidad, amén de que hoy derramo melancolía y sentimiento y no divertimento escrito. Para ellos las estaciones del año serían dos: verano e invierno. Y es que es verdad que aquellas transiciones del frío al calor y del calor al frío que todavía existían cuando yo era niño, se han ido viniendo a  menos de tal guisa que se pasa del botín a la sandalia y de la camiseta a la cazadora en un suspiro. Apenas dos semanas de transición de una estación a la otra desglosaban lo que era la Primavera y el Otoño en estos lares, si bien ni tan siquiera se oían sus nombres pues "es que estamos pasando ya del invierno al verano y se va notando" era la denominación de "Primavera" que se oía en las calles. Y rondando el veranillo de San Miguel ya se podía escuchar "se va acabando el verano y de aquí a nada llega el invierno" y esa era la definición de "Otoño". Incluso para los más expertos en letras y en análisis morfosintáctico de la oración expresada, podría concluirse que el término "nada" es el que realmente ocupaba el concepto de "Otoño". Y seguro me hallo, como diría Cervantes, que cultos y estultos mis líneas habéis entendido: ni primavera ni otoño existían en los tiempos de los constipados, bien los últimos del invierno o bien los primeros del invierno, pero con sólo verano entre ellos. Ya os digo, vuesas mercedes, que ni primavera ni otoño existían. Así era la meteorología. Y así ha llegado a nuestros días. O eso parecía...



Por eso, hoy que ya es la cuarta o quinta vez que llueve desde que no llega a un mes empezó el bien llamado Otoño, me acuerdo de los pastores y gentiles que anunciaban que este año habría otoñada. Y tiempo de conserva y de lumbre. Y de cosechas de pimientos y buenas uvas con las migas. Y de gachas de almortas en cocina campera con chorreones de vino tinto cayendo de la bota. Y de pan candeal con chorizos asados. Y razón que llevaban. Desde que oficialmente empezó la tercera estación del año en lo que a tiempo se refiere las lluvias han ido paulatinamente ganando su espacio. Ya se ven las primeras rebecas en la calle. Los árboles ya combinan el verde y el amarillo en sus colores para forjar el marrón en la tierra. Ya las cenas en terrazas dan lugar a reuniones de amigos en casa. El frío que aún no es frío va ganando su carrera al calor que a duras penas se resiste a marchitar. Los maños preparan sus cachirulos y caramelotes para recibir a la Virgen del Pilar. Y en muchos negocios comienzan ya a intuirse vestimentas y comestibles para el puente de Todos los Santos.

Hoy puedo decir que es Otoño. Y que recuerdo aquellos pasados otoños que dejaron de existir y que el ciclo de la vida nos ha traído este año de nuevo. Y puedo decir que la melancolía de este tiempo cambiante tiene también su armonía y que merece la pena escucharla: suena la lluvia que no es tormenta cayendo sobre los campos, impactan las gotas caprichosas sobre los charcos de las calzadas, unidas estuvieron en nubes, disgregadas en los aires y juntándose de nuevo en charcos crean familias que invitan a jugar con ellas a los infantiles pies que van calzados con las botas adecuadas que sólo el otoño permite, ¡bendito sonido el salpicar conjugado con las risas de los niños!, capotas en los carritos de bebés suenan a plástico otoñal que anuncia que el tiempo se va enfriando pero no por ello es invierno, nuevos días de sol que dejan el tacto de las arenas de los parques entre lo húmedo y lo mojado, sonido mágico para los caminantes que notan ese espléndido crujir de terrones desechos bajo ellos que acomodan sus pisadas, nuevas lluvias venideras que hacen barritar al cielo en una mezcolanza de entre fuerte viento y dulces aguas...


Otoño. Cuánto te he echado de menos. Pareces, permíteme el permitirme que te lo diga, el hermano feo de la Primavera. Ella anuncia brotes de hojas y tiernas hierbas, ella anuncia colorido y días de sol que va alargando las tardes, ella anuncia que ya llega el verano y, entre tú yo, ese es el veneno escondido en su belleza: que la gente la confunde con un incipiente verano y no disfruta de ella. La llaman "Verano" y no lo es. Pero a fuerza de ser sinceros, permíteme de nuevo el permitir que te lo diga, hacía tiempo que no veníais y si, por un lado, la gente nos acostumbrábamos sólo al calor y al frío, de modo que el pasar del frío al calor era ya mal llamado verano, por otro lado la consecuencia era anular la primavera aunque corta fuera y, ya sabes que soy filósofo, la consecuencia de la consecuencia era, por ende,  anularte a ti también,  mi querido Otoño, llamando otra vez mal llamado invierno a lo que era tu tiempo. ¿Habráse visto tiempo que tuviere verano, invierno y otoño? Si no ha de haber primavera, tampoco a de haber otoño. Y entre tanta redundancia encuentras el motivo de tu ausencia prolongada. Yo cargo con mi culpa de mal llamarte. Carga tu con la tuya de tu abandono. Y ahora que nos reencontramos y con cariño y afecto te escribo, déjame de nuevo gozar de ti, comer de nuevo castañas, pisar tus charcos manchados, pasear por tu florida alfombra, acariciarte con mis letras en estas líneas de ofrenda, como aquellas que aprendí cuando te mento en los recuerdos que evoco, cuando era un pequeño infante, cuando era niño en otoño... ¡¡Cuanto me he acordado de ti!! Ven a verme de nuevo. Prometo en los días grises, como hoy, escribirte al abrigo de la lluvia y llamarte por tu nombre. No lo olvides. Te espero, al menos, una temporada al año. Aguardaré como antaño para verte, entre el verano y el inverno, Otoño, mi querido Otoño.